Para quienes editamos blogs sobre nuevas tecnologías, el 1 de abril es un día jodido, ya que en países como Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Francia o Alemania se celebra el April Fools’ Day, que viene a ser como los Santos Inocentes en España. Así pues, nunca sabes si lo que estás leyendo en los medios estadounidenses es cierto o no. Algunas bromas son fáciles de advertir, pero otras están muy trabajadas. Fijaros sino en ésta que os paso a explicar:
Ayer, una noticia corrió como la pólvora entre algunos blogs de habla inglesa: Microsoft había anunciado que iba a vender una única versión de Windows 7 en la que incluirían todas las funcionalidades y novedades en las que habían venido trabajando estos últimos años. Se habían acabado, pues, los tiempos del Windows Vista Starter, Windows Vista Home Basic, Windows Vista Home Premium, Windows Vista Business, Windows Vista Enterprise y Windows Vista Ultimate.
Era una magnífica nueva, que ponía de manifiesto que la lógica había triunfado en Microsoft, que finalmente habían comprendido que lo más sensato era no marear a sus potenciales clientes con multitud de versiones pudiendo vender una única edición, tal y como hace por ejemplo Apple con Mac OS X.
Pues bien, resulta que esta noticia era falsa. Era una broma del April Fools’ Day. La realidad, guste o no, es que Microsoft no tiene la menor intención de dar tal paso. Comercializará, tal y como ha venido haciendo con Windows XP y Windows Vista, un sinfín de versiones. Es lo que hay 
La hiperinflación que azota Zimbabue y que el año pasado llegó al 100.000% 89.700.000.000.000.000.000.000% (sí, habéis leído bien) ha provocado que los billetes valgan menos que el papel con que se fabrican. Este mural muestra con toda crudeza la situación a la que se ha llegado en el país africano:


¿Cómo se verían gráficamente los videojuegos de nueva generación si los portáramos a la NES, la exitosa consola que comercializó Nintendo a mediados de los años ’80? ¿Y cómo serían sus carátulas? Pues más o menos, así:





Tenéis más imágenes en NES Modern Classics.
Hace apenas un año y medio, el fundador de la Wikipedia abrió las puertas de Wikia Search, un buscador de código abierto que, como tantos otros proyectos surgidos en la última década, quería hacerse un hueco dentro de un sector en el que gigantes como Yahoo o Microsoft luchan como buenamente pueden por mantenerse a flote ante el envite feroz de Google.
La idea era interesante, pero en el tiempo que ha transcurrido desde entonces no han conseguido que un número significativo de internautas cambiaran los motores de búsqueda que utilizaban habitualmente en favor de este nuevo nato. Por si eso fuera poco, la crisis económica global ha dado la puntilla que faltaba.
Así lo ha confirmado Jimmy Wales en su blog, aseverando que en otras circunstancias habrían continuado financiando a Wikia Search durante más tiempo, pero que tal y como están las cosas los inversores han decidido dejar de gastar dinero en este proyecto y cerrarlo definitivamente.
En principio, Wikia Search dejó de funcionar ayer, día 31 de marzo, aunque todavía será accesible durante unas horas. Casi nadie ha advertido su prematura defunción, buena muestra de que muy pocos lo usaban habitualmente. Se une así a otros buscadores nacidos para la gloria que murieron ante la indiferencia general, como por ejemplo Cuil.
Tiempo atrás, solía reseñar en Abadía los proyectos de nuevos buscadores que iban surgiendo, revestidos siempre con el calificativo de «Google Killers». He dejado de hacerlo. El triste final de Wikia Search explica el porqué.
¿Qué pintan unos adolescentes enfrentándose en un partido de baloncesto a una especie de mutantes en este anuncio que Microsoft ha publicado para ensalzar las excelencias de Visual Studio? Que alguien me lo explique porque yo no logro entenderlo:
Y sí, ya sé que el espíritu de equipo está muy bien y todas esas cosas, pero… ¿realmente esperan captar la atención de empresarios y programadores con un dibujo en el que salen unos chavales y unos pulpos verdes con muy mala leche? Parece un cartel promocional de Space Jam en versión Microsoft. Sólo falta Michael Jordan 
El 1 de marzo de 1954 a las 06:45 horas de la mañana, el ejército de Estados Unidos detonó sobre el atolón Bikini, situado en las Islas Marshall, una bomba termonuclear de hidrógeno a la que llamaron Castle Bravo. Fue la primera de su tipo que hicieron explosionar y con sus 15 MT ha sido también la más mortífera que EEUU haya lanzado jamás. Para que os hagáis una idea, se estima que fue del orden de 1.200 veces más potente que las de Hiroshima y Nagasaki.
Un segundo después de la detonación se formó una bola de fuego de casi 7 Km de altura visible desde 450 Km de distancia. La explosión creó un cráter de 2 Km de diámetro y 75 metros de profundidad, mientras que la nube con forma de hongo que se generó alcanzó una altura de 14 Km en sólo un minuto. 10 minutos después tenía ya un diámetro de 100 Km y seguía creciendo a un ritmo de 6 kilómetros cada 60 segundos.
La explosión fue 2,5 veces mayor de lo que esperaban en las filas norteamericanas, debido a un error de cálculo que cometieron los diseñadores de la bomba en el Laboratorio Nacional de Los Álamos. Como consecuencia, la contaminación radioactiva superó ampliamente las previsiones que manejaban los mandos militares de la época y acabó provocando una auténtica catástrofe medioambiental, cuyas consecuencias se vieron agravadas además por los fuertes vientos que azotaban la zona en aquellos días.
En la siguiente imagen se pueden observar las zonas que se vieron afectadas por la radiación:

