En la constelación de Pegaso, a 187 millones de años luz del Sistema Solar, se halla la galaxia lenticular NGC 7722. Descubierta en agosto de 1864 por el astrónomo alemán Heinrich Louis d’Arrest, forma parte del grupo de galaxias NGC 7711, que incluye otros seis integrantes.
NGC 7722 posee un halo brillante y un bulbo luminoso en su región central. Así mismo, contiene un disco visible formado por anillos concéntricos que giran en torno a su núcleo, pero en cambio no posee brazos espirales.
La característica que más llama la atención de la misma son las largas franjas de polvo en tonos rojizos que envuelven al disco exterior y a su halo, cuyo origen podría estar en la fusión con otra galaxia en el pasado.
Al igual que sucede con el resto de galaxias lenticulares, NGC 7722 ha utilizado o perdido gran parte de su materia interestelar, lo que repercute en que tenga una baja cadencia de formación estelar.
El 6 de septiembre de 2020, se detectó una supernova de tipo Ia dentro de sus límites. Dos años más tarde, y después de que el brillo de dicha explosión se apagase, la comunidad científica fijó su atención en NGC 7722 para examinar el material radiactivo creado por la supernova, determinar la edad del astro que la originó y tratar de localizar a la estrella acompañante que dejó atrás.
Fruto de ese estudio, se obtuvo la espectacular imagen que acompaña este artículo, tomada con la cámara de Gran Angular 3 que equipa el telescopio espacial Hubble.




