Investigadores de la Universidad Gakuin de Kobe, encabezados por el profesor Tsunesuke Furuta, han desarrollado una silla que puede levitar unos milímetros sobre el nivel del suelo y moverse en cualquier dirección gracias a un sistema de propulsión de aire similar al que utilizan los aerodeslizadores convencionales.
Como tantos otros proyectos japoneses que os he venido enseñando en Abadía en los últimos meses, este prototipo ha sido creado para facilitar la movilidad de aquellas personas que, bien sea por la edad o por algún tipo de discapacidad, tienen dificultades para desplazarse.
Puede trasladar una carga máxima de 150 Kg y su diseño recuerda, entre otros muchos, al de las sillas en las que van montados los humanos obesos que aparecen en la fantástica película de animación Wall-E.
El prototipo, para el que Furuta y su equipo buscan inversores que les permitan una futura comercialización, fue presentado hace unos días en el Osaka Robot Fair que organizó el Robot Laboratory. Precisamente en ese evento se grabó el siguiente vídeo en el que podéis ver a la silla en acción:
Corría el año 1842 cuando un rorcual común, el segundo animal más grande que habita el Planeta, encalló en la costa occidental de la Isla de Wight. El ejemplar, gigantesco, se subastó unos días después y fue a parar a las manos (es un decir) de Alexander Dabell, un empresario que revendió la grasa del cetáceo y se quedó con el esqueleto.
A continuación blanqueó los huesos y los transportó hasta la zona sur de la isla, donde reconstruyó la forma del rorcual y puso en marcha un bazar en su interior, para disfrute de curiosos y turistas:
A raíz del éxito obtenido, un año después inauguró un parque de atracciones llamado Blackgang Chine Amusement Park que aún sigue en funcionamiento y que cuenta como atractivos principales con una montaña rusa y un tobogán de agua. Señalar para acabar que, debido a la inestabilidad del terreno en el que está ubicado, cada cierto se deben cambiar de sitio las instalaciones para llevarlas tierra adentro.
El speed painting es una técnica en la que un artista graba el proceso de creación de una obra en la que está inmerso, ya sea digital o convencional, y una vez la acaba, edita el material, acelera la secuencia para que se pueda contemplar todo el desarrollo en un breve periodo de tiempo y añade alguna canción al conjunto. El resultado es un vídeo de apenas unos minutos en el que podemos contemplar, por ejemplo, cómo se crea un retrato de una persona conocida mediante Photoshop.
Nico Di Mattia, un ilustrador, director de cortos de animación y caricaturista nacido en Córdoba (Argentina), es un maestro en este campo. Capaz de plasmar digitalmente, y con una precisión asombrosa, los rostros de actrices, cantantes, superhéroes de cómics o personajes de series de culto, se ha convertido en un referente del speed painting. Además ha sabido darse a conocer creando su propio canal en YouTube y subiendo los vídeos que ha realizado para que los internautas de todo el mundo tengamos la opción de verlos.
Paso a mostraros algunas de las piezas que ha creado. En esta primera podéis contemplar cómo dibuja a Megan Fox, la actriz protagonista de Transformers:
Aquí tenéis el proceso de creación de Spiderman:
También ha recreado a John Locke, uno de los personajes clave de la serie Perdidos:
Y a Scarlett Johansson:
Un crack este Nico di Mattia 🙂
Utilizando la técnica del stop motion, una recién licenciada del Instituto de Diseño Europeo se ha inscrito en el Adobe YouGC, un certamen organizado por la empresa estadounidense que premia al mejor corto realizado con cualesquiera de las aplicaciones de diseño que comercializan, y ha presentado este vídeo incalificable en el que un usuario confecciona un pastel mediante una versión ciertamente singular de Photoshop:
Raro, ¿verdad? 🙂
El pasado 1 de diciembre, un grupo de multimillonarios encabezados por Rosario Flores, Antonio Carmona, Chenoa, Luis Eduardo Aute, Conchita y Loquillo se manifestaron frente al Ministerio de Industria al grito de «la música es cultura; la música es empleo» en uno de los actos más infames y bochornosos que recuerdo a esta gente en mucho tiempo.
En el transcurso de la pijo-manifestación exigieron medidas para frenar las descargas de Internet, avisaron que vigilarían la actuación del gobierno en esta materia e incluso Aute se acercó a los periodistas que se congregaron allí para explicarles que si no se tomaban medidas concretas las canciones y la música desaparecerían en 5 años. Claro que el premio gordo se lo llevó la hija de Lola Flores, quien voz en grito, exclamó que «nos estamos muriendo de hambre, esa es la realidad, ¡que nos morimos de hambre!«. Para mear y no echar gota, vamos.
Es la misma cantinela de siempre. Discográficas, cantantes, triunfitos, ramoncines, productores musicales, discográficas y demás privilegiados de la industria musical exigiendo a los responsables políticos cambios legislativos a la carta que les permitan seguir saliendo a la calle vistiendo trajes de Versace, Gucci o Armani y aparcando descapotables en los garajes de sus mansiones. Que lo otro es para pobres, oiga usted.
Llevan décadas haciéndolo. Unos y otros. Mirad sino el mensaje que la disquera el grupo Dead Kennedys incluyó en el casete del álbum In God We Trust, Inc, que vio la luz en 1981:
Home taping is killing record industry profits! (La copia doméstica está matando los beneficios de la industria)
We left this side blank so you can help (Hemos dejado esta cara en blanco para que ayudes)
¿Os suena de algo este mensaje? ¿A que sí? Es el mismo que recitan de memoria los artistas actuales. Lo llamativo es que, casi 30 años después de la comercialización de esta cinta, la música aún sigue viva y los grupos ganan más dinero que nunca. ¿El negocio no se debería haber muerto al cabo de 5 años? 
El diseñador Ji Lee ha imaginado un reloj realmente curioso en el que las horas no están marcadas con números, como sería lo normal, sino con unas manecillas en miniatura. Una imagen vale más que mil palabras:
¿Por qué no se pondrán a la venta nunca este tipo de excentricidades? 
Anteriormente en Abadía:
¿Qué pensaríais si alguien que os hubiera jugado una mala pasada os enviase una nota como ésta para disculparse y deciros que si pudiera desharía lo hecho?

La cuestión sería: ¿es esa persona extremadamente friki o, por contra, piensa que lo somos nosotros? 
El 13 de febrero, un centenar de acérrimos seguidores de Star Wars se reunieron en el centro comercial Cabot Circus de Bristol en respuesta a una convocatoria realizada a través de Facebook y, ante la estupefacción de la pobre gente que en ese momento estaba de compras, sacaron sus espadas láser y comenzaron una mutitudinaria batalla al más puro estilo Jedi:
Lo que habría dado por presenciar en directo la escenita