British Telecom ha empezado a ofrecer a los proveedores de acceso a Internet que utilizan sus redes en el Reino Unido un servicio denominado Content Connect que les va a permitir cobrar a las empresas de Internet un cargo extra si quieren que sus contenidos se distribuyan a gran velocidad y lleguen a sus abonados en perfectas condiciones.
En un primer momento, esta tecnología va a dar la posibilidad a las telecos de hacer pasar por caja a aquellas compañías online que ofrecen películas, series, documentales o espacios televisivos por streaming. Se trata de una vieja reclamación que las cableras vienen haciendo desde hace tiempo, ya que consideran que los gigantes de Internet se lucran por el uso de sus redes pero no les pagan un sólo céntimo a cambio.
Eso, repito, de entrada. Nadie puede asegurar a día de hoy que no vayan a hacer uso de este servicio para hacer pagar un canon a cualquiera que desee que su página cargue rápidamente cuando un usuario británico la visite. Un disparate, vamos.
Lo cierto es que, de no mediar una resolución judicial que ponga freno a este despropósito, los ISP van a tener a partir de ahora las herramientas necesarias para implementar un Internet de 2 velocidades en el que las empresas que puedan pagar partirán de una posición de ventaja respecto al común de los mortales y que se pasará por el forro el concepto de Neutralidad en la Red.
Si por un viaje de placer o de negocios vas a los Emiratos Árabes Unidos, coges un ordenador con conexión a Internet y decides entrar a Flickr, a ciertas redes sociales, a sitios que critiquen a la dictadura local, que muestren una postura contraria al extremismo islámico, que utilicen el dominio .il (Israel), que aboguen por los derechos de gays y lesbianas o que dispongan de contenidos que sean percibidos como contrarios a la moral de la zona, ésta es la bonita página con la que te encontrarás:

Me "encanta" el olor de la censura por la mañanaTM 
Las discográficas estadounidenses (RIAA), los estudios de Hollywood (MPAA) y otras asociaciones defensoras de los derechos de autor como la SAG, la AFTRA o la DGA han hecho público un documento conjunto que han enviado a Victoria Espinel, coordinadora de Ejecución de Propiedad Intelectual de EEUU, en el que exponen las medidas orwellianas que, en su opinión, debería adoptar el gobierno norteamericano para acabar con las descargas en Internet.
Las 23 páginas de que consta el documento [PDF] no tienen desperdicio. Entre otras cosas, sugieren que se debería obligar a los internautas a instalar programas que monitoricen en tiempo real el contenido de sus discos duros y, en caso de que encuentren alguna imagen, canción, película, guión o documento que consideraran ilícito, la eliminen de inmediato. Unas aplicaciones que, además, dejan claro que existen desde hace tiempo.
Es más, consideran que los proveedores de acceso a Internet, como Telefónica, Orange, Vodafone o Jazztel, por citar sólo algunos ejemplos, tendrían que implicarse en su causa y filtrar los contenidos a los que pueden acceder sus clientes, capar los protocolos de comunicación que utilizan los programas P2P y controlar a los internautas que tengan un consumo de ancho de banda elevado.
Si estas medidas os parecen surrealistas, preparaos porque vienen curvas. Además de lo que os acabo de referir, estas asociaciones piden al ejecutivo Obama que obligue a los extranjeros que visiten Estados Unidos a rellenar un formulario adicional, además de los que ya debemos cumplimentar actualmente, en el que dejemos claro que no llevamos música o películas piratas encima. Increíble pero cierto.
Asimismo, solicitan la creación de una lista negra de países que no persiguen adecuadamente -desde su punto de vista, claro- a quienes descargan material sujeto a derechos de autor, previo paso a la implantación de sanciones comerciales.
Para acabar, piden que cuando la industria cinematográfica esté a punto de lanzar una película llamada a copar las carteleras de los cines de medio mundo, el gobierno destine un cupo especial de agentes de policía, pagados por supuesto con los impuestos de los ciudadanos, para que investiguen los presuntos casos de piratería, localicen a quienes las distribuyan y los detengan lo antes posible.
