El Volcán Pavlof, un estratovolcán situado en la Península de Alaska, entró en erupción esta pasada semana liberando ríos de lava y formando nubes de polvo y ceniza de 6 kilómetros de altura que la acción del viento ha extendido a zonas situadas a más de 100 kilómetros de distancia.

Un fenómeno éste que los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional han podido observar desde su privilegiada morada a 350 kilómetros de altitud, tal y como atestiguan estas espectaculares fotografías que ha distribuido la NASA.

El videojuego de plataformas Gecko Gods se estrena en la Nintendo Switch 2 el 25 de junio
Cómo el parlante JBL transforma la forma de escuchar música
Slay the Spire 2 se convierte en uno de los juegos más populares de la historia de Steam
La nebulosa de emisión y superburbuja N44