Coges un saco de carbón, lo echas sobre la barbacoa, añades un trocito de papel con una briqueta para que el fuego prenda mejor, lo enciendes mínimamente y, para finalizar, le tiras encima 3,5 litros de oxígeno líquido. El método es infalible. Eso sí, conviene tomar ciertas precauciones para no acabar incinerado
Visto en Lighting a Grill with Liquid Oxygen Is the Opposite of Safe.
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