Desde hace unos minutos, esta es la pantalla que aparece cada vez que se trata de acceder a Twitter.com. El servicio está caído y lo mismo sucede con las aplicaciones para smartphones, widgets para ordenadores y plugins para navegadores que nos permiten twittear nuestros mensajes allá donde nos encontremos.
La única explicación oficial que la compañía estadounidense ha dado hasta el momento es este breve mensaje en el que se advierte que los visitantes podemos estar experimentando problemas al acceder a Twitter y se nos informa que sus ingenieros están trabajando para resolver el entuerto en el que andan metidos:

Seguiremos informando conforme se vayan conociendo más datos sobre esta incidencia.
Actualización: Bueno, pues tras más de una hora caído, el servicio ha vuelto a entrar en funcionamiento. Como viene siendo habitual, Twitter no ha querido dar más detalles al respecto.
Una cámara anecoica es una sala diseñada para absorber el sonido que incide sobre sus paredes de tal manera que desaparezcan los efectos del eco y de la reverberación acústica. Ello se consigue recubriendo su superficie con cuñas en forma de pirámides fabricadas con materiales que absorben el sonido y dispersan el que no consiguen atraer.
Las hay de dimensiones muy contenidas, apenas más grandes que un microondas doméstico; otras, en cambio, son enormes y pueden llegar a igualar en tamaño a los hangares para los aviones. Todas tienen en común, eso sí, que están completamente aisladas de cualquier tipo de fuente de ruido procedente del exterior.
Algunas de estas salas, como la que han construido los Laboratorios Orfield en Minneápolis, son capaces de absorber hasta el 99,99% del sonido. Con tales características, podría pensarse que nos encontramos ante lugar idóneo al que escapar, aunque sólo sea por unas horas, del bullicio diario que acompaña nuestras vidas en las grandes ciudades en busca de un remanso de paz. No es así.
El silencio tan extremo que se consigue en este tipo de instalaciones provoca que cuando una persona entra pueda escuchar sus propios órganos internos: el látido de su corazón, el gorgoteo de su estómago y, por supuesto, su propia respiración.
Quienes han tenido la oportunidad de estar unos minutos en su interior con las luces apagadas confiesan haber vivido una experiencia que podría calificarse de alucinógena y de haberse sentido completamente desorientados, hasta el punto de verse incapaces de permanecer en pie sin tambalearse de un lado a otro.
De hecho, el periodo más largo que una persona ha sido capaz de permanecer aislada en la sala de los Laboratorios Orfield ha sido de sólo 45 minutos. Y siempre sentada en una silla colocada en el centro de la habitación para evitar caer al suelo fruto del aturdimiento que para los sentidos supone no escuchar nada más que el ruido apenas perceptible de su propio cuerpo. Y es que como relata Steven Orfield, el fundador y presidente de esta empresa, en una cámara anecoica, tú eres el sonido.
El 25 de octubre de 1925, Gladys Roy e Ivan Unger despegaron con una avioneta desde la ciudad de Los Angeles y, tras alcanzar una altura cercana a los 1.000 metros sobre el nivel del suelo, abandonaron el habitáculo que ocupaban, se subieron a las alas de su pequeña aeronave y simularon que jugaban un partido de tenis mientras desde otra avioneta situada unos metros más arriba les realizaban esta increíble fotografía.
Temeridad, insensatez, locura, valentía extrema, enajenación mental transitoria… sinceramente no encuentro el término adecuado para calificar tamaña peripecia 
Estamos tan acostumbrados a leer que las ballenas azules llegan a medir 30 metros de longitud, los rorcuales comunes hasta 27 metros o las ballenas francas 18 metros que, en ocasiones, puede que no seamos verdaderamente conscientes de las proporciones tan gigantescas que alcanzan estos animales. Esta fotografía en la que uno de estos cetáceos nada plácidamente a escasos metros de un kitesurfista viene como anillo al dedo para que, ahora sí, nos hagamos una idea visual del colosal tamaño de estos gigantes de los mares.
Haz clic en la fotografía para acceder a una versión en alta resolución de la misma
Con su emblemático cono volcánico cubierto permanentemente de hielo, el Kilimanjaro es una de las montañas más conocidas y fotografiadas del mundo. Está formada por 3 volcanes inactivos: el Shira, de 3962 metros de altitud, el Mawenzi, de 5149 metros, y el Kibo, que alcanza los 5891 metros. La fotografía que encabeza este artículo retrata precisamente la cumbre de este último rodeada de una espesa capa de nubes desde unos 6.100 metros de altitud.
El realizador de documentales sobre la vida marina Howard Hall ha captado con su cámara el maravilloso encuentro que han mantenido los buceadores Douglas Seifert y Andrew Armour con un gran cachalote en las límpidas aguas de Dominica. El hechizo y la sensación de armonía que transmiten las imágenes son difícilmente expresables con palabras.
Inspirándose en un anuncio de televisión japonés, un fenómeno ha diseñado una papelera que incorpora un mecanismo con 3 ruedecitas en su parte inferior que puede ser controlado de manera remota con un mando de PlayStation y que, gracias a un programa creado a tal efecto, aparentemente es capaz de obtener información tanto de su ubicación dentro de la sala en la que se encuentra como de los objetos que se le lanzan mediante un dispositivo similar al Kinect. Si el vídeo no miente, coge todo lo que se le tira al vuelo. Lo que mucha gente daría por tener algo parecido en la oficina o en el estudio de casa
Echando mano de la enorme cantidad de imágenes y vídeos que tanto la NASA como los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional han subido a Internet en los últimos años, el fotógrafo estadounidense Knate Myers ha dado forma a este espléndido time lapse que muestra el aspecto que ofrece la Tierra de noche desde el espacio. De fondo suena el tema Sunshine (Adagio In D Minor), compuesto por John Murphy para la película de ciencia ficción del mismo nombre protagonizada por Cillian Murphy, Rose Byrne y Chris Evans.