Como todos los meses, aquí tenéis las estadísticas que hemos registrado durante los últimos 30 días. Los datos están basados en las cifras recogidas por el software de análisis estadístico Google Analytics:
El mes que viene, más
Hace sólo unas horas Firefox ha superado la barrera de los 200 millones de descargas. Una cifra redonda que pone de manifiesto la creciente popularidad del navegador libre de la Mozilla Foundation ahora que se acerca la salida de la versión 2.0.
Hace un par de semanas saltó la noticia de que Jason Calacanis, máximo responsable de Netscape.com, estaba dispuesto a contratar a los usuarios más activos de Digg y a pagarles hasta 1000 dólares mensuales a cambio de que se dedicaran en exclusiva a enviar noticias a su portal.
Los habituales de Digg no se tomaron demasiado bien el anuncio e incluso hubo un ser humano que hackeó la web de Netscape durante unas horas como venganza particular ante la actitud de Calacanis.
Pero más allá de acciones puntuales como esta última que os he relatado, si hay algo que no se le puede negar a Calacanis es que ha abierto los ojos a más de uno y ha dejado a las claras que en torno a portales como Digg o Reddit, en los que la participación de sus visitantes resulta fundamental, hay importantes sumas de dinero esperando a que algún espabilado las recoja.
De hecho, hoy es noticia que un canadiense ha puesto a la venta el nombre de usuario que utiliza en Digg, uno de los 100 que más historias ha publicado en portada. Pero, ¿qué es lo que tiene este nick que no tengan otros? Básicamente, un karma elevado, lo que implica que las noticias que envía tienen más posibilidades de llegar a la página principal que si las escribe cualquier otra persona.
Y eso es algo que podría llegar a ser muy codiciado por empresas que deseen promocionar sus productos o los de las compañías para quienes trabajan, puesto que aparecer en Digg implica una gran cantidad de visitas directas pero también indirectas debido al ingente número de bloggers que acuden a diario a este portal para informarse. Es decir, conseguirían concentrar la atención de muchísimas personas en torno a lo que ellos quieren.
En estos momentos la puja en eBay anda en 325 dólares, una cantidad todavía asequible pero que demuestra que hay gente dispuesta a invertir dinero por conseguir ciertos nombres de usuario. Lo que no tengo nada claro es el punto a partir del cual este tipo de pujas sobrepasarían el límite de lo rentable. A día de hoy no creo que valga la pena pagar cantidades desorbitadas por algo así, pero como en tantas otras cosas, puedo estar equivocado.
Hace más de 2000 años, Julio César pronunció la celebérrima frase «no basta con que la mujer del César sea honesta, sino que también debe parecerlo» tras saber que Publio Clodio Pulcro había intentado cortejar a Pompeya, que por aquel entonces era su esposa.
Esta afirmación podría ser llevada al campo de las nuevas tecnologías como «no basta con que las empresas inviertan en I+D, sino que la gente debe saberlo». Algo así deben haber pensado en Microsoft, puesto que esta semana han publicado una gráfica en la que detallan el presupuesto que destinan a I+D en comparación con sus principales competidores, entre los que se encuentran IBM, Sony, Apple y Google.
Como podéis ver, la imagen deja bien a las claras que Microsoft destina enormes partidas de dinero a I+D, algo que también hacen IBM y Sony. Por contra, las dos compañías más valoradas por los consumidores tienen una política más restrictiva en este campo.
En cualquier caso, eso no ha sido óbice para que en el último lustro Google haya incrementado su capitalización en bolsa en más de 100.000 millones de dólares y Apple haya hecho lo propio en 30.000 millones de dólares. Mientras tanto, en ese mismo periodo Microsoft ha perdido 30.000 millones de dólares e IBM 20.000 más.
Supongo que todos recordaréis la escena de la película Terminator 2 en la que un camión lleno de nitrógeno líquido vierte su contenido sobre el T-1000 y lo congela. Pero, ¿qué pasaría si echáramos esa misma sustancia sobre una piscina?
Sorprendente pero cierto. A partir de la semana que viene, Microsoft empezará a cobrar 1,50 dólares a cada usuario que se baje la Beta 2 de la suite ofimática Office.
La justificación que ha buscado la compañía norteamericana para explicar tal medida es que la versión de evaluación que pusieron a disposición de los internautas a finales de mayo ha sido descargada más de 3 millones de veces, un 500% de lo que esperaban, con lo que ello conlleva en gasto de ancho de banda (???).
Pero claro, es que hablamos de Microsoft, la empresa con la mayor capitalización bursátil del mundo, por lo que la excusa del ancho de banda parece cogida con alfileres.
Es más, teniendo en cuenta la especial situación que vive el gigante de Redmond tras la popularización de alternativas libres y gratuitas como OpenOffice, no sé hasta qué punto puede ser beneficioso para sus intereses el limitar el acceso público a una beta para ganar unos cuantos cientos de miles de dólares adicionales.
Esta tarde he estado viendo Blade Runner, una de las mejores -sino la mejor- películas de ciencia ficción de la historia. He de reconocer que la he visto unas cuantas veces, y supongo que precisamente esa ha sido la razón que me ha llevado a contemplarla esta vez de una manera «diferente».
Y cuando digo diferente me refiero a que he prestado especial atención a los anuncios publicitarios que salen a lo largo y ancho del film. ¿Por qué? Pues no sé, será que soy rarote.
Bueno, a lo que iba. Hasta ahora sabía que los logos de Atari y Coca Cola aparecían en más de una ocasión, pero para mi sorpresa, esta tarde me he dado cuenta que fueron muchas las compañías que aprovecharon la película para promocionarse, como por ejemplo TDK, Budweiser, Pan Am…
He alucinado tanto que he cogido la cámara y he comenzado a echar fotos a diestro y siniestro cada vez que detectaba la presencia de una marca comercial. Aquí tenéis las imágenes que he tomado:

