Sony sigue ampliando su exitosa gama de televisores LCD Bravia con la llegada de la línea W4000, una familia de TV compuesta por 4 modelos de 32, 40, 46 y 52 pulgadas que hacen gala del diseño típico de la marca y que cuentan con un sistema llamado Picture Frame Mode que, al activarlo, reduce el brillo de la pantalla y a continuación muestra las fotografías que tengamos almacenadas en un lápiz de memoria USB o bien cualquiera de las 6 que trae preinstaladas.
Además de esta funcionalidad, todos y cada uno de estos modelos disponen del Bravia Engine 2, un sistema que mejora la calidad de imagen y, según Sony, presenta un colorido 64 veces superior respecto a los LCDs convencionales. Asimismo, los Bravia W4000 también vienen con un modo de reproducción bautizado con el nombre de 24p True Cinema, que permite ver las películas a la velocidad exacta a la que fueron grabadas originalmente para ser mostradas en las salas de cine.
Otra de las tecnologías que integra es el Bravia Sync, que como habréis adivinado se encarga de controlar varios equipos con un solo mando. Ni que decir tiene que todos los modelos vienen con un sintonizador TDT incorporado, son Full HD y pueden mostrar resoluciones de hasta 1080p.
Como suele ser habitual en estos casos, Sony no ha confirmado cuándo se pondrán a la venta los diferentes modelos que componen la linea de los Bravia W4000 ni cuál será el precio de salida que tendrán. Aún así, y a riesgo de equivocarme, vaticino que no serán los más baratos que podamos encontrar en las tiendas 
De un tiempo a esta parte no hay día no que reciba varios correos procedentes de agencias de publicidad comunicación que tratan de venderme los parabienes de los micrófonos, los programas para crear comunidades virtuales, los palos de golf, las emisoras de radio, los muñecos o incluso los módulos de logística de sus clientes.
Estoy cansado, por no decir otra cosa, de tanto spam. Sólo una agencia se puso en contacto conmigo y me pidió permiso antes de enviarme sus boletines. El resto, no. Simplemente, se limitan a llenarme la bandeja de entrada con mensajes que suelen ocupar varios megas y que, indefectiblemente, siempre acabo enviando a la papelera sin tan siquiera pararme a leerlos.
Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis una captura con las notas de prensa que me han enviado en la última hora:
Pero es que por si todo este bombardeo no fuera suficiente, además no se dignan a contestar los mails que les escribo pidiéndoles que dejen de enviarme notas de prensa. Sencillamente, me las siguen enviando. Todos nos quejamos, y con razón, de los típicos mensajes de spam que nos llegan repletos de enlaces a páginas en las que se venden copias piratas de programas informáticos o productos farmacéuticos. Pues esto es igual o peor.
¿Alguno de vosotros se encuentra en una situación similar en su blog/web/foro? Si es así, ¿qué medidas habéis tomado al respecto? ¿Cómo evitáis este bombardeo continuo?
Sony BMG es una de las discográficas que más se está distinguiendo por su lucha sin cuartel contra los internautas que comparten canciones a través de los programas P2P. Ya sea en solitario o a través de la RIAA, no ha dudado en llevar a los tribunales a miles de personas que habían cometido la osadía de permitir que otros usuarios accedieran a la música que tenían en sus ordenadores.
Pero hete aquí que la compañía que ha removido cielo y tierra para acabar con las copias ilegales resulta que acaba de ser demandada por PointDev, una empresa de software francesa que diseña herramientas para gestionar servidores, después que ésta descubriera que Sony BMG utiliza versiones piratas de sus programas.
Todo comenzó cuando un empleado de la discográfica llamó al servicio de asistencia técnica de PointDev solicitando ayuda y, al facilitar el código del producto, comprobaron que correspondía a una copia pirata. Tras investigar el asunto, llegaron a la conclusión de que Sony BMG tiene instaladas versiones no legales de sus programas en al menos cuatro servidores. Por todo ello reclaman una compensación económica de 300.000 euros.