Al lado de estos señores, la SGAE parece la Madre Teresa de Calcuta. ¿De verdad creen que la gente va a consentir que instalen en sus ordenadores particulares programas que vigilen qué hacen, qué páginas visitan o qué contenidos descargan? ¿En qué mundo viven? 

A partir de la información aportada por la Wikipedia (1 y 2), ConceptDoppler.org y GreatFirewallofChina.org, David McCandless ha elaborado este mapa virtual que muestra los términos y las webs censuradas por el régimen chino. Palabras como 'democracia', 'depotismo', dictadura', 'genocidio', 'opresión', 'masacre de Tiananmen', 'derechos humanos' o 'dalai' y sitios como YouTube, la BBC, Digg, Daily Motion, Apple, Amazon, 4Chan, Amnistía Internacional, Boing Boing, Disney, eBay, Facebook, Flickr, Greenpeace, el New York Times, Slashdot o la propia Wikipedia están bloqueados o parcialmente bloqueados.
Gran parte de los datos que se han utilizado para elaborar esta imagen son de 2008 debido al hermetismo absoluto del gobierno chino y a la consecuente dificultad para obtener información fehaciente al respecto. En este enlace de Google Docs tenéis recopilada la información en un formato de más fácil consulta, aunque desde luego no tan impactante a nivel visual 
Por cierto, si os fijáis veréis que páginas como Menéame, Barrapunto, El Mundo, Marca, El Otro Lado, As o El País tampoco escapan de las garras del Gran Cortafuegos, conocido oficialmente en el país asiático como el Proyecto Escudo Dorado.
Eugene Kaspersky, co-fundador y CEO de Kaspersky Labs, ha concedido una entrevista a ZDNet Asia en la que ha efectuado unas declaraciones que van a traer cola. Y es que el ejecutivo de la compañía especializada en aplicaciones para la seguridad informática ha asegurado que el mayor fallo de seguridad que existe en Internet es el anonimato que tenemos los internautas, por lo que se debería acabar con él.
En su opinión, los gobiernos y las grandes empresas de la Red tendrían que ponerse de acuerdo y crear un documento identificador de obligado uso para todos aquellos que accederíamos a Internet. Internet, dice Kaspersky, tuvo un origen militar y nunca se debió permitir que cualquier persona del mundo pudiera navegar libremente.
El diseño de Internet, continúa, es erróneo, por lo que cree que si se llegara a un acuerdo a nivel internacional en este sentido y algún país en concreto se negara a regular su uso, simplemente se le debería desconectar de la Red de redes, dejando a todos sus ciudadanos fuera de la revolución online.
Estáis leyendo bien. Y no, no es Teddy Bautista ni Ramoncín el que ha dicho tales barbaridades, sino uno de los fundadores de una de las empresas antivirus más importantes del mercado. Ver para creer 
Como la mayoría ya sabréis, hace unas horas Zapatero ha acometido una remodelación de su equipo de gobierno. Uno de los ministerios que ha cambiado de manos ha sido el de Cultura, después que César Antonio Molina haya dejado su puesto a Ángeles González Sinde. Pero, ¿quién es esta señora? Teniendo en cuenta el puesto que va a ocupar a partir de ahora, ¿qué opinión tiene de Internet, de los autores, de las discográficas y de la industria del cine en general?
Barack Obama ha propuesto para el cargo de máximo responsable de la Federal Communications Commission (FCC), el órgano regulador de las telecomunicaciones en EEUU, a Julius Genachowski, un conocido defensor de la neutralidad en la Red que en los últimos 20 años ha ejercido como ejecutivo de varias empresas dedicadas a Internet y de consejero del partido demócrata en temas relacionados con las nuevas tecnologías.
Los ISPs británicos Virgin Media, Be/O2/Telefonica, EasyNet/UK Online, PlusNet, Demon y Opal están bloqueando el acceso a un artículo de la Wikipedia desde el viernes 5 de diciembre al 95% de los internautas del Reino Unido. El motivo esgrimido para cometer tal aberración ha sido que la página en cuestión, dedicada al álbum Virgin Killer de la banda alemana Scorpions, incluye la carátula original del disco, en la que aparece el dibujo de una adolescente desnuda.

