El iPod ha cumplido 5 años. Muy pocos imaginaron cuando fue presentado en el 2001 que este reproductor cambiaría la historia de Apple, un fabricante de ordenadores de culto que en más de 20 años no había logrado atraer la atención de los consumidores y cuyas cifras de negocio estaban a años luz de las de muchas otras compañías como Dell, HP o incluso Gateway.
Qué lejanos quedan ahora los tiempos de crisis en los que la firma de la manzana luchaba por hacerse un hueco en el mercado, por intentar sacar la cabeza y darse a conocer fuera de su nicho de irredentos y especialísimos usuarios. Ahora que las ventas marchan viento en popa y a toda vela pareciera que las cosas siempre han sido de color de rosa, pero echando la vista atrás es fácil darse cuenta de la crítica situación por la que pasó Apple hace sólo unos años.
Por ello tiene aún más valor lo que Jobs y compañía consiguieron con el iPod, un producto que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los grandes hitos de la electrónica de consumo del último cuarto de siglo y del que sólo en el último trimestre se han comercializado 8,73 millones de unidades en Estados Unidos.
Nunca antes un dispositivo de Apple había conseguido simbolizar mejor el espíritu irredento, exclusivo, fashion, elitista, de calidad y diferenciado como el iPod. A pesar de su precio estratosférico, la fórmula del éxito estribó en el diseño rompedor, las prestaciones inigualables que poseía en aquellos momentos y la imagen de marca única y diferenciada que calaron entre el público juvenil y, posteriormente, en el resto de segmentos de la sociedad norteamericana.
Aprovechando el aniversario del reproductor por antonomasia, la Red se ha plagado de artículos en los que se habla del iPod, pero en ninguna parte he encontrado la histórica Keynote en la que Steve Jobs presentó al mundo un dispositivo llamado a romper moldes. Así pues, aquí la tenéis 
Adelantándose un día a la fecha de lanzamiento inicialmente prevista, desde esta mañana ya podemos descargarnos la versión final y refinitiva de Firefox 2.0. A falta de un comunicado oficial, parece que las novedades que incorpora son las mismas que ya vimos en las Release Candidates que se han ido liberando en las últimas semanas. A saber:
Como es costumbre, Firefox 2.0 está disponible para Windows, GNU/Linux y Mac OS X en más de 30 idiomas.
Una de las noticias de la semana en la blogosfera hispana ha sido el mail que ha enviado Fresqui a sus usuarios registrados en el que anuncia que están estudiando la posibilidad de remunerar económicamente a las personas que envíen artículos y contribuyan al crecimiento del proyecto.
Aunque me prometí no hablar del tema hasta que Álex diera más datos acerca de cómo pretende materializar esta idea, visto que no se ha producido ninguna novedad al respecto y que los días pasan voy a escribir cuatro palabras al respecto.
Para empezar, debo confesar que en un primer momento, y vista la fuerza con la que arrancó, llegué incluso a pensar que Fresqui podría plantar cara a Menéame, pero lo cierto es que los meses pasan y me da la sensación que le está costando mucho consolidarse.
Es en este escenario en el que hay que cirscunscribir la propuesta de recompensar económicamente a quienes envíen noticias, un planteamiento valiente pero muy arriesgado. Y digo arriesgado porque su éxito depende por completo de que el número de visitas crezca mucho y rápidamente, ya que sólo un incremento sustancial en la entrada de ingresos podrá permitir compensar adecuadamente a los usuarios más activos.
Pero para que la idea fructifique, me da la sensación que harán falta algunos cambios extra. Me explico: Fresqui posee un diseño excelente desde el punto de vista de la usabilidad, la experiencia de navegación es agradable, el tamaño de las fuentes grande y es muy fácil de utilizar porque todo está donde se supone que debería estar, pero lo cierto es que no fue concebido pensando en la publicidad, y eso es algo que se deja notar echando un vistazo al conjunto.
Además, la poca segmentación y la falta de apartados específicos provoca que la portada sea un mix de noticias en el que tienen cabida un artículo en el que se habla del lanzamiento del primer satélite de órbita polar, otro en el que se explica el estudio de unos científicos para crear una capa de invisibilidad y un tercero en el que se hace referencia a YouTube.
Hay que tener en cuenta también que la mayor parte de sus usuarios habituales poseen un perfil científico-técnico elevado, lo que implica que el ratio de clicks en los banners es y seguirá siendo relativamente bajo.
En definitiva, la estructuración actual es muy interesante desde el punto de vista del visitante -a mí personalmente me encanta- pero deja mucho que desear si de lo que se trata es de hacer caja con la publicidad.
Eso por no hablar de los inconvenientes que a buen seguro implicaría la implantación del pago a todo el que publicara una noticia, puesto que si el pastel se reparte entre demasiadas bocas, los trocitos que tocarán a cada uno serán muy pequeños.
Por todo ello me inclino a pensar que podría ser más interesante pagar sólo a unos cuantos escogidos, preferentemente aquellos que hayan enviado más y mejores noticias desde que Fresqui se puso en marcha. Dicho de otra manera, optar por tener una pequeña «redacción» trabajando a tiempo parcial.
