Con los ultraportátiles, tan de moda últimamente, los fabricantes de ordenadores han descubierto un filón en un mercado que parecía saturado y lo están explotando a conciencia, con el beneplácito de los consumidores de medio mundo, satisfechos ante unos portátiles baratos, pequeños, ligeros y manejables.
Sus ventas están siendo tan espectaculares que a Microsoft no le ha quedado más remedio que claudicar y continuar vendiendo copias de Windows XP ante la imposibilidad de ejecutar Vista en unos equipos que todavía cuentan con unas prestaciones modestas.
Para abaratar el coste final de estos ultraportátiles, la mayor parte de los fabricantes ofrecen la opción de escoger entre Windows XP y alguna de las múltiples distribuciones de GNU/Linux, en una estrategia que está acelerando la adopción y el conocimiento de la existencia de una cosa llamada ‘software libre’ entre el público en general.
Lo que todavía no se había visto -o yo al menos no había visto- era a uno de estos equipos ejecutando Leopard, el flamante sistema operativo de Apple. Eso, afortunadamente, ha cambiado ahora después que un tipo se las haya apañado para instalar una versión aligerada de Mac OS X 10.5.4 en un modesto Dell Inspiron Mini 9.
A tenor de lo descrito en el enlace anterior, su instalación parece bastante sencilla. ¿Alguien se anima a ejercer de improvisado conejillo de indias? 
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44
Cuál es el mejor Nintendo Switch para tu estilo de juego