A pesar de las críticas generalizadas que está recibiendo por sus problemas de rendimiento, compatibilidad y fiabilidad, lo cierto es que las ventas de Windows Vista están siendo muy buenas. Tanto que Bill Gates, de visita en Tokio, ha presumido de que hasta la fecha ya se han vendido más de 140 millones de copias de este sistema operativo.
Se le ha olvidado mencionar, eso sí, que la gran mayoría se han producido porque Vista viene instalado por defecto en casi todos los PCs, ya sean de sobremesa o portátiles, que comercializan los grandes fabricantes. Y eso, qué duda cabe, es una pequeña ventaja. ¿No es así, Bill? 
Dicho esto, lo que es evidente es que por mucho que haya millones de personas que critiquen a los productos de Microsoft y se quejen de que son muy caros, poco seguros y unos ávidos consumidores de recursos, lo cierto es que al final casi nadie sabría vivir sin ellos. De hecho, actualmente el 95% de los ordenadores del mercado cuentan con alguna versión de Windows instalada. O sea, que tan mal no habrá hecho las cosas Microsoft en los últimos 15 años. Vamos, digo yo.
Hay empresas que, además de los altos sueldos que pagan, miman a sus trabajadores y les ofrecen unas instalaciones de primera en las que todos los detalles están cuidados al máximo para que puedan desarrollar sus proyectos con las mayores comodidades posibles. Son una minoría ciertamente, pero como las meigas, haberlas haylas.
Mirad sino las oficinas que tienen a su disposición algunos de los ingenieros y diseñadores de Pixar, Red Bull, Danone o Google. No tienen desperdicio:· PIXAR
· RED BULL



· DANONE

Tenéis más imágenes y a una mayor resolución en 10 annoyingly brilliant office interiors y en CREATIVE WORK ENVIRONMENTS – Do you work in one?.
TorrentSpy llegó a ser en su momento uno de los mayores buscadores de trackers para BitTorrent de Internet. Tanto es así que en agosto del año pasado, cuando daba sus últimos coletazos, se calcula que tenía en su base de datos más de 1.000.000 de torrents indexados y cada día se añadían varios miles más.
Pero su éxito, lejos de cubrir en dólares a sus administradores, los ha acabado conduciendo a la perdición. Y es que la Motion Picture Association of America (MPAA), la organización que agrupa a las grandes productoras cinematográficas estadounidenses, emprendió una batalla judicial contra este sitio en febrero del 2006 y acusó a sus propietarios de permitir que millones de personas de todo el mundo pudieran descargarse películas gratuitamente.
Tras un año y medio de juicio, el pasado mes de diciembre la corte encargada del caso hizo pública su sentencia y ésta no pudo ser peor para los intereses de TorrentSpy. El magistrado reconoció la ilegalidad de los actos llevados a cabo por los webmasters del portal y además los acusó de haber incurrido en un delito de falso testimonio al tratar de ocultar que habían destruido sistemáticamente evidencias de lo que había acaecido en su sitio.
Desde entonces lo único que quedaba por saber era la cuantía de la multa que los administradores de TorrentSpy deberían abonar a la MPAA. Finalmente, ayer se dio a conocer la cifra en cuestión, y ésta, sencillamente, alucinante: ¡110 millones de dólares! O lo que es lo mismo: 30.000 dólares por cada uno de los 3.700 archivos por los que las productoras demandaron al sitio.
Es evidente que los propietarios de TorrentSpy no van a poder hacer frente a ese pago, pero en cualquier caso lo más importante de esta sentencia, desde el punto de vista de la MPAA, es que refuerza sus postulados y lanza un mensaje muy claro a todos aquellos estadounidenses que tengan o estén pensando en montar un portal con trackers de BitTorrent. Ahora ya saben a lo que se enfrentan.
Rock Port es un pueblecito situado en el condado de Atchison (Missouri), perdido de la mano de Dios y que en el último censo oficial que se realizó en el año 2000 contaba con apenas 1.395 habitantes.
Es, en definitiva, un pequeño municipio que no tendría nada de especial si no fuera porque, y aquí viene lo bueno, acaba de convertirse en la primera comunidad de Estados Unidos que se abastece únicamente con electricidad generada mediante energía eólica.
Y es que el mes pasado, en aras de conseguir una mayor independencia energética y unos mejores precios para sus habitantes, inauguraron un modesto parque eólico compuesto por 4 aerogeneradores que se estima que producirá 16 GWh de electricidad al año, 3 GWh más de los que históricamente han consumido los habitantes de Rock Port.
Cuando alguien nos habla de data centers, supongo que a la mayoría nos vienen a la mente imágenes de salas impolutas repletas de servidores y con lo último en tecnología. Se trata de un sector que tendemos a asociar a la innovación, todo lo contrario de lo que sucede cuando nos referimos a otras industrias más tradicionales, que ligamos irremediablemente a la polución.
