El artista inglés Simon Beck acude cada año a la estación alpina de Les Arcs para representar con la única ayuda de unas raquetas de nieve figuras de tamaño gigantesco sobre la superficie nevada de sus pistas de esquí. En función del tamaño y la dificultad de cada una de las efímeras instalaciones al aire libre que realiza puede necesitar entre de 6 horas y 2 días para tenerlas acabadas. El último trabajo que ha creado es este homenaje de proporciones descomunales al mítico videojuego matamarcianos Space Invaders, diseñado por Toshihiro Nishikado para Taito en 1978. Sencillamente increíble.
El 16 de julio de 1969, la misión Apolo 11 partió desde Cabo Cañaveral con los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins a bordo. Su objetivo: llevar por vez primera al ser humano a la Luna. A las 20:17:39 h UTC del 20 de julio, el modulo lunar Eagle con Armstrong y Aldrin se posa sobre la superficie de nuestro satélite mientras Michael Collins continúa en órbita en el módulo de mando y servicio.
Unas horas más tarde, exactamente a las 02:56:20 h UTC del 21 de julio, el comandante Armstrong baja las escalerillas del LEM y hace historia al convertirse en la primera persona que camina sobre la Luna. Para el recuerdo queda la frase que pronuncia en ese momento: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad» (That’s one small step for [a] man, one giant leap for mankind»).
Durante décadas se había creído que esas palabras surgieron del imaginario de Armstrong de manera espontánea mientras se hallaba en el módulo lunar Eagle aguardando su inminente paseo sobre la Luna puesto que así lo mantuvo siempre el astronauta estadounidense en las numerosas entrevistas que ofreció a lo largo de su vida e incluso en la autobiografía que publicó.
Pero ahora, 43 años después del alunizaje, un documental de la BBC titulado Neil Armstrong – First Man on the Moon pone en duda tal afirmación. Y lo hace merced a unas declaraciones que ha efectuado Dean Armstrong, hermano de Neil, en las que explica que meses antes de la misión Apolo ambos charlaron sobre este tema.
En el transcurso de las conversaciones, Dean admite que su famoso hermano le mostró una nota escrita a mano que contenía el mensaje That’s one small step for [a] man, one giant leap for mankind», exactamente el mismo que millones de personas escucharon un 21 de julio de 1969 en sus televisores mientras contemplaban la conquista de la Luna por parte de la especie humana.
Historiadores y expertos en la materia habían dado siempre por buenas las explicaciones de Neil Armstrong acerca del origen de la frase de marras y así lo habían plasmado en las decenas de obras publicadas sobre su vida y la conquista del espacio en general.
Pero las sorpresivas manifestaciones de su hermano siembran ahora ciertas dudas sobre este tema y muestran que incluso en cuestiones tan nimias y poco trascendentes como la que nos ocupa, el puntito de vanidad inherente al ser humano puede hacer que mantengamos contra toda lógica y durante años pequeñas e inofensivas mentiras como parece que Armstrong hizo para agrandar aun más si cabe su figura.
Tomando como base una impresora Canon i850 que había dejado de funcionar, un tipo se ha puesto manos a la obra y ha diseñado sobre la misma una versión ampliada y mejorada de la conocida como máquina más inútil jamás creada, un artefacto cuyo único propósito consiste en desactivar los interruptores conforme los vamos activando:
El bajo precio, reducido tamaño y su aceptable portabilidad convirtió a los netbooks en los gadgets de moda a mediados del 2008. Poco importaba que los primeros modelos tuvieran unas características técnicas muy limitadas o que los acabados fueran de poca calidad: en sólo unos meses pasaron de ser unos completos desconocidos para el gran público a venderse por millones.
Los grandes beneficiados de su inesperado éxito fueron Acer y Asustek, las dos compañías que más fuerte apostaron por ellos. En el pico de la popularidad de estos pequeños portátiles llegaron a desbancar a gigantes como Dell en las listas de los mayores fabricantes de ordenadores del mundo.
