En la ACAM y la SGAE andan muy creciditos estos días después que los políticos hayan dado una vez más la espalda a los ciudadanos para favorecer a unas élites privilegiadas con la reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual.
A nadie debe extrañar pues declaraciones como las siguientes (visto en Mangas Verdes):
La basura musical y cultural no la engendra la SGAE ni la banca judía, sino sus consumidores. Los mismos que se han pasado a piratas cuando han tenido la oportunidad. Los que ahora lloran y piden un mundo mejor.
¿Qué bonitas palabras, eh? A eso se le llama morder la mano que te da de comer. Ver para creer…
El videojuego de plataformas Gecko Gods se estrena en la Nintendo Switch 2 el 25 de junio
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44