En diciembre de 1983, sólo unas semanas antes de que el primer Macintosh fuera lanzado, Steve Jobs viajó a Nueva York para ser entrevistado por Newsweek, la segunda revista más vendida en Estados Unidos sólo por detrás de la todopoderosa Time, cuyos responsables estaban considerando la posibilidad de dedicar la portada de su siguiente número al nuevo ordenador de Apple.
De camino a las oficinas que la publicación tiene en dicha ciudad, Jobs y sus acompañantes pasaron frente al rascacielos de 184 metros de altura que IBM se había hecho construir en la Avenida Madison de Manhattan y que había entrado en funcionamiento ese mismo año.
Una vez allí, de manera espontánea, Steve Jobs se situó bajo el logo de IBM y posó haciéndole un corte de mangas mientras le realizaban la fotografía que ha dado lugar a este artículo. A pesar de la enorme trascendencia que adquirió la figura del ejecutivo estadounidense, o quizá precisamente por ello, la instantánea permaneció a buen recaudo durante más de 28 años, hasta que Andy Hertzfeld, una de las personas que acompañó a Jobs en este viaje a Nueva York, decidió hacerla pública en su cuenta de Google + para homenajear la figura del genio de Apple.
Es muy posible que la primera impresión que hayas tenido tras observar la fotografía que encabeza este artículo haya sido la de que se trata de una imagen retocada con el Photoshop o algún programa similar, puesto que una casa con un diseño tan sumamente extravagante parece imposible que pueda existir.
Pues bien, por mucho que cueste de creer, la fotografía es auténtica y la vivienda es 100% real. Sirva como prueba esta imagen tomada por el servicio Street View de Google Maps:

Se halla concretamente en la calle Stanleyhaan de Ostende, una ciudad de 69.000 habitantes situada en la provincia belga de Flandes Occidental. Lo que me gustaría saber es qué impulsó al arquitecto de turno a crear un diseño tan «raro». No sé, quizá aporte algún tipo de ventaja que escape al entendimiento de un absoluto desconocedor de estos temas como es mi caso 
La edición para Google Chrome de Adblock Plus, la extensión más utilizada en todo el mundo para bloquear la publicidad no deseada, ha sido actualizada este fin de semana a la versión 1.3. Pero en esta ocasión, además de las pertinentes mejoras y correcciones de bugs, sus desarrolladores han introducido un cambio que a buen seguro va a generar cierta polémica: a partir de ahora, ABP va a permitir por defecto que aparezcan anuncios no intrusivos.
Esta excepción en el funcionamiento habitual de Adblock Plus está presente desde hace meses en la versión para Firefox, pero no ha sido hasta ahora que ha hecho su aparición en Chrome. Su razón de ser es premiar a las webs que utilizan la publicidad responsablemente y no inundan a sus usuarios con montañas de banners que dificultan el acceso a los contenidos.
El razonamiento es, desde mi punto de vista, lógico. El uso de complementes como ABP y otros similares que bloquean la publicidad en Internet se ha extendido como la pólvora desde hace tiempo debido a la proliferación de sitios que además de colocar muchos anuncios, tratan de atraer la atención de sus visitantes a cualquier precio y no dudan en recurrir a ardides como hacer que estos emitan sonidos o que se desplieguen cuando algún incauto pasa el puntero del ratón por encima.
El resultado de este tipo de prácticas ha acabado siendo que actualmente hay decenas de millones de internautas que tienen instaladas extensiones en sus navegadores que limpian de publicidad las webs a las que entran y no discriminan entre los editores que respetan a sus usuarios y los que no. Este paso dado por ABP no va a significar una solución definitiva a esta problemática, pero al menos es un pequeño avance en la dirección correcta.
Por cierto, y antes de que se me olvide: si tienes instalado Adblock Plus en Google Chrome y, a pesar de los razonamientos que acabo de exponer, sigues queriendo que te bloquee todos los anuncios de las webs que visitas, puedes desactivar esta excepción haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre el icono de ABP y seleccionando la opción Configuración.
Una vez lo hagas se abrirá una pestaña con el siguiente menú:

