Si alguien me hiciera enumerar qué es lo que recuerdo de las webs de los años ’90, lo tendría claro: los colores estridentes, las fuentes comic sans y los GIFs animados. Bueno, eso y el tío con el pico y la pala en las páginas que estaban en construcción (¿por qué todo el mundo utilizaba siempre la misma imagen?)
Hablando de gifs animados: a través de un artículo de CNet he dado con GifSoup, un servicio con el que se pueden transformar los vídeos de YouTube precisamente en GIFs animados. El funcionamiento es la mar de sencillo. Basta con introducir la dirección del vídeo que queramos convertir y darle al botón ‘create’.
Seguidamente, el sistema se encarga de subirlo a sus servidores y acto seguido nos muestra unos controles para que podamos determinar cuándo queremos que empiece y acabe nuestro futuro GIF. La única limitación es que el tiempo debe ser igual o menor de 10 segundos. En fin, no se puede tener todo en esta vida.
A modo de ejemplo, he cogido un vídeo de nuestro querido, admirado y jamás vilipendiado Star Wars Kid que tan buenos ratos nos hizo pasar a los internautas del mundo mundial allá por el 2003 y he seguido el proceso que os acabo de enumerar. Esta es la imagen que he obtenido 
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