Satoshi Furukawa, un cirujano y astronauta de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), estuvo el año pasado ininterrumpidamente en la Estación Espacial Internacional desde el 7 de junio hasta el 22 de noviembre como miembro de las expediciones 28 y 29. Fueron 167 días en los que, entre otras muchas cosas, tuvo tiempo para construir una versión en miniatura de la Estación Espacial Internacional… con bloques de Lego. No estoy bromeando. Observad el vídeo:
La idea de montar un modelo de 0,6 metros de la Estación Espacial Internacional no fue idea suya, sino fruto de un acuerdo de colaboración entre la NASA y la compañía danesa Lego que quería aprovechar la fama de estos bloques universales para producir una serie de vídeos educacionales para niños en los que se les explicara cómo es la vida de los astronautas a 350 kilómetros de altura.
En octubre del año pasado, científicos de la NASA descubrieron una enorme grieta de 25 kilómetros de longitud, 55 metros de anchura y 45 metros de profundidad en el glaciar de la Isla de los Pinos, que se encuentra situado en el oeste de la Antártida y que según un estudio realizado por investigadores británicos se está derritiendo a un promedio de 16 metros por año.
Ante la magnitud del hallazgo, enviaron un avión para que sobrevolara la zona y, con la ayuda adicional que les proporcionó el Radiómetro Avanzado de Emisión Térmica y Reflexión Espacial (ASTER), realizaron un mapeado tridimensional de la gigantesca endidura y comenzaron a elaborar una versión digital recreada por ordenador de la misma. He aquí el resultado de su trabajo:
Los científicos de la agencia estadounidense creen que si la grieta continúa extendiéndose de punta a punta del glaciar podría llegar a dar lugar al nacimiento de un nuevo y gigantesco iceberg con una superficie aproximada de 900 kilómetros2.
Por cierto: ¿el vídeo no os ha recordado a la mítica escena final de La Guerra de las Galaxias en la que Luke Skywalker se adentra con su nave en la Estrella de la Muerte y la destruye de un disparo que se cuela por la escotilla de ventilación que comunica con el sistema de reactores? 
En 1903, apenas 38 años después de que Lewis Carroll escribiera su famosa novela y sólo 8 después de que los Hermanos Lumière inventaran el cine, los británicos Cecil Hepworth y Percy Stow, basándose en las ilustraciones originales de John Tenniel, dirigieron la que está considerada como la primera adaptación cinematográfica de Alicia en el País de las Maravillas.
Dadas las estrecheces económicas de las películas que se rodaban por aquel entonces, Hepworth reclutó a amigos y familiares para interpretar a algunos de los personajes de la película e incluso utilizó a su gato para representar al Gato de Cheshire.
El Instituto de Cine Británico (BFI) posee la única copia que ha llegado hasta nuestros días de una película que, con sus 12 minutos de duración, se convirtió en 1903 en la más larga que se había filmado en el Reino Unido hasta ese momento. Desafortunadamente, sólo se han conservado 8 minutos del metraje original, que podéis contemplar en el vídeo de YouTube que encabeza este artículo.
¿Os imagináis qué hubiese sucedido si hace 20 años las productoras de videojuegos hubieran lanzado, tal y como vienen haciendo de un tiempo a esta parte, títulos incompletos, excesivamente cortos o con características deshabilitadas a las que sólo se puede acceder descargando contenidos extras de pago (DLC)?
Pues que nos podríamos haber encontrado con versiones capadas de clásicos como Sonic 2 o The Legend of Zelda: A Link to the Past en las que para activar personajes o zonas del mapeado original hubiésemos tenido que pasar por caja:
Desde hace años, los operadores de telecomunicaciones más importantes del mundo están presionando a sus respectivos gobiernos para que modifiquen las legislaciones y les permitan cobrar una serie de tasas a las páginas y servicios webs que generan más tráfico por utilizar sus redes.
Esta pretensión choca frontalmente contra el principio de neutralidad de red, que establece que los contenidos que se atengan a las diferentes legislaciones deben poder circular libremente, sin cortapisas ni restricciones de tipo alguno y que ningún proveedor puede privilegiar unas determinadas páginas, aplicaciones o programas en detrimento de otros.
Afortunadamente, en Europa y América la neutralidad está aparentemente garantizada, al menos por el momento, pero en otras regiones no sucede lo mismo. Tal es el caso de Corea del Sur, donde Korea Telecom, el operador más importante del país, lleva bloqueando desde hace varias semanas el acceso de los Smart TV de Samsung a sus redes con el argumento de que colapsan sus infraestructuras y causan que la velocidad disminuya hasta 265 veces respecto a una situación normal.
Es más, Kim Taehwan, uno de los vicepresidentes de la compañía, ha realizado unas declaraciones en las que ha indicado que esto es sólo el principio y que tienen la intención de obligar a las webs y servicios que generan un uso más intensivo de datos, ya sean propiedad de Google, Apple o de quien sea, a que paguen por utilizar sus redes.
