La velocidad media de conexión a Internet en todo el mundo ha experimentado un crecimiento interanual del 29% hasta situarse en los 3,6 Mbps. Un aumento que ha sido aún mayor en el caso del tráfico online procedente de dispositivos móviles, que en los últimos 12 meses se ha disparado un 80% respecto al mismo periodo del año anterior.
Así se desprende del Informe sobre el Estado de Internet que ha publicado Akamai, en el que se recoge que del conjunto de países que han sido analizados, 122 han mejorado sus conexiones a la Red y sólo 18 han visto cómo disminuía las velocidad de acceso a Internet de sus ciudadanos.

Pese a la mejora generalizada, todavía existen diferencias ostensibles en la calidad de las conexiones entre las regiones más ricas del planeta y las menos desarrolladas. En Corea del Sur, por ejemplo, la velocidad media es de 22,1 Mbps; en Japón de 13,3 Mbps; en Hong Kong o los Países Bajos de 12,5 Mbps y en Suiza de 11,6 Mbps. En el otro extremo de la balanza nos encontramos con casos como el de Bolivia, donde sólo tienen 1,1 Mbps, el de India con 1,4 Mbps o Indonesia y Paraguay con 1,5 Mbps.

Repasando los datos generales, nos encontramos con que la velocidad media en Estados Unidos es de 9,8 Mbps, en España de 6,9 Mbps, en México de 3,9 Mbps, en Ecuador de 3,6 Mbps, en Chile de 3,3 Mbps, en Colombia de 3,0 Mbps, en Argentina de 2,8 Mbps, en Perú de 2,4 Mbps, en Uruguay de 2,2 Mbps y en Venezuela de 1,5 Mbps.
Por lo que hace referencia a las conexiones móviles, la media varía también enormemente en función del país que consultemos. En Europa y Norteamérica, nos encontramos con muchas ofertas por encima de los 5 Mbps, mientras que en Sudamérica, partes de Asia y, por supuesto, África, cuesta encontrar medias por encima de los 2 Mbps.

La crisis económica y financiera que desde hace años atenaza a muchos sectores productivos en todo el mundo no ha afectado lo más mínimo a la telefonía móvil, que año tras año no hace sino crecer a ritmos estratosféricos. El último ejemplo lo tenemos en el informe que acaba de presentar IDC, en el cual se expone que durante el 2013 se han vendido 1.004 millones de smartphones, un 38,4% más que en el 2012, cuando se despacharon 725 millones de unidades.
En el año que hemos dejado atrás, los teléfonos inteligentes han supuesto un 55,1% de las ventas globales de móviles, mientras que el 44,9% restante ha seguido en manos de terminales básicos que tienen todavía una fuerte presencia en países en vías de desarrollo. Durante el ejercicio anterior, los smartphones supusieron sólo el 41,7% de las unidades que se distribuyeron.
Las ventas conjuntas tanto de smartphones como de móviles más sencillos han ascendido hasta los 1.822 millones de unidades, un 4,8% más en relación a los 1.738 millones de unidades que se registraron en el 2012. En sólo 2 años, la popularidad de los smartphones ha crecido de tal manera que sus ventas se han más que doblado, pasando de los 494 millones de unidades del 2011 hasta los 1.004 millones actuales.
Una tendencia que, además, no parece que vaya a cambiar a corto o medio plazo, dado que los consumidores solicitan cada vez dispositivos más potentes, con pantallas más grandes, de mayor resolución y con cámaras más sofisticadas que les permitan tomar fotografías de más calidad. A ello hay que sumar además la expansión masiva que se está produciendo en mercados gigantescos como China e India, en los que millones de personas se están sumando a la revolución tecnológica y adquiriendo sus primeros smartphones.
Eso por lo que hace referencia a los datos globales. Si repasamos el comportamiento que han experimentado las compañías a nivel individual, vemos cómo Samsung ha finalizado el 2013 de igual manera que lo comenzó: siendo el mayor fabricante mundial de teléfonos inteligentes.

