Hacía tiempo que debería haberlo hecho, pero la llegada de los calores estivales y las pocas ganas de trabajar en estas épocas del año han propiciado que haya dejado un par de mesecitos sin actualizar algunos artículos que escribí hace meses o incluso años y a los que conviene ir sacando brillo regularmente para que no se queden desfasados
En fin… a lo que iba… que esta tarde he decidido expiar mis nimios pecados y he actualizado a conciencia varias entradas de Abadía, sustituyendo vídeos que no funcionaban, retocando enlaces y ampliando historias con nuevos datos que han ido apareciendo en la Red.
Los artículos actualizados son los siguientes:
Da igual que utilices Windows, Ubuntu o Snow Leopard: si tu ordenador se cuelga tienes un problema. En cambio, si el ordenador que se cuelga es el que se encarga de mostrar la publicidad de un estadio de fútbol americano en el que hay decenas de miles de personas viendo un partido en directo y varios millones más siguiéndolo a través de la televisión, el problema lo tiene la compañía que ha desarrollado el sistema operativo

El desafortunado incidente -para Microsoft claro- aconteció en el transcurso del encuentro que enfrentó en el Cowboys Stadium de Arlington (Texas) a los equipos de las universidades de Oklahoma y Brigham Young y que acabó con victoria de los segundos por 13 a 14. Por cierto, la fotografía la hizo un aficionado con su iPhone 
La USPTO ha concedido a una compañía israelí llamada Netex Corporation una patente que va a dar mucho que hablar en los próximos meses y que, si no cambian mucho las cosas, va a obligar a Google, Microsoft, Yahoo y demás empresas con buscadores en Internet a abonar a la referida empresa importantes sumas de dinero por el uso de una tecnología que desde ahora pasa a ser de su propiedad.
Fundada 12 años atrás por Aviv Refuah, un adolescente que por entonces contaba con tan solo 17 años de edad, Netex presentó en 1998 una solicitud para conseguir la patente sobre la tecnología que permite escribir el nombre de una página en la barra de direcciones de los navegadores o en los propios buscadores y ser redireccionado automáticamente hacia la web en cuestión sin que antes tengamos que escoger entre los resultados de la búsqueda que hemos realizado.
Así por ejemplo, si escribes ‘Abadía Digital’ en el cuadro de búsqueda de Google y le das a ‘Voy a tener suerte’ entrarás directamente en el blog. Pues bien, este proceso hace uso del método patentado por Netex y, tal y como están las cosas, podría llevar al gigante de Mountain View a tener que pasar por el aro y pagar a Netex una suma no especificada.
La patente tiene una duración de 20 años. Por lo pronto, las acciones de esta empresa se han disparado en bolsa. Y de qué manera. En sólo unas horas han aumentado su valor en un 144%, haciendo que Netex valiera 30 millones de dólares más en menos de un día. A sus principales accionistas puede que les haya tocado la lotería.
No sabría deciros cuánto tiempo hace que vengo contemplando cómo los fabricantes de ordenadores explican a todo aquél que quiera escucharlos que a no mucho tardar tendremos portátiles con pantallas OLED que ofrecerán una mayor calidad de imagen y un menor consumo. Pero me temo que mucho. Demasiado diría.
Se ha hablado mucho de esta nueva tecnología y hasta se han mostrado prototipos futuristas que dejan atisbar cómo serán los equipos con los que trabajaremos en unos años, pero hasta la fecha ninguna compañía se ha atrevido a confirmar cuándo pondrá en el mercado un modelo con este tipo de pantallas.
La primera en dar una fecha más o menos concreta ha sido Samsung, que en boca del responsable de su división de ventas y márketing, Kyu Uhm, ha dado a conocer esta semana que en el plazo de un año podrían sacar su primer portátil OLED.
No es mucho, pero el directivo coreano ha dejado entrever que probablemente lo hagan en el 3 trimestre del 2010. ¿Le creemos? Yo, para qué negarlo, ya no sé que pensar 
A menudo, cuando repaso los móviles dotados de pantallas táctiles que van a salir en los próximos meses me da la sensación -puede que equivocada- de que los fabricantes no tienen en cuenta como debieran que la inmensa mayoría de la gente no anda detrás de terminales de ultimísima generación, sino simplemente de aquellos que les permitan llamar por teléfono, enviar mensajes y hacer unas cuantas fotos a un precio razonable.
Disponer en tu catálogo de modelos dotados de las mejores y más novedosas tecnologías y de los diseños más revolucionarios está muy bien para aparecer en los blogs de medio mundo, pero me imagino que donde de verdad se gana dinero son con las gamas de entrada, las más asequibles, las que puede comprar cualquier hijo de vecino sin tener que dejarse en el intento un riñón y parte del otro.
Es a este público al que parece que va a ir dirigido el HTC Tattoo, el nuevo móvil con Android que el fabricante taiwanés está presentando estos días y del que poco a poco se están conociendo sus especificaciones técnicas así como las opciones de personalización que permitirá a sus compradores.
De entrada, viene equipado con un chipset Qualcomm MSM7225 a 528 MHz, dispone de 256 MB de RAM y de 512 MB de ROM. La batería es de 1.100 mAh, lo que según HTC da para tenerlo hasta 14 horas días en espera y 6 horas en conversación.
Cuenta con una pantalla táctil de 2,8 pulgadas y una resolución de 320 x 240 píxeles, mientras que la cámara es de 3,2 megapíxeles. Por lo demás, viene con Wi-Fi, Bluetooth, acelerómetro, receptor GPS, brújula digital y tiene soporte para las redes HSDPA y EDGE.
Las dimensiones del HTC Tattoo son de 106 x 55,2 x 14 mm y su peso se queda en 113 gramos, lo que no está nada mal. Está previsto que se ponga a la venta en Europa a principios del mes que viene a un precio aproximado de 350 euros, aunque a buen seguro las principales operadoras lo ofrecerán por una cuantía mucho más asequible a cambio de firmar un contrato de permanencia con ellas.
El Centro para la Investigación de la Energía Atómica (AERE) de Oxforshide fue durante medio siglo la base de operaciones del ejército del Reino Unido para la investigación y desarrollo de armas nucleares. Fue en dichas instalaciones donde hace 60 años, allá por 1949, se comenzó a construir el protagonista de nuestra historia de hoy: el Harwell Computer.
Con 2,4 metros de alto y 5 metros de ancho, el Harwell fue una máquina avanzada a su tiempo. Un equipo de tan solo 3 personas se encargó de construcción, un proceso que se alargó 2 años hasta que en abril de 1951 lograron terminar el computador.
Oficialmente, fue concebido para ayudar a los científicos a realizar cálculos relacionados con el uso de la energía atómica en proyectos civiles, aunque a nadie escapa que también se requirieron sus servicios para el incipiente programa de armas nucleares que por aquellos tiempos desarrollaba la Gran Bretaña.
En sus entrañas había 900 decatrones, unas válvulas termoiónicas que contienen gas a baja presión y que utilizaba como memoria volátil, mientras que los datos los mostraba en cintas perforadas. Disponía de 112 bytes de memoria que le permitían realizar una multiplicación en un periodo de tiempo que oscilaba entre los 5 y los 10 segundos, en función de su grado de dificultad.
Estuvo en funcionamiento en el AERE 6 largos años hasta que en 1957 se decidió su sustitución por máquinas más modernas. Fue entonces cuando el Oxford Mathematical Institute puso en marcha una competición para premiar con el Harwell a la institución que presentara el proyecto que más y mejor partido permitiera sacar de sus circuitos.

