Un gigantesco iceberg de 35 kilómetros de ancho por 20 kilómetros de largo se ha desprendido del Glaciar de la Isla Pino, en la Antártida. Los científicos detectaron por primera vez la fractura que ha dado lugar a este fenómeno en octubre del 2011 durante un vuelo de la Operación IceBridge, una misión de la NASA que tiene por objeto el monitorizar desde aviones los cambios que se producen en la capa de hielo, y desde entonces ha ido aumentando progresivamente hasta acabar separando esta masa de hielo.

Las fotografías que acompañan al artículo, capturadas por el satélite Landsat 8, muestran la evolución que se ha ido produciendo en la región hasta que se ha formado el iceberg de 700 kilómetros cuadrados, un área similar a la que ocupa la ciudad-estado de Singapur. Como se puede apreciar, el 28 de octubre el bloque de hielo seguía unido al Glaciar pero la extensión de las fracturas provocó que entre el 11 y el 13 de noviembre finalmente se desprendiera.
Llamado B-31, un equipo de científicos de las universidades de Sheffield y Southampton se encargarán a partir de ahora de seguir su lento devenir a través del océano mediante los datos aportados por los satélites.
No es, en cualquier caso, la primera vez que un iceberg se separa del Glaciar de la Isla Pino. De hecho, se estima que las especiales condiciones de la zona provocan que cada 6 años se produzca un episodio similar, aunque en el caso del iceberg B-31 nos encontramos ante uno especialmente significativo, puesto que es un 50% mayor que sus antecesores.
Starcraft es mucho más que una saga de videojuegos en Corea del Sur. Regularmente se organizan torneos en los que se reparten importantes sumas económicas y que son emitidos en directo por televisión. Millones de espectadores siguen en directo las partidas más importantes y los ganadores se convierten en estrellas mediáticas que alcanzan cotas de popularidad comparables a las de los artistas o deportistas más importantes del momento.
El dinero que mueven estas competiciones de StarCraft ha dado lugar a la aparición de una élite de jugadores profesionales que se dedican en exclusiva a participar en dichos eventos. Sus ingresos proceden no sólo de las bonificaciones que generan estos circuitos sino también de los patrocinios que reciben de compañías tan importantes como Samsung, SK Telecom o KT, muy interesadas en ligar la imagen de sus marcas a la de estos jugones.
De todos ellos, el que más fama ha conseguido ha sido Lim Yo-Hawan. Conocido entre sus seguidores con el pseudónimo de SlayerS_`BoxeR`, su nombre de usuario en el juego de Blizzard, ha sido considerado en los últimos años por los lectores de revistas y canales de televisión especializados como uno de los mejores jugadores de la historia.
Manejando a la raza de los Terran, es reverenciado por las innovadoras estrategias que utiliza para vencer a sus enemigos y la creatividad para salir al paso de situaciones de desventaja y ganar partidas que parecían perdidas. Se estima que tiene unos ingresos anuales que superan los 400.000 dólares, a los que hay que sumar los aproximadamente 90.000 dólares adiciones que recibe por patrocinios.
Su notoriedad llegó hasta tal punto que a principios del 2007, sólo un mes después de haber sido llamado a filas por la Fuerza Aérea de la República de Corea, sus superiores le permitieron montar un equipo profesional de StarCraft con otros exjugadores que también habían sido reclutados para tenerlo contento.
Sus privilegios no acabaron aquí, puesto que a continuación les dieron facilidades para que pudieran entrenar concienzudamente y les inscribieron en la liga profesional de ShinHan, donde participaron en sus torneos como si se tratase de cualquier otro equipo de la jurisdicción civil hasta que Lim Yo-Hwan dio por finalizado su servicio militar en diciembre del 2008.
¿Alguien se imagina a un país de Europa o América permitiendo a un futbolista de élite que, por el motivo que fuese, hubiese entrado en el ejército que siguiese entrenando con su equipo profesional y participando en partidos de Liga o competiciones internacionales? Pues en Corea del Sur es posible 
Mucho antes de que Apple revolucionara el mundo de la música con el lanzamiento del primer iPod o de que servicios de streaming como Spotify o Grooveshark cambiasen para siempre la forma en que escuchamos nuestras canciones favoritas, un pequeño reproductor de aspecto rústico pero enormemente práctico se convirtió en sinónimo de música para millones de personas en todo el mundo. Me estoy refiriendo, cómo no, a Winamp.