Pues de acuerdo a un estudio que ha presentado la firma McKinsey & Co, la realidad de los data centers se aleja mucho de la idílica visión que os acabo de referir. De hecho, esta empresa afirma que para el 2020 el conjunto de los data centers instalados en el mundo generarán más gases de efecto invernadero que un contaminante de primer orden como la industria aeronáutica.
Una de las medidas que se deberá tomar durante los próximos años para evitar llegar a una situación como la expuesta será la de aprovechar y exprimir mucho más las capacidades de los servidores y de los data centers, a los que en general se les saca muy poco partido. Sirva como ejemplo que, siempre según McKinsey & Co, en la actualidad sólo se utiliza el 6% de la capacidad de los servidores y el 56% de la que podrían ofrecer los data centers.
Hay veces que me pregunto de qué demonios hablaríamos los bloggers si no tuviéramos a la SGAE. ¿Cómo cubriríamos la cuota de artículos diarios si los representantes de esta entidad no nos lo pusieran tan fácil metiendo la pata continuamente?
Sin ir más lejos, ayer se ganaron las iras generalizadas de la comunidad bitacoril de habla hispana tras demandar al diario Público porque, aducen, han iniciado una supuesta campaña en contra de sus intereses y han permitido que sus lectores escriban comentarios «ofensivos» para referirse a ellos.
Pero es que por si eso fuera poco, Eduardo Bautista, que ostenta el cargo de presidente del consejo de dirección de la entidad, tuvo la ocurrencia ayer de atizar a las telecos que ofrecen servicios de banda ancha en España y acusarlas de forrarse a costa de los pobres artistas, esos seres angelicales que se dedican a hacer el bien en el mundo y que a cambio sólo piden cobrar unos cuantos eurillos en concepto de canon.
Concretamente, nuestro admirado y siempre venerado Teddy afirmó lo siguiente:
«Estas compañías lo que venden en realidad es la posibilidad de bajarse obras protegidas legalmente sin ningún tipo de control».
Por enésima vez, el máximo exponente de la SGAE arremetió contra las descargas digitales, olvidando como siempre que por estos lares existe una cosita que se llama derecho de copia privada que, además de permitir que nos bajemos contenidos culturales sujetos a derechos de autor siempre y cuando no haya ánimo de lucro, sirve de justificación para que esta entidad nos cobre el exagerado canon digital.
Estas declaraciones, como tantas otras efectuadas por los miembros de la SGAE, serían vergonzantes por sí mismas en cualquier ocasión, pero son especialmente inorportunas ahora por cuanto se acaba de saber que esta entidad consiguió el año pasado unos ingresos récord de 377,2 millones de euros, lo que supone un incremento del 10,1% respecto al 2006. Son, para que os hagáis una idea, unos números mejores que los registrados en ese mismo periodo de tiempo por Bankinter. Hambre, lo que se dice hambre, no pasan estos señores.
¿Para qué vas a hacer surf con la ayuda de una lancha si puedes utilizar a un… sí, a un tiburón enorme para impulsarte?
La SGAE, esa entidad ¿sin ánimo de lucro? que gestiona los derechos de autor de los «artistas» españoles, sigue esforzándose tanto como puede por conseguir amiguitos allá por donde pasa. ¡Y qué mejor manera para continuar estrechando lazos de amistad con la comunidad internauta y la sociedad en general, habrán pensado sus responsables, que presentar una demanda judicial contra el diario Público!
Y eso, exactamente eso, es lo que han hecho. La SGAE esgrime que este periódico ha emprendido una supuesta «campaña en contra» de sus intereses, publicando «un sinfín de noticias, comentarios y opiniones, casi siempre en un tono negativo, sesgado y lesivo para los intereses que representa SGAE y con la clara intención de desacreditarla». Asimismo, se queja de los comentarios «ofensivos» que han escrito los lectores de Público.
Vamos, que lo que al parecer le jode a la SGAE es que tanto el diario como sus lectores hayan hecho uso del derecho a la libertad de expresión para tratar los temas que han querido y en la forma que han considerado oportunos. Por todo ello, reclaman una compensación económica de 30.000 euros.
Con esta pataleta, Teddy Bautista, Ramoncín y el resto de seres vivos que integran el núcleo duro de la SGAE vuelven a demostrar que son patosos como ellos solos. Y digo patosos porque cualquier persona con dos dedos de frente sabe que a estas alturas, y dada la reputación que tienen, lo último que les interesa es seguir dando motivos a la gente para que los odie.
Ah, que no se me olvide: estoy convencido que hoy en Público deben estar aplaudiendo con las orejas. Para los propietarios del diario 30.000 euros es nada y menos, y aún en el poco probable supuesto de que la justicia los condenara a pagar tal cantidad, no me cabe la menor duda de que la abonarían con sumo gusto en compensación por la campaña publicitaria gratuita que van a obtener a cambio.