Es, sin duda, una de las instantáneas más reproducidas en el último cuarto de siglo. Realizada en 1990 por el fotógrafo y naturalista francés
Yann Arthus-Bertrand mientras sobrevolaba en helicóptero unos manglares de la comuna de
Voh, en Nueva Caledonia, su belleza ha fascinado a millones de personas en todo el mundo y la ha convertido en un icono, en un símbolo, de la relación entre el hombre y la naturaleza.
La imagen ha copado la portada de los libros
La Tierra vista desde el Cielo y
La Tierra vista desde el Aire, de los que se han vendido más de 3 millones de ejemplares, y ha formado parte de una serie de exposiciones fotográficas que han recorrido 110 ciudades y han sido visitadas por
120 millones de personas.
La enorme popularidad del
Corazón de Voh ha llevado a las autoridades de Nueva Caledonia a utilizarla en incontables
folletos publicitarios como reclamo para atraer a nuevos turistas a este archipiélago de Oceanía y ayudar así a revitalizar la economía local.
En el sitio web de Yann Arthus-Bertrand tenéis a vuestra disposición una amplísima selección con
los mejores trabajos que ha realizado este autor a lo largo de su carrera, incluida la imagen que ha dado lugar a esta entrada. Y lo mejor de todo es que todas ellas pueden ser
descargadas gratuitamente en alta resolución, algo muy poco habitual en fotógrafos de este nivel.
Comentarios
Escrito el Jul 29, 2009 - #
Hace cosa de un año, estuve viendo un documental de Yann Arthus sobre el famoso corazón y resulta, que el mismo ya no existe, debido a cambios en la climatología y demás, la zona a cambiado tanto, que el corazón apenas es reconocible...una pena.
Escrito el Jul 29, 2009 - #
Hace unas semanas vi un reportaje de este fotógrafo en el que explicaban que hace unos años visitaron la zona y ésta había cambiado, pero pensé que era debido a la sequía y que en cuanto volvieran las lluvias volvería al aspecto que tenía en 1990 :-(
henry
Escrito el Mar 19, 2010 - #
qeu lastima que nuestras ambiciones lleven ala destruccion del planeta y sea poca la gente que queira cambiar esta mentalidad