La contaminación radioactiva sobrepasó los límites del atolón Bikini y llegó hasta los atolones Rongelap y Rongerik, donde sus habitantes sufrieron en sus carnes las consecuencias de tal despropósito. Aunque fueron evacuados rápidamente, un número significativo de sus descendientes han sufrido malformaciones congénitas debidas a las altas cotas de radiación a las que se vieron expuestos sus padres.
Lo mismo le pasó a los tripulantes del pesquero japonés Lucky Dragon Nº 5, que ese día faenaba por esas aguas. La mayoría de sus ocupantes cayeron repentinamente enfermos y uno incluso murió. Ante las quejas de los afectados, Estados Unidos sostuvo que si bien habían aumentado el número de pruebas nucleares en el Pacífico, no se habían liberado dosis significativas de elementos radioactivos.
Años después, el físico y premio Nobel de la Paz polaco Joseph Rotblat demostró que la contaminación generada por Castle Bravo fue miles de veces superior a la prevista y, desde luego, mucho mayor que la reconocida oficialmente por EEUU. Su estudio llegó a los medios de comunicación y ocasionó un enfrentamiento diplomático entre el gobierno japonés y el norteamericano, que fue zanjado tras llegar a un acuerdo por el que se compensó con 5.550 dólares de la época a los supervivientes del Lucky Dragon.
Claro que la contaminación radioactiva también afectó a los navíos estadounidenses destacados en las Islas Marshall e incluso a científicos y mandos militares que se habían resguardado en búnkeres. Años después, muchos acabaron desarrollando algún tipo de cáncer en un porcentaje superior al que habría sido el normal. Algo que no debería sorprender si se tiene en cuenta que trazas de radiación llegaron hasta Australia, India, Japón e incluso los límites orientales de Europa.
En el mes de abril Asus va a poner a la venta el Eee PC 1004DN, el enésimo modelo de la saga de pequeños portátiles que tanto dinero les está dejando en caja. Sus especificaciones técnicas se asemejan a las vistas anteriormente en otros equipos de la casa, excepto en un punto que lo hace destacar por encima de los demás: es el primer Eee que dispone de una unidad de DVD.
La parte de la carcasa situada alrededor del teclado es de aluminio, una característica que ya habíamos visto en los nuevos MacBook. Claro que, a diferencia de los portátiles de Apple, el resto del cuerpo sigue siendo de plástico.
Por lo demás, el Asus Eee PC 1004DN está impulsado por un procesador Intel Atom N280 a 1,66 GHz, cuenta con 1 GB de RAM, 120 GB de disco duro, una pantalla de 10 pulgadas con una resolución de hasta 720p, webcam de 1,3 megapíxeles, WiFi y Bluetooth.
Sus dimensiones son de 277 mm x 194 mm x 27,4-34 mm, el peso es de 1,45 Kg y la duración de las baterías alcanza las 6 horas. Como siempre sucede en estos casos, Asus no ha querido facilitar aún el precio con el que comercializará este ultraportátil. Se admiten apuestas 
Aunque hemos visto infinidad de documentales y leído aún más artículos sobre las consecuencias funestas que provocó la bomba atómica que EEUU lanzó sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, no siempre es fácil hacerse una idea de cómo quedó realmente la ciudad tras la deflagración nuclear.
Para llenar este vacío, en el Memorial de la Paz de Hiroshima hay 2 maquetas que recrean cómo era la urbe japonesa antes de la bomba y cómo quedó completamente destruida instantes después:

La línea roja situada en la parte central-izquierda marca el punto en el que cayó la bomba. Tras la explosión, en ese punto la bola de fuego que se generó alcanzó temperaturas de varios millones de grados centígrados, mientras que en las zonas cercanas al hipocentro se rozaron los 4.000 grados.
Hace un par de años Aberrón escribió un magnífico artículo en Fogonazos en el que recopiló decenas de fotografías tomadas poco después de que Little Boy arrasara Hiroshima. Si no lo habéis leído todavía, os recomiendo que le echéis un vistazo. Merece la pena.