Eso es lo que se han preguntado un grupo de entusiastas de La Guerra de las Galaxias, y ni cortos ni perezosos se han puesto manos a la obra para averiguar si sería posible tal hazaña.
Un poquito de física por aquí aderezada con unas gotitas de matemáticas por allá han dado como resultado que… bueno, en lugar de revelaros el enigma será mejor que entréis en Death Star Firepower y lo descubráis por vosotros mismos 
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