Sus orígenes se remontan a abril de 1997, cuando Justin Frankel y Dmitry Boldyrev, dos antiguos estudiantes de la Universidad de Utah, subieron a Internet la versión 0.20a del mismo, todavía con funcionalidades muy básicas, y la ofrecieron gratuitamente a quien quisiera descargarla.
En junio de ese mismo año lanzaron la versión 1.0, a la que dotaron de un diseño completamente renovado, más y mejores características y la interfaz gráfica clásica del programa, la misma que sigue mostrando hoy en día.
Pero, ¿a qué viene que hoy, 20 de noviembre del 2013, os esté hablando de Winamp? Pues debido a que, lamentablemente, Nullsoft ha anunciado que el próximo 20 de diciembre va a cerrar winamp.com y va a dejar de ofrecer la descarga de este mítico reproductor multimedia.
La falta de adaptación a los nuevos tiempos, la escasa innovación, lo arcaico de sus funcionalidades y la competencia de aplicaciones como las indicadas en el primer párrafo han llevado a Winamp a una lenta pero constante agonía que llegará a su fin en exactamente 30 días. Un triste pero esperado final para uno de los programas más populares que han existido.
Si estás enganchado a la serie Juego de Tronos y/o has leído cualesquiera de los 5 libros de la saga Canción de Hielo y Fuego en que está basada estarás más que acostumbrado a encontrarte con que muchos de sus personajes principales van muriendo, uno tras otro, conforme avanza la trama.
A diferencia de lo que suele ser práctica habitual en la mayoría de novelas de este tipo, George R. R. Martin no se anda con rodeos a la hora de acabar con la vida de algunos de los protagonistas de sus relatos, sean quienes sean y pertenezcan a las familias que pertenezcan.
La sensación generalizada que se tiene al seguir las aventuras y desventuras de los Stark, Lannister, Baratheon, Greyjoy o Targaryen es que la espada de Damocles pende de un hilo sobre sus cabezas en todo momento. Eso por no referirnos al aciago futuro que suelen tener los personajes menos importantes…
Pero, ¿hasta qué punto las muertes son el pan nuestro de cada día en Canción de Hielo y Fuego? ¿Realmente muere tanta gente como parece? Bueno, pues la fotografía que encabeza este artículo así lo indica. En la misma están señaladas con marcadores las páginas en las que alguien pasa a mejor vida, y como puedes ver hay un montón 
El jueves de la semana pasada, la última británica nacida antes de 1900 que quedaba con vida murió a la edad de 113 años. Grace Jones, que es como se llamaba, había nacido el 7 de diciembre de 1899 en Londres y trabajó durante décadas como costurera hasta que se retiró hace aproximadamente 50 años.
Tras su fallecimiento, el número de supercentenarios nacidos en el siglo XIX en todo el mundo se ha reducido todavía más. Según los datos facilitados por el Gerentology Research Group, un centro sito en Los Angeles que se encarga de validar la edad de las personas que afirman haber superado los 110 años de edad, en la actualidad sólo quedan 14 ancianas en el planeta que vinieran al mundo con anterioridad a esa fecha.
Ordenadas de mayor a menor edad, son las siguientes:
| Nombre | Fecha Nacimiento | Edad | Nacionalidad |
|---|---|---|---|
| Misao Okawa | 5 Marzo de 1898 | 115 años | Japón |
| Jeralean Talley | 23 Mayo 1899 | 114 años | Estados Unidos |
| Susannah Mushatt | 6 Julio 1899 | 114 años | Estados Unidos |
| Bernice Madigan | 24 Julio 1899 | 114 años | Estados Unidos |
| Emma Morano | 29 Noviembre 1899 | 113 años | Italia |
| Anna Henderson | 5 Marzo 1900 | 113 años | Estados Unidos |
| Antonia Gerena | 19 Mayo 1900 | 113 años | Puerto Rico |
| Ethel Lang | 27 Mayo 1900 | 113 años | Reino Unido |
| Nabi Tajima | 4 Agosto 1900 | 113 años | Japón |
| Blanche Cobb | 8 Septiembre 1900 | 113 años | Estados Unidos |
| Anna Stoehr | 15 Octubre 1900 | 113 años | Estados Unidos |
| Goldie Steinberg | 30 Octubre 1900 | 113 años | Estados Unidos |
| Merle Barwis | 23 Diciembre 1900 | 113 años | Canadá |
| Ora Holland | 24 Diciembre 1900 | 113 años | Estados Unidos |
Eso es todo. Sólo 14 personas. Y todas mujeres. De hecho, si examinamos más detalladamente la lista de los supercentenarios confeccionada por Gerentology Research Group, vemos cómo el primer hombre no aparece hasta el puesto 46. Se trata de un italiano llamado Arturo Licata que nació el 2 de mayo de 1902 y que con sus 111 años y 176 días es el hombre más viejo de entre los viejos. Muy lejos, eso sí, de los 115 años y 259 días de la japonesa Misao Okawa, la persona de más edad que sigue poblando la Tierra.
