La Escuela Politécnica Federal de Zúrich, o ETH por sus iniciales en alemán, dispone de una instalación llamada Flying Machine Arena en la que sus estudiantes realizan experimentos varios para analizar el modo en que vuelan las pequeñas aeronaves que diseñan. Uno de los más curiosos ensayos que se están llevando a cabo estos días es el que están realizando Mark Muller y Sergei Lupashin, 2 investigadores que han conseguido el beneplácito de los propietarios de este recinto de 10 m³ para monitorizar el funcionamiento de un quadrotor que puede hacer malabarismos -o eso intenta- con una bola de ping-pong
Vía | Watch a Murderous Quadrotor Drone Take a Hacky Sack Break.
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44
Cuál es el mejor Nintendo Switch para tu estilo de juego