Lo único que debes hacer es desactivar la opción de Permitir cierta publicidad no intrusiva. Claro que si, por contra, te han convencido los motivos que he dado y a partir de ahora quieres que ABP no entre en acción en las páginas que visitas habitualmente (¿alguien dijo Abadía?
) para premiar su trabajo diario, puedes añadir sus respectivos dominios yendo a la pestaña Dominios Autorizados dentro del menú de configuración de esta extensión.
Retrato de Steve Jobs en la yema de un dedo
El artista italiano Dito von Tease ha creado una serie de retratos de personajes famosos, tanto reales como de películas y series de televisión, en la yema de uno de sus dedos. Para lograr que éste reflejara la fisonomía de los protagonistas a los que quería homenajear, ha retocado digitalmente las imágenes y ha obtenido los espectaculares resultados que puedes ver a continuación:

Retrato del Che Guevara en la yema de un dedo

Retrato de Spock en la yema de un dedo

Retrato del Dalai Lama en la yema de un dedo

Retrato de Sherlock Holmes en la yema de un dedo

Retrato de Hannibal Lecter en la yema de un dedo

Retrato de Mickey Mouse en la yema de un dedo
En el mes de noviembre del año pasado, Boston Dynamics hizo público un vídeo que sus ingenieros habían grabado a Petman, un robot bípedo en el que han venido trabajando desde finales de la década pasada, mientras éste corría de manera casi idéntica a como lo hace un ser humano.
El grado de perfección alcanzado con este androide, cuyas extremidades reproducían a la perfección los movimientos que de forma natural realizamos las personas, dejó con la boca abierta a muchos aficionados a la robótica y, con casi total seguridad, también a los responsables del DARPA, una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar que con sus fondos ha financiado el desarrollo de este y otros robots de Boston Dynamics.
No contentos con los avances alcanzados hasta ahora, la firma estadounidense ha presentado esta semana un nuevo autómata que hereda los rasgos distintivos de Petman pero que además añade al conjunto una serie de habilidades que parecen más propias de una película de ciencia ficción que del año 2012.
Su nombre es Pet-Proto, y además de caminar es capaz de sortear los obstáculos que se le presentan en el camino, saltar y mantener el equilibrio tras aterrizar en el suelo, subir escaleras e incluso grandes bloques de madera con una facilidad que, a riesgo de equivocarme, diría que nunca antes se había logrado en un robot bípedo. En el siguiente vídeo se le puede observar en acción:
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha decretado una evacuación parcial de la ciudad de los rascacielos y el cierre de los servicios de metro, ferrocarriles y autobuses a partir de esta misma tarde debido a la llegada del huracán Sandy. En la misma línea, Joseph J. Lhota, presidente de la Autoridad Metropolitana del Transporte, ha señalado que en función de cómo se sucedan los acontecimientos se podría tardar hasta dos días en restablecer las redes de comunicaciones a las condiciones habituales.
Sandy es el 18º ciclón tropical y el 10º huracán de la temporada de huracanes en el Atlántico del 2012. Se formó el día 18 en el Mar Caribe como una depresión y no adquirió la categoría de huracán hasta el pasado miércoles 24 de octubre, justo antes de tomar tierra en Jamaica.
Desde entonces ha afectado también a Cuba, las Bahamas y Haití con lluvias torrenciales y rachas de viento que han alcanzado velocidades de hasta 216 km/h. Desgraciadamente, a su paso ha dejado 69 muertos en Jamaica, Cuba, las Bahamas, República Dominicana y, sobre todo, Haití.
Para hacerse una idea más aproximada de la magnitud de este huracán, al que algunos han bautizado con el llamativo apelativo de Frankenstorm, la NASA ha elaborado este vídeo a partir de las imágenes recopiladas desde la Estación Espacial Internacional que muestra el colosal tamaño que ha alcanzado Sandy con el paso de los días.
Los vecinos del municipio holandés de Aalsmeer han tenido hoy la ocasión de contemplar por primera vez con sus propios ojos y a sólo unos metros de distancia un yate de superlujo de 80 metros de eslora y aspecto imponente que ha construido a medida la naviera Feadship.
Pero si hoy traigo a Abadía este yate no es precisamente por su estampa, sino por la persona que lo encargó: Steve Jobs. Fiel a su estilo, el CEO de Apple no se limitó a encargar la fabricación de la embarcación, sino que se involucró activamente en el proyecto, aportó su visión personal acerca de cómo quería que fuera tanto el diseño exterior como el de las estancias interiores y no dudó en recurrir a la ayuda de los ingenieros de Apple para que aportaran ideas y mejoraran el conjunto.