Atari es la compañía que más profusamente sale durante la película. Las calles de Los Ángeles están plagadas de sus anuncios

En la escena en que Deckard llama a Rachael desde el local de Taffey Lewis, la productora aprovechó la coyuntura para incluir el logotipo de la desaparecida Bell System

Budweiser debió invertir una importante suma de dinero en Blade Runner, puesto que su imagen aparece en un buen número de ocasiones

Bulova tiene una presencia fugaz en medio de la escena en que Deckard anda persiguiendo a la replicante Zhora

Los vuelos de los vehículos policiales (spinners) en que se desplazan Deckard y Daff muestran un paisaje en el que sobresalen con luz propia los gigantescos anuncios de Coca Cola

El logotipo de la compañía aérea Pan Am sale en una única ocasión durante uno de los vuelos del spinner de Deckard

Tras la ventana del apartamento de Deckard se esconde el logo de RCA

Al comenzar la persecución de Zhora, Deckard pasa por delante de un muro que publicita a la cervecera norteamericana Schlitz

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir
Por cierto, según recoge la Wikipedia, existe una especie de maldición en torno a las compañías que se anunciaron en Blade Runner, puesto que algunas han acabado desapareciendo con el paso de los años y otras han vivido periodos muy difíciles.
En 1989 David A. Stewart, la mitad masculina del dúo Eurythmics, compuso la canción Lily was here junto con la saxofonista Candy Dulfer. El tema, por cierto magnífico, fue incluido en la banda sonora de la película germana De Kassière, de la que poco o nada se sabe por estos lares.
Esta mañana he estado viendo el videoclip y ha habido una cosa que me ha llamado muy mucho la atención. Se trata del dibujo en forma de elefante que lleva tatuado una chica en la parte derecha de su espalda. Es éste:
Aparece en el minuto 1 y 17 segundos y me recuerda, no sé porqué (o sí) a algún logo de alguna página 