Hasta la fecha, la PlayStation 3 está siendo un pequeño fracaso para Sony. Los motivos son muchos y variados, aunque a nadie escapa que el disparatado precio, la falta de títulos rompedores o la irrupción de la Wii y su nueva propuesta de entretenimiento son algunas de las causas que explican las bajas ventas que está registrando la consola.
Por si todo ello fuera poco, los costes de fabricación de cada PlayStation 3 son una auténtica locura. Tan es así que Sony está vendiendo la consola por debajo del precio que les cuesta ensamblarla. El panorama no pinta nada bien, así que en la compañía japonesa se han puesto las pilas y ya han tomado la primera decisión para reducir los costes de fabricación.
David Reeves, presidente de SCEE, ha dado a conocer que las PS3 que llegarán a Europa a finales de marzo, a diferencia de los modelos que se distribuyen en Japón y Estados Unidos, no incluirán el hardware necesario para reproducir los juegos de PlayStation 2. Así pues, la emulación de los títulos de PS2 se realizará vía software, y desde Sony ya han advertido que los resultados que se conseguirán no serán tan buenos como los que se obtienen con las consolas americanas y japonesas.
Más allá de que la Xbox 360 también emule los títulos de Xbox vía software, no acabo de entender el maltrato al que Sony somete sistemáticamente a los consumidores europeos: la consola llegará mucho más tarde que en Japón y EEUU, será bastante más cara y tendrá limitaciones. Curiosa manera para tratar de conseguir el favor de la gente.
El sistema de publicidad contextual AdWords / AdSense ha sido uno de los grandes éxitos de Google. Probablemente el mayor después del propio buscador. En sólo unos años ha conseguido hacerse con un pastel publicitario inmenso que le reporta astronómicos beneficios y que cuenta con el beneplácito de internautas, webmasters y la mayoría de anunciantes por ser un servicio poco intrusivo y que llega de manera eficaz a sus potenciales receptores.
Pero a pesar de la excelente salud del invento, cada vez son más las empresas que se quejan de las pérdidas que les ocasionan los clicks fraudulentos que reciben, ya sea por parte de compañías competidoras o bien de bots creados a tal efecto por personajes que buscan ganar dinero fácil.
Hasta la fecha, sus reclamaciones no han obtenido una respuesta satisfactoria de Google, que siempre se ha negado en redondo a facilitar información sobre su sistema publicitario. Pero la aparición de nuevas plataformas publicitarias y la amenaza que ello supone para su negocio parece que ha hecho reflexionar al buscador, que esta semana ha anunciado una serie de mejoras en AdWords largamente esperadas por los anunciantes.
Para empezar, a partir de ahora las empresas que utilizan AdWords van a poder especificar las páginas en las que no quieren que se muestren sus anuncios, con lo que podrán evitar aparecer en webs basura repletas de publicidad y sin contenido alguno que han sido creadas con el único propósito de aparecer bien posicionadas en Google para así atraer visitantes y ganar dinero.
Por otra parte, Google va a comenzar a informar a sus clientes de la suma de dinero que se ahorran por los clicks fraudulentos que detecta el sistema. En este mismo sentido, y antes del mes de julio, el buscador pondrá en marcha un servicio encaminado a facilitar la comunicación con los anunciantes con el que -dicen- se potenciará la detección de los clicks falsos. Veremos cómo evoluciona el panorama y si los cambios introducidos son realmente funcionales y sirven para mejorar el servicio.
Blockbuster ha comenzado las negociaciones para hacerse con MovieLink LLC, el sistema de descargas de películas patrocinado por la industria cinematográfica norteamericana y que cuenta entre sus accionistas con estudios del calibre de la Metro-Goldwyn-Mayer, Paramount Pictures, Sony Pictures, Universal Studios y la Warner.
