¿Qué tienen en común películas como Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, Star Wars: The Clone Wars, Harry Potter y la Orden del Fénix, 300, Wall·E o Soy Leyenda? Que los efectos especiales de todas ellas han sido creados en servidores que corrían distribuciones de GNU/Linux.
En la actualidad, la práctica totalidad de empresas de animación punteras utilizan Linux para que sus personajes e historias cobren vida. Es el caso de Pixar (Monstruos SA, Buscando a Nemo, Los Increíbles, Cars, Wall·E), Industrial Light and Magic (Star Wars), DreamWorks (Shrek, Madagascar, Kung Fu Panda) o Blue Sky Studios (Ice Age, Robots), por poner sólo unos ejemplos.
Quién lo hubiera dicho hace sólo unos años, ¿verdad? 
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