Antes de que finalice la próxima década, la NASA enviará una misión tripulada a la Luna. Así lo ha confirmado Michael Griffin, director de la agencia aerospacial norteamericana, en una rueda de prensa donde ha explicado que la fecha que barajan en estos momentos para volver a pisar la superficie del satélite es el 2018.
En esta ocasión, los astronautas estarán en la Luna varios días y aprovecharán ese tiempo para construir pequeños puestos avanzados con el objetivo de facilitar futuros viajes de exploración a Marte. Y para conseguirlo, la NASA no piensa regatear esfuerzos, ya que ha asignado a la misión un presupuesto de 104.000 millones de dólares.
Para llevar a cabo el viaje a la Luna, la agencia estadounidense ha anunciado que van a diseñar una nave espacial que sustituirá definitivamente a los transbordadores que se utilizan en la actualidad y que tantos problemas de seguridad han dado en los últimos tiempos. La NASA afirma que, a diferencia de estos, el nuevo sistema tendrá unos costes de desarrollo asumibles, será versátil y seguro.
La nave será capaz de llevar a 4 astronautas hasta la Luna y se utilizará también para proveer de material a la Estación Espacial Internacional. Funcionará gracias a la energía que proporcionarán los paneles solares que equipará, mientras que los motores de la cápsula y el vehículo lunar utilizarán metano líquido. Ello es debido a que en la NASA esperan que en un futuro próximo los astronautas podrán convertir la atmósfera marciana en metano.
El videojuego de plataformas Gecko Gods se estrena en la Nintendo Switch 2 el 25 de junio
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44