Cuando la guerra de las 16 bits entre la Super Nintendo y la Megadrive, se hacía mucha referencia a los bits de las nuevas consolas que aparecían, como la Jaguar, la Atari Lynx, la 32X, el CDi, la AmigaCD32, y un largo etc. Era equivalente a la comparación que se suele hacer en los MHz de dos PCs, donde los usuarios poco experimentados buscan habitualmente más MHz.
David Senabre ha escrito un excelente artículo en AnaitGames en el que pone de manifiesto que la tan traída guerra tecnológica en torno a las consolas no es el único factor decisivo que explica el porqué un hardware es mejor que el otro, ya que en muchos casos existen diferencias notables entre lo que las compañías anuncian y el verdadero potencial de todas y cada una de las consolas que han salido en los últimos 20 años.
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