Es evidente que con la popularización del multimedia en Internet, los videoclubs tal y como los entendemos hoy en día tienen las horas contadas. Así pues, es lógico que la cadena más importante del globo quiera hacerse un huequecito en la Red lo antes posible y montar su propio servicio de descargas online.
Lo que no acabo de ver es porqué quieren comprar una empresa como MovieLink que no acaba de arrancar, que además sólo opera en Estados Unidos, y que incluso allí es poco o nada conocida por la gente de a pie. Dado que el mayor activo de Blockbuster es precisamente su nombre de marca, me inclino más a pensar que con esta adquisición lo que quieren es conseguir la tecnología que hay detrás de MovieLink y, porqué no decirlo, acercarse aún más a los estudios de Hollywood, por cuyas manos pasará en buena medida el futuro del sector.
Últimamente, y cada vez con más frecuencia, el servidor dedicado en el que está hospedada Abadía se está viniendo abajo debido a la gran cantidad de visitas que recibe el blog. A eso se le llama morir de éxito. Siento los inconvenientes creados
Tras la salida de Windows Vista, la mayoría de usuarios de informática tenemos la sensación de que los 199 euros que cuesta la versión básica es poco menos que un despropósito, puesto que nos encontramos ante un precio elevadísimo que se sitúa lejos de las posibilidades económicas de la mayoría de sus potenciales compradores y que no hace sino dar alas a la piratería.
Pero, ¿es Windows Vista realmente mucho más caro de lo que lo fueron Windows 98, Windows ME o Windows XP en su momento? Pues para sorpresa de más de uno -yo incluido- NO. Atentos a la tabla que he preparado (vía News.com):
| Versión | Sistema operativo | Actualización |
|---|---|---|
| Windows 98 | 209 dólares | 109 dólares |
| Windows ME | 209 dólares | 109 dólares |
| Windows XP Home | 199 dólares | 99 dólares |
| Windows Vista Home Basic | 199 dólares | 99 dólares |
| Windows Vista Home Premium | 239 dólares | 159 dólares |
Desde luego, yo no diré, tal y como ha hecho Brad Brooks, directivo de Microsoft, que Windows Vista es una ganga, pero a tenor de la relación de precios que recoge la tabla salta a la vista que se siguen manteniendo las mismas o parecidas cantidades de hace 10 años.
¿No será que estos precios nos parecen una barbaridad porque casi nadie ha utilizado jamás una copia legal de este sistema operativo?
Hace 9 años, éste era el servidor que utilizaba Google. Quién los ha visto y quién los ve ahora:
Un empresario alemán llamado Daniel Giersch se está convirtiendo en un dolor de cabeza constante para Google y, concretamente, para su correo web Gmail. ¿El motivo? En el año 2000 registró en Alemania y Suiza la marca ‘G-mail’, con la que bautizó a una de sus compañías.
Giersch considera que el buscador no puede utilizar esta denominación en su servicio de mail y no ha dudado en acometer una dura campaña judicial que está trayendo por la calle de la amargura al gigante de Internet, que hasta la fecha no había tenido que hacer frente a un contendiente de similares características.
Sin ir más lejos, esta semana una corte de Zurich ha dictaminado una sentencia contraria a los intereses de Google en el caso que le enfrenta con Giersch, al determinar que el buscador no tiene razón al pretender quedarse con los derechos exclusivos de la marca ‘Gmail’. En su lugar, el magistrado encargado del caso ha determinado que ambas partes pueden utilizar dicho nombre, una resolución que no agradado a los abogados del buscador, que ya han anunciado que recurrirán.
Del 13 al 15 de febrero se celebró en Londres el ‘The Search Landscape’, un encuentro en el que algunos de los mayores expertos en el campo de los motores de búsqueda analizaron la salud del sector y dieron a conocer datos poco conocidos sobre el uso que los internautas hacemos de ellos habitualmente.
De entre la abrumadora cantidad de información que aportaron, destaco las siguientes conclusiones: