La Machine es una compañía de teatro francesa formada en Nantes a principios de los ’90 por actores, diseñadores y técnicos que ha alcanzado cierta notoriedad gracias a las representaciones que llevan a cabo regularmente en diversas ciudades con enormes máquinas que construyen para la ocasión.
La más conocida de todas es La Princesse, una gigantesca araña de 15 metros de altura que ha recorrido las calles de Liverpool y Yokohama, dejando con la boca abierta a quienes han tenido la oportunidad de observarla en movimiento:

Diseñada por François Delarozière, pesa 37 toneladas y se necesitan hasta 12 personas para dirigir sus movimientos. Puede moverse a una velocidad máxima de 3 Km/h, su construcción llevó un año entero y, una vez se apagan las luces, se precisa del trabajo conjunto de 16 grúas, 6 carretillas elevadoras y 250 operarios para transportarla de un sitio a otro. De hecho, se estima que cada espectáculo de La Princesse tiene un coste aproximado de 2 millones de euros. Calderilla, vamos.
Otro de los ingenios mecánicos más conocidos de La Machine es The Sultan’s Elephant, un elefante colosal de 50 toneladas que era manejado por 22 técnicos y que, lamentablemente, fue destruido hace unos años. Afortunadamente, nos quedan los vídeos:
¿Os atreveríais a apoyar una mano sobre el hocico de un fiero caimán mientras éste reposa al sol? Yo tampoco, pero esta humilde y frágil mariposa parece que no tiene ningún problema en hacerlo. La insólita imagen ha sido captada por el fotógrafo aficionado Stefan Huwiler durante un viaje al Pantanal de Brasil.
A partir de las imágenes de satélite en alta resolución que Google Earth proporciona de Nueva York, y añadiendo unas pequeños dosis de posproducción, han conseguido recrear una persecución al estilo Grand Theft Auto por las calles de Brooklyn:
No les ha quedado nada mal. Se parece a Chinatown Wars, la versión de GTA para Nintendo DS
No, no es una imagen generada digitalmente. El bolso existe, tiene unas dimensiones aproximadas de 15 x 24 centímetros, cuenta con 210 teclas de color negro y se puede adquirir por 37,95 dólares en la tienda de Neatorama. Si, por alguna extraña razón, os gusta pero no queréis pagar un céntimo, ya sabéis lo que toca: cogéis un viejo teclado que tengáis guardado en algún cajón, un poquito de pegamento Imedio y os montáis uno vosotros mismos 
Un modder llamado Jon Berg ha cogido un precioso iMac G4 que había dejado de funcionar, ha vaciado su interior, lo ha modificado para que funcione como un monitor externo y le ha conectado una torre equipada con un procesador Intel Core 2 Duo corriendo un Windows 7 de aspecto similar a Mac OS X. El equipo resultante dispone además una pantalla táctil con tecnología resistiva. El resultado es llamativo a más no poder:
Vía | iMac G4 Gutted to Make Swiveling 17-Inch Windows 7 Touchscreen.
El 27 de enero, a las puertas del Yerba Buena Center en el que Steve Jobs iba a presentar al mundo el iPad, la Free Software Foundation colocó a un actor que guardaba cierto parecido con el presidente de Apple al lado de un cartel en el que expresaron lo que les parecía la política de esta empresa:
Se suponía que la enorme atención mediática que iba a despertar el acto conferiría a su protesta cierta visibilidad entre los grandes medios, pero más allá de blogs especializados en nuevas tecnologías, creo recordar que muy poquitos diarios o televisiones se hicieron eco del cartel. Quizá con razón, todo sea dicho.
«Mira de nuevo a ese punto. Es aquí. Es nuestro hogar. Somos nosotros. En él todas las personas que amas, todas las personas que conoces, todas las personas de las que alguna vez has oído hablar, todos los seres humanos que alguna vez han existido, vivieron su vida.
El conjunto de nuestra alegría y sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y plebeyo, cada joven pareja de enamorados, cada madre y padre, niños con esperanza, inventores y exploradores, cada formador de moral, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador en la historia de nuestras especies vivió allí, en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.»
–Carl Sagan
El vídeo, narrado por el propio Carl Sagan:
Las Pléyades, también conocidas como Objeto Messier 45, son un grupo de estrellas jóvenes situadas a 440 años luz de la Tierra que se formaron por el colapso de una nube de gas interestelar hace tan solo 100 millones de años, una nimiedad para los lapsos de tiempo que se manejan habitualmente en astronomía. Y es que, por ejemplo, en esa época los dinosaurios hacía mucho tiempo que dominaban la Tierra.
Visible a simple vista, el cúmulo tiene unos 12 años luz de diámetro y está formado por unas 500 estrellas, algunas de las cuales son casi 5 veces más grandes que el Sol. Esta maravillosa imagen tomada por el fotográfo polaco Marek Nikodem en la localidad de Szubin, permite verlas acompañando a una Luna ataviada para la ocasión con un halo fantasmagórico: