Si en los juegos de Super Mario Bros, en lugar de controlar al ínclito fontanero italiano, manejáramos a Chuck Norris, completar las fases sería un juego de niños. Para acabar con los enemigos, ya no nos veríamos obligados a saltar sobre ellos, sino que tendríamos a nuestra disposición un arsenal que nos ofrecería un amplio abanico de posibilidades y que nos haría virtualmente indestructibles: pistolas, lanzallamas, metralletas, granadas y el arma más poderosa de todas, la que nos convertiría en semidioses: las piernas de Chuck, con las que podríamos efectuar el golpe más poderoso que han visto los tiempos, la patada giratoria
Y es que, recordemos, si por desgracia Chuck decidiera un día ejecutar una patada en la que empleara el 100% de su poder, el mundo se acabaría. Porque no lo olvidéis: lo que Chuck nos da, Chuck nos lo puede quitar 
Si por un viaje de placer o de negocios vas a los Emiratos Árabes Unidos, coges un ordenador con conexión a Internet y decides entrar a Flickr, a ciertas redes sociales, a sitios que critiquen a la dictadura local, que muestren una postura contraria al extremismo islámico, que utilicen el dominio .il (Israel), que aboguen por los derechos de gays y lesbianas o que dispongan de contenidos que sean percibidos como contrarios a la moral de la zona, ésta es la bonita página con la que te encontrarás:
Me «encanta» el olor de la censura por la mañanaTM 
¿Recordáis la mítica escena de El Imperio Contraataca en la que Darth Vader le confiesa a Luke Skywalker que es su padre? Seguro que sí, pero por si acaso os traigo el vídeo
Bueno, pues partiendo de esta mítica frase, un fabricante de preservativos -o un usuario con el Photoshop, cualquiera sabe- ha sacado un condón en el que destaca la figura de Darth Vader y en el que pone ‘Je ne serai pas ton père!‘. O lo que es lo mismo: ‘¡Yo no seré tu padre!‘ 

¡Genial! 
Un hacker llamado planetbeing ha conseguido instalar y hacer correr Android, el sistema operativo de Google para dispositivos móviles, en un iPhone. Una vez instalado el firmware, que os podéis descargar gratuitamente desde este enlace, al arrancar el móvil se puede elegir entre iniciar el sistema con iPhone OS o Android, tal y como se muestra en este vídeo:
Por el momento el firm sólo funciona en los iPhone 2G -los de primera generación-, aunque su autor indica que va a ser relativamente sencillo portarlo a los iPhone 3G. Más complicado será llevarlo a los modelos 3GS. En cualquier caso, ¿quién dijo que nunca se iba a poder acceder a contenidos en flash desde un iPhone?
A lo largo de los años, Google ha modificado más de 700 veces el logotipo de su página para conmemorar festividades nacionales, un acontecimiento deportivo, el aniversario de un descubrimiento científico de relevancia o el nacimiento de un pintor, escultor, físico o matemático famoso. Algunas veces con más acierto que otras, bien es cierto, pero si echáis la vista atrás veréis que ha habido una característica que se ha repetido prácticamente siempre: las letras que componen el nombre del buscador se han podido discernir con facilidad del resto del dibujo.
No es el caso del logo de hoy, dedicado al Día de la Tierra, una celebración que tiene su origen en una gran manifestación que se produjo el 22 de abril de 1970 por todo Estados Unidos y a la que se sumaron 2.000 universidades, 10.000 colegios y centenares de comunidades para concienciar al resto de ciudadanos acerca de los problemas medioambientales que afectaban al planeta. Apenas distingo la ‘G’ y las ‘O’

En años anteriores, los logotipos del Día de la Tierra habían sido un poquito más, digámoslo así, ‘conservadores’. Este fue, por ejemplo, el que pusieron en el 2007:

Y este otro en el 2008:

De los millones y millones de fotografías que se han subido a Internet, ¿cuáles creéis que son las mejores de todas, las más poéticas, las que están mejor realizadas, las que reflejan como ninguna otra un acontecimiento sin igual o un suceso impactante? Bueno, pues según Google, son éstas:


No sé cómo lo veréis vosotros, pero en mi opinión el algoritmo de Google necesita una revisión a fondo 
Vía | I just googled «greatest picture ever.» This was one of the results.
Este pasado lunes, un usuario del portal sobre videojuegos The Escapist se encontró al entrar en la web con un banner en flash de Time Warner Cable que le ralentizaba el ordenador y le impedía leer los contenidos con un mínimo de fluidez, así que acudió al foro de este sitio, expuso el problema que tenía y preguntó si a alguien más le pasaba.
Instantes después, otros visitantes respondieron al hilo y le aconsejaron que se descargara el navegador Firefox e instalara el complemento AdBlock Plus, que permite bloquear los anuncios publicitarios. Al cabo de un rato, uno de los moderadores del foro editó los mensajes en los que le sugerían que se instalara esta extensión, y añadió una frase al final de todos y cada uno de ellos indicando que bloquear los banners es una práctica que perjudica a las personas que trabajan en una web.
Además, respondió a las quejas señalando que si no querían ver los banners lo mejor que podían hacer era suscribirse al sitio. Como os podéis imaginar, los ánimos se caldearon, las críticas arreciaron y los responsables del sitio, en una decisión extremadamente torpe, optaron por banear tanto a los que habían recomendado el uso de AdBlock como a los que se habían quejado por el proceder del moderador. Peor, imposible.
¿Qué es lo que sucedió a continuación? Obvio: la comunidad en torno a ese foro montó en cólera por la desproporción de la medida adoptada y exigió que se readmitiera a los baneados. Finalmente, supongo que agobiados por el entuerto en el que ellos solitos se habían metido, los miembros de la dirección optaron por volver sobre sus pasos y restituyeron los privilegios a los usuarios amonestados.
No sé qué os parecerá a vosotros, pero el caso me recuerda, y mucho, al Ban Day de Menéame, en el que el baneo de me_meneo_pensando_en_ti y los posteriores votos negativos de los administradores a la noticia en la que este usuario relataba su punto de vista sobre lo acontencido acabó derivando en un lío mayúsculo, con baneos a mansalva incluidos.
En los últimos años he escrito varios artículos en relación al uso de los bloqueadores de anuncios como AdBlock Plus y el perjuicio que causan a muchos proyectos web. Es bien cierto que muchas páginas abusan de la publicidad, tanto por la cantidad de banners que colocan como porque estos son excesivamente intrusivos. Cada vez que entro a un sitio y me salta un pop-up o me encuentro con que un anuncio en flash tiene activado el sonido por defecto, me entran ganas de… bueno, mejor me callo.
Son precisamente este tipo de actitudes tan poco respetuosas con los visitantes las que impulsan a millones de personas a instalarse plugins que filtran la publicidad. Porque si AdBlock Plus es desde hace años el complemento más descargado para Firefox será por algo. Pero lo que no debemos olvidar es que no todos los webmasters son así, y que si activamos por defecto ABP en todas las páginas que visitamos perjudicamos tanto a los que se pasan con la publicidad como a los que no lo hacen. Y eso es injusto.
Digo yo que si entráis diariamente a determinados blogs, diarios, revistas online o foros será porque os gustan los contenidos que allí encontráis. Si es así, no debería ser ninguna molestia desactivar este tipo de extensiones en esos sitios 
Richard Humphrey, un estadounidense de 22 años que reside en Ohio, ha sido condenado a 29 meses de prisión tras demostrarse que había hecho de la distribución de películas piratas a través de Internet su modo de vida mientras cumplía con un arresto domiciliario al que había sido sentenciado anteriormente.
Fue en esas condiciones de privación de libertad cuando en diciembre del 2006 puso en marcha el portal USAwarez.com, en el que ofrecía a sus visitantes la opción de descargarse miles de películas, videojuegos y programas informáticos.
A mediados del año siguiente, visto el aumento en el número de visitas que había experimentado el sitio, eliminó el acceso gratuito a los contenidos más populares y estableció un sistema de suscripción VIP de 16 dólares anuales destinado a aquellos que quisieran bajarse los últimos estrenos de Hollywood antes incluso de que se estrenasen en las salas de cine y los juegos más esperados.
Además de entrar en la cárcel, el FBI le ha requisado sus ordenadores personales, los dispositivos que utilizaba para realizar las copias de CDs y DVDs y han cerrado el servidor en el que estaba hospedada su página web.