El 11 de noviembre del 2007, un pequeño sumergible por control remoto grabó a 2.375 metros de profundidad, bajo la plataforma petrolífera Perdido que Shell tiene en el Golfo de México, una criatura marina de aspecto fascinante que apenas ha podido ser contemplada en libertad y de la que nunca se ha capturado ejemplar adulto alguno: un calamar gigante de la familia Magnapinnidae.
El estudio de las imágenes llevó a los científicos a estimar que el individuo que posó delante de la cámara podría llegar a medir hasta 7 metros de longitud. La fotografía compuesta que encabeza este artículo, en la que se aprecia su enorme tamaño, fue obtenida precisamente a partir de esa grabación.
Las grandes profundidades en las que viven hace que se sepa muy poco acerca del comportamiento de estos moluscos cefalópodos. Algunos biólogos marinos especulan con que para alimentarse probablemente arrastren sus larguísimos tentáculos por el suelo marino y capturen los organismos que vayan encontrando a su paso, mientras que otras teorías sostienen que su comportamiento podría ser diferente y basarse en esperar de manera pasiva hasta que alguna presa se aproximara a su posición para capturarla con sus extremidades.
El parque acuático Schlitterbahn de Kansas City está ultimando la construcción de un togobán de agua único. Bautizado con el extraño nombre de Verruckt Meg-A-Blaster, la dirección del centro no ha querido desvelar la altura final que tendrá, aunque sí ha dejado claro que cuando se inaugure esta próxima primavera superará el Récord Guinness que actualmente posee la colosal rampa Kilimanjaro del parque brasileño Águas Quentes con sus 49,9 metros sobre el nivel del suelo.
Y para dejar claro las enormes proporciones que tendrá el Verruckt Meg-A-Blaster y las espectaculares vistas que ofrecerá a los osados que se suban a las balsas con las que contará dicha instalación, los responsables del parque han distribuido estas imágenes. Impresionan sólo con mirarlas 

Lógicamente, todavía no existe ningún vídeo en el que aparezca alguien tirándose de esta atracción, así que para acabar te dejo con este grabación tomada en el Kilimanjaro que permite apreciar la altura de este último tobogán. No está nada mal 
El 17 de marzo de 1958 se lanzó desde Cabo Cañaveral el Vanguard 1, un pequeño satélite artificial de aluminio con forma de esfera y un diámetro de sólo 16,5 centímetros. El artilugio fue equipado con seis antenas de 30 centímetros y dos transmisores que debían servir para enviar a las estaciones de la NASA las mediciones que tomase con el contador Geiger, el detector de micrometeoritos y el magnetómetro que incorporaba.
El Vanguard 1 fue diseñado en los albores de la carrera espacial que emprendieron Estados Unidos y Rusia a finales de los años ’50 en pos de la supremacía del espacio. Una pugna tecnológica, militar y política a la que se destinaron descomunales inversiones y que tuvo su punto culminante en la misión Apolo 11 que llevó a Neil Armstrong y Buzz Aldrin a posar sus pies sobre la Luna.
Fruto de esta competencia, y tras su lanzamiento, el Vanguard 1 se convirtió en el cuarto satélite en ponerse en órbita tras los rusos Sputnik 1 y Sputnik 2 y el estadounidense Explorer 1. Fue, eso sí, el primero en incluir unas pequeñas células solares para abastecerse de energía en el espacio.
Pero si hay algo que lo ha convertido en único no ha sido su tamaño, ni su equipamiento, sino su enorme longevidad. Y es que, aunque la última comunicación que los técnicos de la NASA establecieron con el Vanguard 1 fue en 1964, este dispositivo sigue orbitando la Tierra a una altitud que varía entre los 3.928 kilómetros en su apogeo y los 652 kilómetros en su perigeo.
Tras 55 años de órbita elíptica, se estima que ha realizado más de 200.000 vueltas alrededor de nuestro planeta y ha recorrido el equivalente a 10.000 millones de kilómetros, sólo superado en este apartado por las sondas Pioneer y Voyager. Y muchos más que recorrerá, ya que de acuerdo a los cálculos que manejan en la NASA, seguirá en funcionamiento otros casi 200 años. Quién sabe qué logros habrá conseguido la especie humana para entonces…