Masaaki Kumagai, director del Robot Development Engineering Laboratory de la Universidad Tohoku Gakuin, ha desarrollado un robot, cuando menos, diferente. Y digo diferente porque no estamos ante uno de los muchos androides dotados de rasgos pretendidamente humanos que os he traído a Abadía estos últimos años, ni ha sido concebido para ayudar a ancianos con dificultades motrices, ni camina como una persona, ni baila, ni juega a fútbol, ni, desde luego, es capaz de resolver un cubo de rúbik en un tiempo récord.
Aun así, cuenta con una característica que no había visto en ningún otro robot y que lo convierten en un especimen realmente singular: es capaz de mantener el equilibrio sobre una pelota con una solvencia tal que se pueden colocar una serie de vasos repletos de agua sobre una base que tiene en su parte superior sin temor a que se derrame el líquido elemento:
¿Qué usos se le pueden dar a este robot? Pues, a día de hoy, probablemente ninguno, pero pese a ello debo confesaros que me encanta
El videojuego de plataformas Gecko Gods se estrena en la Nintendo Switch 2 el 25 de junio
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44