No es una idea nueva, ya que Jason Calacanis la viene aplicando desde hace tiempo en Netscape con un éxito relativo. Aún así me parece bastante más funcional y realista que pagar a todos los que colaboren en Fresqui.
Dicho esto, os recomiendo la lectura de Compartir ingresos, vale, ¿pero cómo?, un artículo en el que Rubén habla sobre los problemas que podrían surgir a la hora de repartir las futuras ganancias.
El Gobierno, en boca de la vicepresidenta primera María Teresa Fernández de la Vega, ha explicado que está trabajando para que antes de que acabe el 2007 se pueda utilizar la letra ‘ñ’ en los dominios .es.
Conviene remarcar que se trata de un proyecto de intenciones y no de un hecho consumado. Esto es especialmente relevante teniendo en cuenta el analfabetismo digital de nuestros benditos políticos, hecho que les lleva a soltar barbaridades sobre temas relacionados con las nuevas tecnologías cada vez que se les planta un micrófono delante. Vaya, que hasta que no lo vea no me lo creeré.
En cualquier caso, si algo es evidente es que nos encontramos ante una vieja reivindicación que tiene más de simbólico que de realmente práctico, puesto que sólo los teclados de los países de habla hispana incorporan la ‘ñ’, lo que complicaría y mucho el acceso a páginas que hicieran uso de esta letra desde el extranjero y obligaría a tirar del código ASCII de turno.
Tras muchos dires y diretes, Microsoft ha anunciado que el Service Pack 3 de Windows XP no llegará hasta los primeros meses de 2008. Previsto en un principio para este mismo año, su lanzamiento ya había sido pospuesto en su momento hasta la segunda mitad del 2007 para dar prioridad absoluta a la salida de Windows Vista.
Teniendo en cuenta que el Service Pack 2 fue lanzado en agosto del 2004, y si no media ningún retraso adicional más, pasarán 4 años entre ambas actualizaciones, un periodo de tiempo que se me antoja excesivo teniendo en cuenta la velocidad con la que evoluciona la informática y la enorme fuerza de la competencia, ya sea GNU/Linux o Mac OS X.
Google ha dado a conocer esta mañana los resultados financieros que han obtenido en el último trimestre, y los números no pueden ser mejores: han incrementado sus ventas un 70% respecto al mismo periodo del año anterior y un 10% en relación con el segundo cuarto del 2006. Las reacciones a estos datos no se han hecho esperar y las acciones del buscador han experimentado una subida del 7%.
Pero mientras las cosas no podrían ir mejor para Google, Yahoo está viviendo unos momentos muy difíciles. Prueba de ello es su cuenta de resultados de los últimos 3 meses [PDF], que muestra síntomas de flaqueza y evidencia que la compañía está siendo incapaz de poner en marcha un modelo publicitario que atraiga tanto a las grandes empresas como, sobre todo, a los pequeños webmasters que tanto ingresos están proporcionando a Google. Concretamente, en el último trimestre sus beneficios han descendido un 37%, lo que ha provocado que su cotización en bolsa haya bajado un 12%.
Como podéis ver, nos encontramos ante un nuevo ejemplo de la importancia creciente que está adquiriendo Google, una empresa que cada día que pasa es más popular entre los internautas. Y lo es en detrimento de la competencia, que contempla impotente la expansión de este fenómeno de masas que parece no tener techo. Tal es su dominio en la Red que sería muy positivo que alguien fuera capaz de plantarle cara, porque la cosa empieza a dar miedo.
El pasado 6 de julio, en plena canícula veraniega, David publicó ¡Esto es cantar!, un artículo en el que se hacía eco de un vídeo aparecido en YouTube en el que una chiquilla norteamericana de 11 años llamada Bianca Ryan interpretaba de manera magistral la canción ‘And I am telling you I’m not going’, de Jennifer Holiday.
Unas horas después, El Brujo Don Carlos se hizo eco de esta información y escribió una entrada titulada Bianca Ryan, vaya niña… en la que referenciaba a Abadía como fuente de la noticia.
Al cabo de unos días, y por obra y gracia de San Google, el post de Carlos se colocó en primera posición para la búsqueda «Bianca Ryan», por lo que -supongo- empezó a recibir muchas visitas de gente que quería conocer cosas sobre esta cantante. Y como en la primera frase del artículo en cuestión había un link a Abadía, desde entonces he tenido muchos visitantes procedentes de Días del Futuro Pasado. Concretamente, en estos 3 meses han llegado 579 personas de allí.
El número en sí no es lo más importante -en ese mismo periodo de tiempo he recibido más de 6000 visitas de Menéame y 1500 de Barrapunto y Fresqui- sino la constatación, una vez más, de que Google puede convertir un blog relativamente poco conocido en «otra cosa».
Por cierto, aprovecho la ocasión para recomendaros fervientemente que os paséis por Días del Futuro Pasado, un blog pequeño pero grande, capaz de retrotraernos a otros mundos y culturas que nada tienen que ver con lo que estamos acostumbrados a ver. Una auténtica joya.