En la autobiografía de Jobs que Walter Isaacson escribió a partir de la información que recopiló en las decenas de charlas que mantuvieron ambos se relata cómo el directivo estadounidense le explicó que era consciente de que su implicación y el grado de perfeccionismo que quería que alcanzara el yate estaba retrasando su construcción y de que era posible de que no lo viera nunca acabado, pero que prefería eso a rendirse y admitir que estaba a punto de morir. Desgraciadamente, esto último fue lo que acabó pasando.

Tal y como se puede observar en las fotografías, el diseño exterior es fiel a la estética Apple y destaca por su minimalismo y la ausencia de detalles y añadidos superfluos que no sean estrictamente necesarios. En la cabina del timonel destacan sobremanera 7 iMacs de 27 pulgadas colocados uno al costado del otro y en cuyas pantallas se muestra la información necesaria para controlar el funcionamiento del barco.
El precio de este espectacular yate no se ha hecho público, pero dadas sus dimensiones y los detalles exclusivos que incluye a buen seguro que la factura saldrá por un pico. Sea como fuere, su viuda e hijos no tendrán ningún problema en pagarlo a tenor de la inmensa fortuna que les dejó Steve Jobs en herencia 
La aparición del iPad Mini estaba previsto que asestara un duro golpe en la línea de flotación de los tablets de 7 pulgadas impulsados por Android que, con el Nexus 7 y el Kindle Fire HD a la cabeza, están cosechando unas ventas muy interesantes y se han consolidado como una alternativa a tener en cuenta al margen del iPad 3.
Pero la presentación que Apple efectuó el pasado martes no satisfizo las elevadas expectativas que se habían creado las semanas previas y, de hecho, ha acabado generando ciertas dudas entre una parte de sus potenciales compradores, tanto por las características técnicas de este producto como, especialmente, por su precio.
Y es que el iPad Mini, que se pondrá a la venta de manera oficial el próximo viernes 2 de noviembre, va a costar 329 dólares en Estados Unidos, 269 libras en el Reino Unido y entre 313 y 339 euros en el resto de Europa. En España, por ejemplo, el modelo base de 16 GB con Wi-Fi se va a comercializar por 329 euros.
A modo de comparación, Google está vendiendo el Nexus 7 a precio de coste por 199 euros. La misma cantidad que hay que desembolsar para hacerse con el Amazon Kindle Fire HD. Echando cuentas vemos cómo ambos tablets resultan un 60% más baratos que el iPad Mini, una diferencia realmente importante por mucho que el modelo de Apple tenga una pantalla más grande (aunque con peor resolución), un mejor diseño y materiales de mayor calidad.
De hecho, Drew Herdener, un portavoz de Amazon, ha explicado que tras la presentación del iPad Mini han visto cómo las ventas del Kindle Fire HD, lejos de bajar, han crecido significativamente, hasta el punto de que esta ha sido la semana en la que más unidades han despachado.
Es más, Herdener ha comentado que ha sido precisamente este miércoles, 24 horas después de que Tim Cook mostrara al mundo el iPad Mini, el día en el que han conseguido unas ventas más elevadas. Una marca que, eso sí, no ha impedido que el pequeño tablet de Apple haya registrado también unas cifras de reservas récord. Y es que estamos ante un sector en plena efervescencia que no hace sino crecer a un ritmo endiablado.