Si os habéis fijado, desde hace un par de días he incluido al final de todos los artículos 4 botones que permiten compartir cómodamente los contenidos de Abadía con algunas de las redes y marcadores sociales más populares del momento, como Twitter, Menéame, Facebook o Bitácoras.
Hace algo más de 2 meses puse unos botones similares, pero la integración de los mismos y su funcionamiento no fueron los mejores, así que al final me vi obligados a quitarlos. En esta ocasión, en cambio, las cosas son distintas… para mejor claro 
El autor de este plugin es José Cuesta, de Inercia Creativa, que amablemente ha adaptado para Abadía el código que creó en su momento para Maikelnai.es. Por cierto, si disponéis de un blog en WordPress, os lo podéis descargar desde wordpress.org e instalarlo con sólo un par de clicks.
El Wiffle Ball es una variante del béisbol que surgió en 1953 en el que los bates y las bolas tradicionales han sido sustituidos por otros de plástico más ligeros y que en la actualidad cuenta con varias ligas y torneos a lo largo y ancho de Estados Unidos.
Conforme ha ido ganando adeptos, han surgido una serie de empresas que se han especializado en la venta de productos que satisfagan los gustos y necesidades de sus aficionados, tales como la propia equipación deportiva, gorras, etc.
Una de ellas, Wiffle Ball Inc, comercializa unos bates de color amarillo ciertamente singulares. No por su forma, color, precio o calidad, sino porque en el mango disponen de una inscripción en la que se asegura que el color amarillo de los mismos es una marca registrada de esta compañía:
Quiero pensar que nadie en la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos (USPTO por sus siglas en inglés) les habrá permitido registrar tal barbaridad y que estamos, sencillamente, ante un burdo intento de apropiarse de algo que no es de nadie. Aunque bueno, cualquiera sabe… 
Un tipo con mucho tiempo libre ha cogido una vieja lavadora que tenía en casa, la ha sacado al patio, le ha metido un ladrillo (¡?) y a continuación la ha enchufado. No contento con el resultado, unos segundos más tarde ha decidido echar un segundo ladrillo en el tambor. Ya os podéis imaginar cómo ha acabado el pobre electrodoméstico
Vía | ¿Qué pasa si echas un ladrillo a una lavadora? ¿Y si echas dos?.
¿Cómo es que no se le había ocurrido a nadie antes? Es un dibujo perfecto para las suelas de unas zapatillas. Tiene pinta de ofrecer un agarre mayor que los neumáticos de lluvia de los F1

Vía | QWERTY Shoes.
Tal día como hoy del año 2002 nació Abadía Digital. Han pasado 8 añitos de nada. ¡Jo, cómo pasa el tiempo! Parece que fue ayer. Si me lo permitís, me voy a tomar una copita de cava a la salud de todos
Ah, y gracias por seguir ahí visitando este humilde (y veterano) blog después de tanto tiempo 
Este martes Starcraft II: Wings of Liberty se puso finalmente a la venta en todo el mundo tras un larguísimo proceso de desarrollo en el que Blizzard ha cuidado con mimo hasta el más mínimo detalle y ha invertido más de 100 millones de dólares. La enorme repercusión que tuvo su predecesor y las ganas con que millones de personas aguardaban este lanzamiento hacen prever que se convertirá en un nuevo éxito en el haber de la compañía estadounidense, que cuenta en su catálogo con franquicias del calibre de World of Warcraft o Diablo.
Coincidiendo con el lanzamiento de SCII, han comenzado a aparecer por Internet vídeos realmente curiosos que han realizado aficionados a este videojuego. Buena muestra de ello es el que tenéis bajo estas líneas. Ha sido creado por Alex Kobbs, un animador profesional, entusiasta de los bloques de Lego y seguidor del universo ficticio en el que luchan las razas Terran, Zerg y Protoss utilizando la técnico del stop-motion:
El tal Kobbs no es un neófito en estas lides. En el 2007 ya creó un corto en el que combinó sus habilidades como animador con sus hobbies titulado Lego Wii que suma casi 4 millones de visitas en YouTube y poco después dio forma a un modelo a escala de un mapa multijugador de Halo 2 llamado Lego Zanzibar.
Death Penalty es el último spot que ha presentado Amnistía Internacional en contra de la pena capital, que todavía aplican 58 países. Dirigido por Pleix, un colectivo de artistas digitales franceses, y con la ayuda de la agencia TBWA Paris, el corto utiliza figuras de cera creadas digitalmente, en clara referencia a la pequeña vela que conforma el logo de esta conocida entidad no gubernamental que lucha por promover y proteger los derechos humanos en todo el mundo:
Desde hace más de 2 años, China es el país con más internautas del mundo, por delante incluso de EEUU. A 30 de junio de 2010, y según las cifras que proporciona el organismo gubernamental CNNIC, en el gigante asiático hay más de 420 millones de personas con acceso a la Red, de las que 364 millones disponen de una conexión de banda ancha. Unos números estratosféricos que empequeñecen los que pueda presentar cualquier otro estado.
Con estos datos encima de la mesa, no debe extrañar que sus proveedores de acceso a Internet sean también, y con mucha diferencia, los que tengan más clientes del planeta, muy por encima de pesos pesados de la industria norteamericana, japonesa, española, alemana o francesa como Comcast, AT&T, NTT, Deutsche Telekom, Verizon, France Telecom o Telefónica.
Así por ejemplo, China Telecom dispone a día de hoy de 55 millones de suscriptores de banda ancha, mientras que China Telecom Unicom tiene otros 42 millones. Entre una y otra acumulan el 20% de todos los clientes con conexiones de alta velocidad del mundo, un porcentaje que presumiblemente crecerá en los próximos años conforme más y más ciudadanos chinos vayan accediendo a Internet.
El siguiente gráfico que ha preparado Ars Technica no deja lugar a dudas acerca de la supremacía china en este campo:
Y es que ya se sabe: hay mucho chino en China.