La forma de pago, ha indicado, podría tomar varias formas, como compartir una parte de los beneficios que los sitios y aplicaciones obtienen mediante la publicidad que muestran en sus páginas o bien directamente hacer que estos les paguen una cantidad establecida de antemano. Lo que sí ha querido dejar muy claro es que si no pasan por el aro, en un futuro próximo sus abonados se encontrarán con una página en blanco cada vez que intenten entrar a webs como YouTube o visionar películas o series mediante servicios de streaming.
A principios del 2011 Samsung anunció a bombo y platillo que en tan sólo 6 meses había conseguido vender 10 millones de unidades del Galaxy S, una cifra que hasta ese momento sólo había alcanzado Apple en el terreno de los smartphones con su inabordable iPhone.
Desde entonces las cosas no han hecho sino ir a mejor para la multinacional surcoreana, que hace unas horas ha dado a conocer que el Galaxy S II ha sobrepasado con creces los números cosechados por su antecesor, hasta el punto de que desde que fue lanzado comercialmente, en abril del 2011, ha suministrado más de 20 millones de unidades a los operadores de telefonía.
Asimismo, ha indicado que el ritmo de ventas que lleva es superior al del Samsung Galaxy S original y que entre ambos suman más de 40 millones de unidades distribuidas a particulares y empresas de telecomunicaciones, un guarismo impresionante pero que con toda probabilidad va a seguir engordando en próximas fechas.
La gran aceptación de esta familia de terminales ha permitido al gigante asiático finalizar el último trimestre del año con unos beneficios netos de 3.500 millones de dólares, un 17% que en el mismo periodo del año anterior.
Pero a pesar de las grandes ventas conseguidas por estos 2 terminales, aún siguen muy por debajo de los números que atesora el más famoso de los smartphones, el iPhone. Y es que sólo en el periodo comprendido entre octubre y diciembre del 2011 Apple ha despachado 37 millones de iPhones. Guste o no, la compañía de la manzana juega en otra liga.
Reservado hace unas décadas únicamente a los más osados y experimentados escaladores, la ascensión al Monte Everest se ha convertido en los últimos años en una atracción turística que atrae a miles de empresarios, directivos y personajes de toda índole sin apenas experiencia en altura que se plantean el reto de alcanzar la cima más alta del mundo, lo que ha llevado a algunos veteranos a considerar que el coloso del Himalaya se ha convertido en una especie de circo.
Tratar de subir al Everest no es sólo un desafío que aconseja una amplia experiencia y una preparación física y mental adecuadas, sino que además resulta una aventura extremadamente cara, lejos del alcance del bolsillo de un trabajador normal. Los costes varían en función de si uno organiza una expedición por su cuenta o de si, en cambio, contacta con empresas especializadas y se une a las expediciones guiadas que oganizan.
En el primero de los casos, existen una serie de gastos asociados que resultan muy elevados, tales como la tasa por ascender al pico, alquilar porteadores, uso de las cuerdas fijas, seguros, desplazamiento, aprovisionamientos, tiendas, botellas de oxígeno o sherpas. En total, la cantidad a pagar varía entre los 35.000 dólares si se va con un grupo de siete personas hasta los 60.000 si se intenta llegar a la cima en solitario.
Si, en cambio, se opta por unirse a una expedición guiada, los costos de las tasas, depósitos, comida y tiendas se reparten entre los múltiples escaladores. Cuánto se deberá invertir dependerá del tipo de material que suministre la compañía organizadora, de si se incluye o no personal especializado que ofrezca su ayuda y consejos durante el proceso de aclimatación a la altura, de si se contratan a sherpas personales que acompañen a los aventureros a lo largo de la ascensión o de si la expedición incluye guías occidentales que vayan con el grupo hasta la cima.
El presupuesto más ajustado se sitúa ligeramente por debajo de los 30.000 dólares, cantidad ésta que se incrementa sustancialmente si se añaden servicios y personal especializado a la expedición. Por ejemplo, un sherpa personal cuesta entre 5.000 y 7.000 dólares adicionales; contar con guías occidentales eleva el precio total hasta una franja comprendida entre los 45.000 y los 65.000 dólares; yendo más allá, si se contrata a un guía occidental personal se debe estar dispuesto a desembolsar, en función de la experiencia que atesore, hasta 100.000 dólares de más.
Precios prohibitivos que no han sido óbice para que desde el año 2000 más de 2.500 personas hayan llevado a cabo más de 4.000 intentos de ascensión, llegándose a extremos como el del 2007 cuando 350 escaladores y 253 sherpas realizaron la cifra récord de 633 ascensiones.
Durante el rodaje de Blade Runner, la actriz Sean Young, que interpretó el papel de Rachael, realizó ella misma o bien hizo que le tomaran una serie de fotografías con su polaroid en las que aparece acompañada de actores, maquilladoras y demás personal que participaron en la producción de una película que cuando se estrenó en los cines supuso un fracaso comercial pero que el paso de los años ha colocado como como una de las mejores historias de ciencia ficción que se han rodado jamás. He aquí algunas de las instantáneas:






