La cría de apariencia tan extraña que aparece en la fotografía es un zebrasno, el resultado del cruce entre una cebra y… sí, lo has adivinado, un asno. Estos animales, al igual que sucede con otros híbridos que se obtienen al emparejar a una cebra con un équido, suelen ser estériles debido a un número impar de cromosomas que impide la meiosis.
Ello no impide que además de en zoos se puedan encontrar también en estado salvaje. Es lo que sucede en África del Sur, donde la convivencia cercana de manadas de cebras y burros provoca que, en ocasiones, algunos ejemplares se apareen y como resultado nazcan pequeños zebrasnos como el de la imagen.
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