Fijaos cómo, conforme va chupando la sangre, ésta va yendo a parar al abdomen, que se le hincha hasta el punto de que llega un momento en que ya no lo puede mantener en alto:
¿Cómo habrán encontrado la cámara tras la enorme cantidad de agua y rocas que se le han venido encima? 🙂
Vía | Underwater Explosion.
Netflix, el servicio de vídeo por streaming que permite a sus abonados visionar tantas películas como deseen, ya sea en el ordenador o directamente en el televisor del salón, por sólo 7,99 dólares mensuales, está arrasando en Estados Unidos y Canadá.
Cuenta ya con más de 14 millones de suscriptores, una cifra ésta que no para de aumentar mes tras mes, y se ha convertido en una de las empresas que mayor partido ha sabido sacarle a la Red.
Hasta tal punto ha llegado su éxito que actualmente se estima que el 22,2% del tráfico en América del Norte es generado por Netflix, un porcentaje que en determinados momentos del día llega a superar la barrera del 30%.
En comparación, las descargas de BitTorrent suponen el 21,6% del total, es decir, un 0,6% menos que el de la empresa californiana. O lo que es lo mismo: por primera vez desde que existe Internet, el servicio que genera el mayor porcentaje de tráfico en Norteamérica es de pago.
Estamos ante un momento histórico, puesto que lo que no han conseguido en los últimos 10 años las entidades gestoras de los derechos de autor, discográficas y estudios de cine mediante las repetidas campañas de criminalización de los internautas y las decenas de miles de demandas que han presentado contra ellos, lo está logrando esta compañía californiana con una estrategia absolutamente contrapuesta: ofrecer a la gente un sistema sencillo de acceder a centenares de miles de películas de todos los géneros y de todas las épocas a un precio justo.
El vídeo tiene unos años, pero si todavía no lo habéis visto os recomiendo que le echéis una ojeada. El efecto que se produce es espectacular:
Vía | What happens when you dump liquid nitrogen into a swimming pool .
Que los tablets son unos gadgets delicados que hay que manejar con cuidado si no queremos, por ejemplo, que el día menos pensado la pantalla acabe con una inoportuna rayadura, es algo que cualquiera que haya tenido uno entre sus manos habrá podido percibir.
De ahí que la venta de fundas concebidas para protegerlos mientras los llevamos con nosotros de un sitio a otro vayan viento en popa a toda vela. Las hay de todos los materiales, diseños y precios posibles. Incluso podemos encontrar algunas que convierten a los iPad en dispositivos prácticamente irrompibles.
Cuando menos eso es lo que se desprende de este vídeo, que ha grabado un tipo para dejar constancia de que con una funda adecuada podemos incluso hacer pasar un coche por encima del tablet de Apple sin riesgo de que se rompa en mil pedazos:
¿Impresionante, no es así? Es incluso, «demasiado» impresionante, de ahí que haya visionado el vídeo varias veces antes de hablaros de él, pero en ninguna ocasión he notado que haya sido alterado para llevar a engaño a quien lo ve. En todo caso, ¿qué os parece a vosotros?
El artista Fabián González ha diseñado este abecedario en el que ha asignado cada letra a un conocido personaje de los videojuegos. Así, la A está dedicada a los Alien de Space Invaders, la B a Bomberman, la C a Chun-Li, la D a Donkey Kong, la E a EarthWorm Jim, la F a Gordon Freeman, la G a Guybrush Threepwood, etc.
¿Qué, sois capaces de asociar las 26 letras a los personajes a los que hacen referencia? Si os soy sincero, a mí hay unas cuantas que me bailan. Concretamente, la I, la O, la Q, la U, la V y la X. ¿Alguien me ayuda a completar el abecedario? 
Nota: Venga, ahí van los personajes a los que hacen referencia las letras del abecedario. Unas cuantas las he encontrado yo y muchas otras me habéis ayudado vosotros a hallarlas 
A -> Aliens (Space Invaders)
B -> Bomberman
C -> Chun-Li (Street Fighter II)
D -> Donkey Kong
E -> Earthworm Jim
F -> Gordon Freeman (Half-Life)
G -> Guybrush Threepwood (Monkey Island)
H -> Honda (Street Fighter II)
I -> Inky (Pac-Man) —-> ¡Gracias Nacho!
J -> Joseph (Machinarium)
K -> Ken (Street Fighter II)
L -> Link (The Legend of Zelda)
M-> Mario (Super Mario Bros)
N -> Little Nemo (Little Nemo: The Dream Master) —-> ¡Gracias El Betox Rifa!
O -> Opa-Opa (Fantasy Zone) —-> ¡Gracias Mortalcastor!
P -> Pac-Man
Q -> Q*bert —-> ¡Gracias Dude!
R -> Rock-Man (Megaman)
S -> Sonic
T -> Tetris
U -> Ursula (Final Fantasy) —-> ¡Gracias Javi!
V -> Jill Valentine (Resident Evil) —-> ¡Gracias Javi!
W -> Wario
X -> Ling Xiayou (Tekken) —–> ¡Gracias «…»!
Y -> Yoshi (Super Mario World)
Z -> Zelda (The Legend of Zelda)
Un entusiasta de las maravillosas películas de animación del Studio Ghibli ha recreado en Minecraft, y con una increíble verosimilitud, los colosales escenarios que aparecen en La fortaleza celeste, El castillo ambulante, Mi vecino Totoro y El Viaje de Chihiro:
Plasmar con ese grado de detalle el universo onírico de Hayao Miyazaki bloque a bloque es una tarea colosal, titánica, de una dificultad abrumadora y que precisa de una disciplina y conocimientos sobre el tema casi infinitos.
Si Minecraft tuviera final, este japonés sería el ganador. Sin lugar a dudas.
El Canadian Private Copying Collective (CPCC), un organismo que representa a cantantes, compositores y discográficas, ha solicitado a las autoridades del país norteamericano la imposición de un canon sobre las tarjetas de memoria que les componse por las supuestas pérdidas que les ocasionan las descargas.
Después de haber intentado en vano de que se gravara la venta de iPods y reproductores similares hace sólo unos meses, ahora han puesto su punto de mira en estos dispositivos de almacenamiento y han redactado un informe en el que detallan sus propuestas al respecto. Os las resumo:
Las tarifas son ya de por sí disparatadas, pero es que además quieren que sean fijas y no proporcionales al precio de las tarjetas, que obviamente va bajando poco a poco a medida que mejora la tecnología y aparecen nuevos modelos con una mayor capacidad.
En España hace años que, desgraciadamente, la Ley de Propiedad Intelectual establece que los consumidores debemos pagar un canon no sólo por las tarjetas de memoria, sino también por cada CD, DVD, teléfono móvil, disco duro, reproductor portátil o impresora que adquirimos.
Eso sí, en el caso de las tarjetas de memoria, el importe a pagar es bastante más bajo que el que propone la CPCC para Canadá y se sitúa en los 0,3 euros.