Alejándonos de las grandes ciudades y de sus inseparables amigas la polución y la contaminación lumínica, el cielo nocturno que se presenta ante nuestros ojos cuando la climatología lo permite es otro, imponente, más brillante, majestuoso.
Si además tenemos la oportunidad de contemplarlo desde un paraje privilegiado como Sierra Nevada, podemos encontrarnos con un espectáculo como éste:
El time-lapse ha sido confeccionado por Isidro Villo a partir de imágenes tomadas entre mayo del 2010 y febrero de este año. De fondo suena 12 O'Clock, tema compuesto por Vangelis.
El time-lapse, creado por José Francisco Salgado y Stephane Guisard, ha sido grabado en el Cerro Paranal con los 4 telescopios ópticos del Very Large Telescope (VLT) de fondo.
Tomarse un traguito de café en condiciones de ingravidez no es una empresa fácil:
La vida de los astronautas en el espacio no es sencilla ni cómoda, aunque, desde luego, tiene sus "momentos". ¿O acaso habíais visto antes a alguien comerse un plátano tal que así? 
Harrison Schmitt, un ex-astronauta de la NASA que en 1971, a bordo de la misión Apolo 17, se convirtió en el undécimo y penúltimo hombre en pisar la superficie de la Luna, ha pronunciado un discurso en el marco de la Williston Basin Petroleum Conference que se ha celebrado esta semana en la ciudad de Regina (Canadá) en el que ha indicado que en su opinión el ser humano debe colonizar nuestro satélite cuanto antes para explotar sus recursos naturales.
Schmitt, geólogo de profesión, ex-senador del estado de Nuevo México entre 1977 y 1983 y autor material de la famosa fotografía panorámica de la Tierra denominada La Canica Azul, cree que la solución a las necesidades energéticas de la humanidad radica en el helio-3 o 3He, un isótopo ligero del helio, estable y no radioactivo que es muy escaso en la Tierra pero que se encuentra en grandes cantidades en la Luna.

La Canica Azul
Este isótopo procede del interior de las estrellas y es transportado por el Universo mediante el viento solar. Se cree que en la superficie de la Luna hay unas reservas de 1 millón de toneladas que se han ido acumulando a lo largo de millones de años incrustadas en la capa superior de regolito, a diferencia de lo que ha sucedido en la Tierra, donde la atmósfera y el campo magnético se han encargado de repelerlo.
La importancia del helio-3 se debe a que se lo considera ideal para los futuros reactores de fusión nuclear, que en unas décadas se espera que puedan producir energía limpia y casi infinita.
El antiguo astronauta estadounidense considera que se podrían extraer hasta 100 kg de este elemento procesando un área aproximada de 2 km2 de la superficie lunar hasta una profundidad de 3 metros. Con esa cantidad de material cree que bastaría para alimentar a un reactor de fusión de 1.000 megavatios durante un año.
Según Schmidtt, se deberían invertir 5.000 millones de dólares para construir un reactor de prueba que trabajase con helio-3. Aunque no da el plazo que llevaría diseñarlo y hacerlo funcionar, afirma que mientras tanto el hombre debería volver a la Luna e ir extrayendo el tan ansiado 3He.
Más allá de si su plan es viable o no, lo cierto es que es muy improbable que se lleve a cabo a medio plazo, dado que, sin ir más lejos, el año pasado la administración Obama canceló los planes para regresar a nuestro satélite debido a los enormes costes que conllevaba y a la delicada situación económica y a la gigantesca deuda pública que arrastra Estados Unidos.
Fuentes oficiales chinas han anunciado que en un plazo de una década van a construir y a poner en órbita una estación espacial tripulada que podrá albergar a 3 astronautas y a la que han puesto el nombre provisional de Tiangong, o Palacio en el Cielo.
La aeronave tendrá un peso de 66 toneladas, un diámetro de algo más de 4 metros y estará compuesta por un módulo central de unos 18 metros de largo y por otros 2 auxiliares de 15 metros cada uno en los que se llevarán a cabo experimentos relacionados con la astronomía, la microgravedad y la biología.
A tenor de dichas medidas, la Tiangong será mucho más pequeña que la Estación Espacial Internacional, que mide 108 metros de anchura, 74 metros de longitud, tiene una masa de 420 toneladas, 4 laboratorios, un espacio habitable de 1.200 m³ y puede albergar a 6 tripulantes. Es más, tampoco alcanzará el tamaño de la estación soviética Mir, que permaneció en funcionamiento desde febrero de 1986 hasta marzo del 2001.
El desarrollo de la aeronave lleva tiempo en marcha y antes de que acabe el año van a tener listo un primer módulo Tiangong-1 con el que está previsto que sometan a una serie de tests a las tecnologías de acoplamiento sin piloto que están implementando. Más adelante, tienen intención de construir el Tiangong-2, con el que pretenden cerciorarse de la viabilidad del sistema para albergar en su interior a 3 astronautas durante un plazo de 20 días. En una tercera fase, programada para el 2015, fabricarán el módulo principal Tiangong-3, en el que esperan poder alojar a 3 tripulantes durante 40 días.
Si se cumple el calendario previsto y no surgen imprevistos que no se puedan solucionar a tiempo, en torno al año 2020 China dispondrá de una estación espacial propia. Todo un hito si tenemos en cuenta que hasta hace menos de 1 década no habían puesto en órbita a ningún astronauta y que no fue hasta el 2008 cuando realizaron el primer paseo espacial.
El 21 de abril del 2010, la NASA ofreció una rueda de prensa en la que mostró las primeras imágenes que el Solar Dynamics Observatory (SDO), un telescopio que orbita la Tierra a 36.000 Km de altura y que envía diariamente 1,5 terabytes de datos, había tomado del Sol. Para conmemorar esa fecha, la agencia espacial estadounidense ha preparado este vídeo en el que aparecen reflejadas las más espectaculares erupciones solares, eyecciones de masa coronal y manchas solares que ha captado esta sonda a lo largo de su primer año de funcionamiento:
Toda historia tiene un principio. La era de los transbordadores espaciales, que se ha prolongado durante 3 décadas, comenzó el 12 de abril de 1981, exactamente 20 años después de que Yuri Gagarin se convirtiera en el primer ser humano en viajar el espacio. Ese día, a las 7 de la mañana, el Columbia despegó desde el centro espacial John F. Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), con los astronautas John Young y Robert Crippen a bordo. Esta fotografía recoge el momento preciso del lanzamiento:

No sólo fue la primera misión de un transbordador espacial, sino también el primer vuelo tripulado de EEUU desde el proyecto Apollo-Soyuz, cuyo lanzamiento había tenido lugar el 15 de julio de 1975. La misión se desarrolló según los parámetros previstos y el 14 de abril, tras 2 días, 6 horas, 20 minutos y 32 segundos de vuelo, habiendo recorrido 1.502.736 kilómetros y completado 36 órbitas a la Tierra, el Columbia aterrizó en la pista 23 de la base aérea de Edwards, en California.
El 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio y, de paso, en un héroe nacional en la antigua Unión Soviética. Desde entonces, se han realizado otras 281 misiones tripuladas que han permitido a más de 500 astronautas emular la gesta del cosmonauta ruso y a 12 de ellos caminar sobre la superficie de la Luna.
Para conmemorar la gesta de Gagarin, de la que mañana se cumple el 50º aniversario, Space.com ha creado esta infografía en la que resume algunos de los hechos más significativos de la aún corta y siempre inconclusa exploración humana del espacio:
La flauta es el instrumento musical más antiguo del que se tiene constancia, hasta el punto de que se han encontrado restos que datan de hace entre 35.000 y 40.000 años en la Jura de Suabia, una sierra de media altura situada en el suroeste de Alemania. Millones de personas las han tocado y siguen haciéndolo en todo tipo de lugares y, probablemente, de circunstancias, pero me atrevo a aventurar que muy poquitas, por no decir ninguna antes, lo había hecho en el espacio. Sí, en el espacio.
Y eso es precisamente lo que ha hecho la astronauta estadounidense Catherine Coleman en la Estación Espacial Internacional, donde se encuentra desde el 16 de marzo como miembro de la Expedición 27 junto con el comandante Dmitry Kondratyev y los ingenieros de vuelo Paolo Nespoli, Andrey Borisenko, Aleksander Samokutyaev y Ron Garan:

Hace sólo unas horas, y desde el Cosmódromo de Baikonur, la lanzadera Soyuz-FG ha puesto rumbo a la Estación Espacial Internacional a una nave espacial Soyuz, a bordo de la cual viajan los astronautas rusos Alexander Samokutyaev y Andrey Borisenko y el estadounidense Ron Garan. La aeronave ha sido bautizada con el nombre de Gagarin, dado que la semana que viene se cumplen exactamente 50 años desde que el cosmonauta soviético se convirtiera en el primer ser humano en viajar al espacio.