El ganador fue el Wolverhampton and Staffordshire Technical College, donde fue utilizado para enseñar técnicas de computación hasta 1973. Fue en esa época cuando se le cambió el nombre y pasó a ser conocido como WITCH, o Wolverhampton Instrument for Teaching Computing from Harwell.
Transcurrido el tiempo, fue donado al Museo de la Ciencia e Industria de Birmingham, donde estuvo expuesto al público durante años hasta que finalmente fue desmontado y llevado al almacén del Birmingham City Council Museums Collection Centre.
Parecía que los días de gloria del Harwell habían pasado a mejor vida, pero todo indica que muy pronto va a resurgir de sus cenizas cual Ave Fénix. Y es que el Museo Nacional de Computación de Bletchley Park está recaudando los fondos necesarios para llevar a cabo una restauración completa del viejo mito.
Una tarea nada baladí, a tenor de las dimensiones de la máquina, que está previsto que les lleve unos 12 meses de trabajo. Quién sabe, el año que viene por estas mismas fechas quizás dedique un nuevo artículo al Harwell. Aunque en esa ocasión me gustaría pensar que no lo haré para hablar de su pasado, sino del futuro de una computadora con 60 años a sus espaldas.
A pesar de la crisis económica, o quizás precisamente por ella, la venta de netbooks continúa creciendo a pasos agigantados. Según los datos que ha facilitado DisplaySearch, en el segundo trimestre del 2009 se han despachado un total de 38 millones de estos pequeños ordenadores, un 40% más que durante los 3 primeros meses del año.
Quién lo hubiera dicho no hace tanto, pero en la actualidad el 22,2% de los portátiles que se venden son de este tipo. En la siguiente imagen podéis comprobar el auge que están experimentando los netbooks, que rápidamente se están haciendo con una parte significativa del mercado:
Asus, pionera con la familia Eee, está viendo cómo HP, Dell, Lenovo, Toshiba y especialmente Acer con sus Aspire One le están quitando ventas dentro de un sector cada vez más competitivo en el que el precio de los equipos es fundamental para atraer a potenciales compradores y en el que, consecuentemente, los márgenes de beneficio son inferiores a los que se consiguen con los ordenadores tradicionales.
Los que dijeron que esto no era más que una moda pasajera se han cubierto de gloria 
¿Se te ha escacharrado el ordenador? ¿No funciona como debiera? ¿Empieza a emitir ruidos extraños? No te preocupes, repararlo es la mar de sencillo. Basta con que sigas estos sencillos, a la par que amenos, consejos






Supongo que visto lo visto más de uno optará por olvidarse de complicaciones y comprarse un ordenador nuevo ahora que están a precios asequibles 