En segunda posición encontramos a Apple, que sigue reinando con comodidad en la gama alta, la que atesora mayores márgenes y genera más beneficios. La tercera plaza ha sido para Huawei, que ha afianzado su posición gracias a la comercialización de terminales de calidad y a precios muy ajustados.
A continuación encontramos a LG, que tras años de pasar con más pena que gloria ha conseguido crecer un notable 81%. El Top-5 lo completa Lenovo, que a pesar de no tener presencia en Norteamérica y Europa Occidental, ha sabido aprovechar su fortaleza en los mercados emergentes para aumentar sus ventas un 91% y acercarse a su gran rival, Huawei.
Prince es, sin lugar a dudas, uno de los mayores talentos que ha dado la música en el último cuarto de siglo. Un artista de estilo ostentoso y extravagante que ha compuesto canciones inolvidables como 1999, Alphabet St, Little Red Corvette, Purple Rain, Raspberry Beret o When Doves Cry y se ha ganado el favor de millones de seguidores en todo el mundo. Unos admiradores a los que, por otra parte, no ha dudado en llevar a los tribunales cuantas veces ha creído necesarias para proteger los derechos de autor sobre sus composiciones.
El último episodio de esta ridícula e inacabable batalla que el genio de Mineápolis mantiene contra el mundo se ha producido esta semana después de que haya presentado una demanda en el Distrito Norte de California contra 22 internautas que han colgado en sus cuentas de Facebook y Blogger enlaces para descargar algunas de sus actuaciones.
A cada uno de ellos les pide una compensación de 1 millón de dólares por el supuesto perjuicio que esos links le han podido causar. En total, 22 millones de dólares. Casi nada. El documento presentado ante el juzgado identifica únicamente a 2 de estas personas por su nombre, mientras que al resto se refiere por sus nicks, tales como PurpleHouse2, PurpleKissTwo o FunkyExperienceFour. Es decir, Prince está solicitando indemnizaciones millonarias a sus propios seguidores.
Unos fans que van a pasar a engrosar la larga lista de damnificados del artista, que en los últimos años ha emprendido acciones legales contra webs dedicadas a su figura que han cometido el terrible pecado de colgar fotos de sus conciertos e incluso ha obligado a eliminar un vídeo casero de YouTube de un bebé bailando porque de fondo sonaba Let’s Go Crazy.
Eso por no hablar de los intentos que ha efectuado para llevar ante la justicia a eBay, YouTube o The Pirate Bay por no hacer lo suficiente para eliminar sus temas o conciertos de sus respectivas bases de datos. En fin… todo un personaje 
Observa con atención la imagen superior. El puntito blanco que aparece marcado con la flecha, diminuto en medio de la inmensidad del Universo, somos nosotros. Es la Tierra, con los 8,7 millones de especies de animales, plantas, hongos, algas, bacterias y protozoos que la habitamos. En primer plano aparece la cara oculta de Saturno con sus anillos al fondo.
Esta preciosa fotografía fue tomada desde 1.440 millones de kilómetros de distancia por la sonda espacial Cassini-Huygens, una misión conjunta de la NASA y la Agencia Espacial Europea que desde el año 2004 estudia este planeta gigante y sus satélites naturales.
¿Recuerdas la escena inicial de Jurassic Park en la que un grupo de trabajadores tratan de meter a un velociraptor en el recinto que tienen asignado en el parque y, durante el proceso de descarga, uno de ellos es cazado por el dinosaurio? Me refiero concretamente a esta secuencia:
Bien, pues la jaula original en la que (supuestamente, claro
) transportan al dinosaurio y lo transfieren a su destino final tras levantar uno de sus portones está a la venta en eBay. Su precio, eso sí, no es apto para el común de los mortales: piden 99.900 dólares por ella, que al cambio actual vienen a ser unos 73.000 euros.