Pero es que la cosa no acaba aquí. La Business Software Alliance va más allá y afirma que esta discográfica podría estar utilizando software pirata en el 47% de sus ordenadores, una cifra que llama poderosamente la atención teniendo en cuenta la compañía de la que hablamos. El destino, al parecer, no está carente de cierta ironía 
Microsoft está teniendo dificultades para convencer a los entornos corporativos de que deben dejar de utilizar Windows XP e Internet Explorer 6 y pasarse a Windows Vista e Internet Explorer 7. Tan es así que en Estados Unidos el porcentaje de empresas que han cambiado a Vista es de sólo el 6,3%, mientras que el 89,8% siguen optando por XP.
Aún más significativo es que el porcentaje de usuarios de Windows XP no sólo no ha bajado durante el 2007, sino que ha subido 3 décimas, lo que pone de manifiesto que la adopción de Vista va para largo, si es que se acaba produciendo algún día. Y es que no es normal que un sistema operativo en el que Microsoft ha invertido tantos años de desarrollo y tanto dinero apenas haya ganado cuota de mercado en su primer año de vida y que además ésta provenga básicamente de empresas que antes utilizaban Windows 2000.
En el caso concreto del navegador, sólo el 30% de las compañías han migrado a IE7, mientras que el otro 70% siguen confiando en IE6. La aparición además de la primera beta pública de IE8 a principios de este mismo mes ha contribuido a generar un corriente de opinión en ciertos ámbitos que arguye que lo mejor será pasar directamente de Internet Explorer 6 a la versión final de Internet Explorer 8, saltándose a IE7.
Todos estos datos provienen de un estudio que ha llevado a cabo Forrester Research Inc durante todo el 2007 entre más de 50.000 entornos corporativos de Estados Unidos y vuelve a poner sobre la mesa algo de lo que se viene hablando desde hace meses: que si bien es cierto que tanto Windows Vista como Internet Explorer 7 están teniendo una buena acogida entre los usuarios particulares, la situación a nivel empresarial es completamente diferente. Veremos cómo reacciona Microsoft a este tipo de informaciones.
A diferencia de lo que sucedió casi desde el principio con la PlayStation y la PlayStation 2, la PS3 se ha mostrado hasta ahora invulnerable a la piratería que, por contra, tanto afecta a la Xbox 360 y la Wii. Hasta ahora.
Dragula96, un miembro destacado de la scene de la PSP, dice haber encontrado un exploit que le ha permitido implementar y hacer correr un Hello World en la consola de Sony. Hasta el momento no ha explicado cómo la conseguido, aunque sí afirma que el hack funciona en las versiones de 40 GB y 60 GB de la PS3 con la última actualización del firmware disponible: la 2.20.
El último proyecto online que ha presentado Microsoft ha sido Office Live Workspace, un servicio que viene a cumplimentar las funcionalidades del procesador de textos que tengamos instalado en nuestro ordenador, ya sea el Office, OpenOffice o KOffice, y que permite subir documentos desde cualquier PC, editarlos, compartirlos a través de Internet y, por supuesto, crear nuevas plantillas, listas de contactos o notas.
¿Sabéis cuál ha sido el último proyecto lanzado por Yahoo? Shine, una revista online con un diseño y formato clásicos destinada a mujeres con edades comprendidas entre los 25 y los 54 años.
No tengo nada en contra de estas publicaciones, pero desde luego no va a ser con este tipo de contenidos con los que Yahoo va a plantar cara a Microsoft, y no digamos ya a Google, en el cada vez más competitivo mundo de Internet.
Y ojo, que no me extrañaría lo más mínimo que esta revista consiguiera concentrar a su alrededor a millones de visitantes diarios, pero lo que quiero recalcar es que eso le va a servir de poco a Yahoo. Sin ir más lejos, yahoo.com viene siendo el portal más visitado de Internet desde hace más de una década, y eso no ha impedido que hayan pasado de ser uno de los protagonistas absolutos de la Red a convertirse en lo que son actualmente: muy poquita cosa.
Soy consciente que tampoco conviene dramatizar porque hayan lanzado una revista en lugar de un servicio más, digámosle así, «2.0», pero desde luego resulta alarmante que lleven tanto tiempo sin presentar un proyecto con cara y ojos, un servicio que logre captar la atención de los internatuas, algo que los vuelva a situar en primera línea y que devuelva a los inversores la confianza en el porvenir de una empresa que anda sumida en la vulgaridad desde hace ya demasiado tiempo.