Fue sólo un espejismo. A pesar de que poco a poco han ido mejorando su diseño y prestaciones, el lanzamiento del iPad y, posteriormente, de las decenas de tablets que han seguido el camino marcado por Apple ha supuesto su fin. De hecho, durante los últimos estertores del año pasado, y ante la evidencia de que las ventas habían caído en barrena, Dell dejó de fabricar netbooks.
La estocada final se ha producido estos últimos días después de que se haya confirmado que tanto Acer como Asustek también se bajan del carro y van a dejar de producir más unidades en el año que acaba de comenzar. De ahora en adelante, los únicos netbooks que se podrán adquirir de las reseñadas empresas serán los que queden todavía en stock. No lanzarán nuevos modelos y ni tan siquiera producirán más unidades de los actuales. Se acabó.
Muy posiblemente, en unos años el término netbook volverá a ser un ente extraño para la mayor parte de los consumidores. Sólo algunos seguirán recordando que durante un breve periodo de tiempo, de apenas 3 años, unos dispositivos llamados de esa manera arrasaron en ventas y se convirtieron en el objeto de deseo de millones de personas.
El goteo constante de nuevos virus, troyanos y spyware que desde hace décadas azota a los usuarios de ordenadores personales y ahora también a los de tablets y smartphones ha convertido a los antivirus en unos programas de primera necesidad y a las compañías que los desarrollan en colosos que cada año mueven miles de millones de dólares, con ejemplos como el de Symantec que en el último año ha ganado 1.170 millones de dólares netos.
En la eficacia de sus soluciones de seguridad informática confían empresas y usuarios particulares de todo el mundo. La cuestión es: ¿cumplen realmente con su cometido productos como Norton Antivirus, McAfee VirusScan o Kaspersky Anti-Virus? ¿Nos protegen continuamente de las amenazas que pululan por Internet o sólo en ocasiones y ante determinados códigos maliciosos?
La respuesta a estas preguntas no es alentadora. Según un estudio realizado conjuntamente por Imperva, una empresa de seguridad asentada en California, e investigadores del Instituto Tecnológico Technion-Israel sólo el 5% de los nuevos virus son detectados satisfactoriamente por estos programas. Un porcentaje que, mucho me temo, debe haber provocado escalofríos a más de uno.
Para llegar a estas conclusiones han analizado 82 nuevos virus que han aparecido recientemente y han hecho que 40 productos antivirus, entre los que se encuentran los de empresas como las referidas Symantec, McAfee, Kaspersky Lab o el de la propia Microsoft, los escanearan. En promedio, los antivirus tardaron un mes para actualizar sus algoritmos de detección y localizar los nuevos virus. Es como para echarse a temblar.
Por si eso fuera poco, los resultados muestran que dos de los productos que alcanzaron unos ratios de detección más elevados, Avast y Emsisoft, son gratuitos, mientras que otros más conocidos pero que han obtenido unas puntuaciones más bajas, son de pago.
Teniendo en cuenta que consumidores y empresas invertimos el año pasado una cifra cercana a los 7.400 millones de dólares en la compra de licencias de programas antivirus, los datos expuestos en este análisis son especialmente preocupantes. En ello ha abundado Ted Schlein, especialista en el campo de la seguridad informática de la empresa Kleiner Perkins Caufield & Byers, que ha afirmado que la metodología que durante años se ha venido utilizando para protegernos de las amenazas online ha perdido su eficacia.
De hecho, en los últimos tiempos hemos vivido casos como el de Flame, una pieza de malware que Kaspersky Lab descubrió en mayo del año pasado después de que hubiera estado robando datos de ordenadores durante un periodo estimado de 5 años sin que ningún antivirus detectara su presencia y advirtiera de su peligro a las potenciales víctimas. Lo cierto es que situaciones como las descritas no hacen sino acrecentar las dudas que mucha gente tiene respecto a los antivirus y hacia su cuestionable comportamiento. No es para menos.