Claro que no es un objeto destinado para el gran público, sino para coleccionistas (ya sean a título individual o no) que quieran hacerse con un objeto que los más entusiastas seguidores de Jurassic Park es posible que consideren como una pieza de museo.
Las Google Glass pueden no ser las únicas gafas inteligentes que se pongan a la venta este año. Y es que según una filtración procedente de fuentes internas de Samsung, la compañía surcoreana está desarrollando unas gafas de diseño y funcionamiento muy similares a las de Google.
Conocidas provisionalmente con el nombre de Galaxy Glass, podrían ser reveladas de manera oficial en el IFA 2014, la feria de la electrónica que se celebrará en Berlín entre el 5 y el 10 de septiembre y en cuyas instalaciones se presentó el año pasado el smartwatch Galaxy Gear.
La intención de Samsung es que estas gafas inteligentes funcionen de manera integrada con el resto de productos de la familia Galaxy y permitan, por ejemplo, responder las llamadas que se reciban en los smartphones, mostrar las notificaciones en sus cristales o gestionar los catálogos de música que se tengan almacenados en los tablets o terminales móviles.
Aunque la multinacional surcoreana no espera que este proyecto sea económicamente rentable en un primer momento, va a invertir de manera decidida en su desarrollo puesto que, de acuerdo a las previsiones que maneja, para el 2016 tanto las gafas como los relojes inteligentes podrían generar unas cifras de negocio cercanas a los 6.000 millones de dólares. Parece, pues, que una nueva revolución en la electrónica de consumo está a punto de iniciarse.
SkyDrive, el servicio de almacenamiento en la nube de Microsoft, va a pasar a llamarse OneDrive. El cambio de denominación es consecuencia de la demanda que British Sky Broadcasting Group (BSkyB), el mayor proveedor de televisión de pago del Reino Unido, interpuso contra la multinacional del software el verano pasado al considerar que dicho nombre se asemejaba en demasía al de sus canales e infringía la marca registrada que tiene sobre el mismo en toda Europa.
Más allá de las nuevas siglas con las que va a pasar a ser conocido, OneDrive seguirá funcionando de igual manera que hasta ahora y, como siempre, ofrecerá la posibilidad de guardar fotografías, vídeos y documentos, así como acceder a los mismos, desde multitud de smartphones, tablets u ordenadores convencionales.
Microsoft acaba de anunciar que ha adquirido los derechos de Gears of War, una de las franquicias estrella de Xbox 360 y Xbox One. El acuerdo con Epic Games otorga a la multinacional estadounidense la propiedad tanto de los videojuegos lanzados en el pasado como de los que se creen de ahora en adelante, así como de los productos de mercadotecnia y cualquier servicio o plataforma de entretenimiento que se ponga en marcha en el futuro.
Una vez formalizada la compra, los nuevos títulos de esta saga pasarán a ser desarrollados por Black Tusk Studios, un estudio propiedad de Microsoft que tiene su sede en la población canadiense de Vancouver y a cuya plantilla se unirá a partir de este momento Rod Fergusson, que había sido el productor ejecutivo y director de producción de los 3 primeras entregas de Gears of War.
Fergusson había abandonado Epic Games en agosto del 2012 para unirse a las filas de Irrational Games y colaborar en el desarrollo de BioShock Infinite. Tras su lanzamiento se fue a 2K Games y ahora ha vuelto a Microsoft, la compañía para la que trabajó entre 1996 y 2006.
Los 3 episodios que se han publicado de Gears of War han vendido más de 22 millones de unidades y han generado unos ingresos de más de 1.000 millones de dólares. Unas cifras formidables que ponen de manifiesto el enorme negocio que gira en torno a este videojuego y la importancia trascendental que tiene para Microsoft.
Con este movimiento, la empresa de Redmond sigue la misma la estrategia que ya utilizó años atrás cuando compró a Bungie los derechos sobre la franquicia Halo y se aseguró de esta manera que dicha franquicia permaneciera para siempre como una exclusiva de Xbox.