Google Trends es un servicio de esa gran fábrica de ideas llamada Google Labs que muestra en una gráfica temporal las palabras que más veces han sido consultadas por los usuarios de este buscador desde el 2004. Se trata de una magnífica herramienta para saber, o al menos intuir, qué productos, compañías, páginas o incluso políticos están sabiendo captar la atención de los internautas.
El año pasado, aproximadamente por estas mismas fechas, dediqué una entrada a esta herramienta y colgué unas cuantas capturas que había realizado para que vierais de primera mano qué sistemas operativos, operadoras de telecomunicaciones, consolas, navegadores y blogs estaban de moda. Ahora he vuelto a repetir la experiencia para comprobar cómo están las cosas a día de hoy. Estos son los resultados que he obtenido:












Doce meses atrás también realicé una comparativa similar con Alexa. Podéis echarle un vistazo en ¿Quién es más popular para Alexa?.
Los ministerios de Cultura e Industria han hecho llegar a las entidades de gestión de los derechos de autor y a las asociaciones de fabricantes de dispositivos electrónicos las tarifas que quieren aplicar en concepto de canon para dar así cumplimiento a lo dispuesto en la Ley de Propiedad Intelectual.
Telefónos móviles, PDAs y lápices de memoria, por los que hasta ahora no teníamos que pagar ni un céntimo en concepto de canon, pasarán a formar parte del listado de dispositivos afectados por el dichoso gravamen. Es decir, que antes de que acabe el año nos costarán más caros.
Estas son las cantidades que, si no media un milagro, deberemos comenzar a pagar en breve:
Equipos o aparatos con capacidad de copia desde 50 copias por minuto en adelante: 189,01 €
Cada vez que compréis algunos de estos dispositivos pensad que una parte de vuestro dinero va a ir destinada a la protección de la cultura y de sus más firmes garantes y defensores: la SGAE, Ramoncín, Teddy Bautista, PROMUSICAE, Luis Cobos y, en general, nuestros artistazos, literatos todos ellos. Yo, ya os lo digo, me sentiré orgulloso de contribuir a la causa.
Visto en Menéame.
¿Cómo se supone que tienes que reaccionar si Windows te muestra este mensaje?
Como os he comentado en la entrada anterior, hoy estaba previsto que Canonical Ltd liberara Ubuntu 7.10. Aunque se ha hecho de esperar más de la cuenta, desde hace unos minutos la página principal de Ubuntu.com por fin ha cambiado su aspecto habitual para anunciar a bombo y platillo que ya se puede descargar esta nueva versión de una de las distros más populares de GNU/Linux.
Si no habéis utilizado nunca esta distribución, podéis descargarla completa desde este enlace. Si, como yo, tenéis instalada la versión 7.04, pasaros por esta página donde se ofrecen las instrucciones para actualizar el sistema sin problemas.
Hoy es el día en que está previsto que Canonical Ltd libere Ubuntu 7.10, la esperada -almenos por mí- actualización para la distro de GNU/Linux que me ha hecho abandonar Windows después de muchos años utilizando el sistema operativo de Microsoft.
Hace un ratito he entrado en Ubuntu.com para comprobar si ya estaba disponible, pero me he encontrado con el típico mensajito de «Coming soon», por lo que me he dirigido a otros portales para ver si daba con algún tipo de información adicional al respecto.
Uno de los sitios que he visitado ha sido Linux.com, donde me he topado con una situación cuando menos graciosa. Atención a la captura que he hecho:
¿Windows 2003 anunciándose en un portal de GNU/Linux? Teniendo en cuenta el sentir mayoritario de los usuarios del SO del pingüino, me da a mí que esta campaña publicitaria de Microsoft está condenada al fracaso, pero… a saber, cosas más raras se han visto.
En todo caso, se trata de un tipo de anuncio más respetuoso y con bastante más clase que el que utilizaron hace sólo un par de semanas para promocionar Windows 2003 y desprestigiar a GNU/Linux. No tiene desperdicio:

Desde mediados del año 2000 es posible encontrar por Internet información para ver el Digital+ sin pasar por caja. En aquella época, la publicación de tales métodos actuó de resorte para que de la nada surgieran cientos de páginas en las que se explicaba cómo se podía, con una simple tarjeta, un PIC16F84 y una EEPROM, decodificar la señal del antiguo Canal Satélite Digital sin mayores problemas. Las más destacadas de esos primeros tiempos fueron, posiblemente, AAS, Web Sin Límites o La Web de la Tele y foros como Investigación Lúdica o Zackyfiles, algunos de los cuales todavía siguen activos.