Aunque Wii es, números cantan, la consola de nueva generación más vendida en todo el mundo, Microsoft y Sony no están dispuestas a arrojar la toalla y dar por perdida la batalla que las enfrenta a Nintendo. Y es que en juego no sólo está el goloso y multimillonario mercado de los videojuegos.
Unas y otras quieren convertir sus respectivas plataformas en centros de ocio interactivo que permitan a los consumidores acceder a una amplia variedad de ofertas y espectáculos multimedia que engloban, además de los videojuegos en sí, a series, películas, documentales, videoclips, reportajes y música.
En este contexto se circunscribe el acuerdo al que ha llegado Microsoft con Safran Company, una empresa que representa a actores, productores, directores y guionistas de Hollywood, para que se encargue de crear programas pensados específicamente para la Xbox 360.
En un principio, los espacios tendrán una duración inferior a los 10 minutos, estarán enfocados a la audiencia mayoritaria de la consola, compuesta por hombres de entre 14 y 34 años, abordarán preferentemente los géneros de la comedia y el terror y se estrenarán, si todo transcurre de acuerdo a lo previsto, a finales de año.
Xbox Live dispondrá de estos programas de manera exclusiva durante un tiempo no especificado, transcurrido el cual Safran Company podrá portarlos a cualquier otra plataforma que considere oportuna. Desde Microsoft apuntan que este es el primero de una serie de acuerdos que van a firmar con diversos estudios de Hollywood para que creen contenidos dirigidos a su consola. Una estrategia que, a falta de ver la acogida que finalmente tiene, se adivina muy interesante.
Los directivos de las discográficas estadounidenses están desesperados por conseguir nuevas fuentes de recursos que les permitan seguir manteniendo su ritmo de vida. Y para ello están dispuestos a llegar a donde sea. Sin ir más lejos, la última ocurrencia que se le ha ocurrido a la Warner Music ha sido crear un grupo de presión para promover entre los políticos la necesidad de imponer una tasa de 5 dólares extra mensuales sobre las conexiones a Internet.
La idea puede parecer una locura, pero oye, tiene un trasfondo muy claro. Dinero, dinero, dinero, dinero. Y es que en caso de que este impuesto se aplicara, la industria discográfica obtendría unos ingresos por este concepto de 20.000 millones de dólares anuales. Calderilla vamos.
Pero lo más gracioso del asunto es que, atención, pretenden que los internautas paguen esta tasa voluntariamente. No, no estáis teniendo visiones. Habéis leído bien. Quieren que los ciudadanos les den 5 dólares de su presupuesto mensual porque sí, porque se lo merecen, porque son los mejores, porque sin ellos nuestra vida estaría condenada al fracaso, porque son la caña, porque nos hacen reír, llorar, emocionarnos, cantar, bailar, saltar, brincar, porque, en definitiva, son los putos amos.
A cambio de esos míseros 5 dólares extras al mes, la industria permitiría que los afanosos piratas internautas que pasaran por caja pudieran descargarse música (no han dicho cuánta) sin correr el riesgo de acabar en los tribunales enfrentándose a la horda de abogados que trabajan al servicio de la industria. Ese es el trato que ofrecen: tú me pagas, yo no te demando.
Lo que no han dicho, ni falta que hace, es que les da igual que haya internautas que no se bajen música de programas P2P. Lo que quieren es ganar pasta. Pasta, pasta, pasta y más pasta. De ahí que estén negociando con los proveedores de acceso a Internet para llegar a acuerdos (voluntarios, faltaría más) que, una vez cerrados, obligarían a los ISP en cuestión a cobrar 5 dólares extra a todos sus clientes o bien a obligarles a navegar con publicidad, quieran estos o no.
Claro que sí. Para que no se diga que son unos insensibles, ofrecen una opción más: si no quieres pagar, no pasa nada, navegarás el resto de tu vida con unos bonitos anuncios publicitarios que nos reportarán unos milloncejos extra. Y no te quejes porque te plantamos una denuncia que no te menees.
Estoy convencido que las telecos mandarán a tomar viento fresco a las discográficas, pero el proyecto en el que están trabajando nuestros queridos sellos musicales es éste. Una muestra más de que para ellos lo primero, lo único, lo más importante es el jodido dinero bienestar de los consumidores.