La franquicia Pokémon ha generado en los últimos 15 años montañas y montañas de dinero para Nintendo después de que sus personajes, además de protagonizar una docena de videojuegos, hayan aparecido en series de animación para la televisión, juguetes, mangas, libros, juegos de cartas coleccionables e incluso películas.
Concebidos originalmente por Satoshi Tajiri, sus protagonistas hicieron su debut en 1996 en los videojuegos de Game Boy Pokémon Red y Blue. En los mismos había 151 especies, que paulatinamente, conforme se han ido lanzando nuevos títulos basados en el universo Pokémon, han aumentado hasta las 649 de la actualidad.
A pesar de los años que han transcurrido desde su primera incursión, la popularidad de la franquicia sigue por todo lo alto. Sin ir más lejos, una estudiante de la universidad UWE Bristol llamada Chelsea Saunders ha rediseñado los 151 personajes originales y los ha dotado de un aspecto pixelado similar al que habrían tenido en caso de que en lugar de en 1996 hubiesen sido creados en 1985 para la venerable NES:
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Un helicóptero con cuatro pasajeros a bordo se ha estrellado contra las aguas del Océano Atlántico mientras sobrevolaba a baja altura la Playa de Copacabana, en Río de Janeiro. A pesar de que el accidente se ha producido a escasos metros de donde se encontraban los bañistas y de que el aparato se ha hundido en cuestión de segundos, los ocupantes del mismo han salvado sus vidas y no se ha producido ningún herido de consideración:
Como le ha sucedido en demasiadas ocasiones en los últimos años, la aparición de una nueva clase de dispositivos como son los tablets ha pillado con el pie cambiado a Microsoft, que no ha sido hasta hace poco más de dos meses, con la llegada de Windows 8, que ha lanzado al mercado un sistema operativo capaz de sacar partido a las posibilidades que ofrecen estos gadgets.
Pero a pesar de los años de retraso con que la multinacional norteamericana ha desembarcado en este nuevo segmento de la electrónica de consumo y del dominio que ejerce en el mismo Apple, con decenas de millones de iPads vendidos cada trimestre, lo cierto es que si se contabilizan ordenadores de sobremesa, portátiles, tablets y smartphones, Windows sigue siendo, con una gigantesca ventaja sobre el segundo, el sistema operativo más utilizado en el mundo.
Así lo reflejan los datos recopilados por Net Applications, que ponen de manifiesto que durante el mes de diciembre Windows ha conseguido un 81,55% de cuota de mercado, muy por delante de iOS, que alcanza el segundo lugar con un 6,6%, y de Mac OS X, que completa el podio con un 5,96%. A continuación aparecen Android, con una penetración del 2,65%, GNU/Linux con un 1,27%, Java ME con un 1,03%, BlackBerry OS con un 0,18%, Symbian con un 0,15%, Windows Phone con un 0,11% y PlayStation OS con un 0,01%.

Por lo que hace referencia a las distintas versiones de Windows, vemos cómo Windows 7 se queda al borde del 50% de cuota de mercado siendo utilizado en la actualidad en un 49,17% de las máquinas que han sido monitorizadas por esta empresa californiana. La segunda plaza es para Windows XP, con un 42,6%, seguido de Windows Vista con un 6,18%, Windows 8 con un todavía modesto 1,93% y Windows 2000 con un 0,06%.

Windows aparte, el iPad se confirma un mes más como el dispositivo preferido por los usuarios de iOS para acceder a Internet hasta el punto de que es empleado un 61,55% más para estos menesteres que el iPhone. En el caso de Android, la versión más utilizada vuelve a ser Android 2.3 Gingerbread con una cuota de mercado del 38,96%, aunque Android 4.0 Ice Cream Sandwich le pisa los talones con un 34,98%. Más lejos se encuentran Android 4.1 Jelly Bean con un 10,38%, Android 2.2 Froyo con un 6,73% y Android 3.2 Honeycomb con un 2,51%.