De la misma manera que los humanos necesitamos practicar para aprender a ejecutar determinadas acciones, los investigadores Petark Kormushev, Sylvain Calinon y Darwin G. Caldwell del Instituto Italiano de Tecnología han desarrollado un brazo robótico que a través del método de ensayo y error es capaz de aprender a realizar acciones tan curiosas como voltear unas crepes de plástico sobre una sartén sin que éstas se le caigan al suelo. El vídeo no tiene precio
¿Os imagináis en un futuro a brazos robóticos cocinando tortillas de patatas y volteándolas como si tal cosa? No sé cómo reaccionaría el Arguiñano 
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