Aún recuerdo cuando, estando en la Universidad, un día apareció un amigo por clase con una Piccard 1, la tarjeta más popular de aquellos tiempos para piratear la plataforma satelital. Podías comprarla por Internet y en tiendas de electrónica, pero si tenías un mínimo de habilidad con el soldador y querías ahorrarte unos durillos, también tenías la posibilidad de montártela tú a un precio menor. Era cosa de niños, de ahí que el acceso no autorizado a los contenidos de CSD se extendiera como la pólvora en sólo unos meses. Hasta yo lo conseguí 
Siempre he pensado -que conste que es sólo una opinión personal- que antes a Canal Satélite y ahora a Digital+ les interesa que exista cierto grado de piratería, ya que populariza el servicio entre la gente y le quita potenciales clientes a la competencia, ya sea Imagenio, Ono o cualquier otro operador que ofrezca contenidos en formato digital. Para los rectores de esta plataforma, la situación ideal es que en cualquier bar puedas encontrarte a un amigo que te explique que conoce a otro amigo que a su vez conoce a otro amigo «que piratea el Canal+». Dicho de otra manera: la piratería es positiva siempre y cuando todo el mundo hable de ella pero nadie o casi nadie sepa cómo llevar a la práctica tales conocimientos.
Ese equilibrio, últimamente, se estaba rompiendo. Desde hace almenos un año habían comenzado a proliferar en mayor medida de lo habitual páginas en las que se podían conseguir las claves para decodificar la señal de Digital+ con el envío de un SMS. Tales prácticas, ilegales a todas luces, estaban afectando incluso a Abadía al haber spammers que inundaban los foros con mensajitos del tipo «Envía un SMS al xxxx y te enviaremos los códigos para ver el D+». Y eso por no hablar de las tiendas en las que se venden receptores a los que se ha modificado el firmware para que tal y como llegues a casa, lo enchufes y puedas ver directamente los canales de pago que te apetezca.
Es en estas circunstancias cuando se acaba de hacer público que la Policía Nacional ha arrestado a 27 personas en el transcurso de una operación contra el fraude cometido en perjuicio de las plataformas de televisión de pago por visión. A 9 de ellas se las acusa de vender decodificadores con el firmware modificado, a otras 10 de tener webs en las que ofrecen las keys de Digital+ y a 8 más se les imputa el delito de administrar redes fraudulentas de televisión local o comunitaria.
Llegados a este punto conviene señalar que el 1 de octubre del año 2004 entró en vigor una reforma del Código Penal que endureció, y mucho, las penas contra quienes acceden o facilitan el acceso ilícito a las emisiones de operadoras de telecomunicaciones. Concretamente, el artículo 286 reza lo siguiente:
1. Será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de seis a 24 meses el que, sin consentimiento del prestador de servicios y con fines comerciales, facilite el acceso inteligible a un servicio de radiodifusión sonora o televisiva, a servicios interactivos prestados a distancia por vía electrónica, o suministre el acceso condicional a los mismos, considerado como servicio independiente, mediante:
a) La fabricación, importación, distribución, puesta a disposición por vía electrónica, venta, alquiler, o posesión de cualquier equipo o programa informático, no autorizado en otro Estado miembro de la Unión Europea, diseñado o adaptado para hacer posible dicho acceso.
b) La instalación, mantenimiento o sustitución de los equipos o programas informáticos mencionados en el párrafo 1.2. Con idéntica pena será castigado quien, con ánimo de lucro, altere o duplique el número identificativo de equipos de telecomunicaciones, o comercialice equipos que hayan sufrido alteración fraudulenta.
3. A quien, sin ánimo de lucro, facilite a terceros el acceso descrito en el apartado 1, o por medio de una comunicación pública, comercial o no, suministre información a una pluralidad de personas sobre el modo de conseguir el acceso no autorizado a un servicio o el uso de un dispositivo o programa, de los expresados en ese mismo apartado 1, incitando a lograrlos, se le impondrá la pena de multa en él prevista.
4. A quien utilice los equipos o programas que permitan el acceso no autorizado a servicios de acceso condicional o equipos de telecomunicación, se le impondrá la pena prevista en el artículo 255 de este Código con independencia de la cuantía de la defraudación.
Así las cosas, si los agentes de la Policía Nacional que han intervenido en la operación han conseguido las pruebas suficientes antes de practicar las detenciones, mucho me temo que los acusados lo van a tener francamente difícil para salir bien parados de este caso.