El grado de veneración, fervor, devoción casi religiosa y/o entusiasmo que profesan determinadas personas hacia las consolas de 8 bits es digna de estudio. Tal es el caso de nuestro protagonista de hoy, que ha construido una mesa con la forma exacta de una NES... eso sí, de tamaño XXL. En sus cajones ha guardado el pertinente mando, también de proporciones titánicas, así como una Wii:
No es, desde luego, la primera vez que alguien homenajea a la NES de esta manera. Hace un par de años ya hubo quien se fabricó una mesa con un diseño calcado al del controlador de la consola de Nintendo:
Estos otros aficionados también tuvieron una idea similar, aunque optaron por un mando de la Súper Nintendo:
Si os dais una vuelta por YouTube veréis que hay docenas de vídeos similares, prueba de que la afición por estas consolas goza de una salud de hierro 
La ciudad californiana de Santa Rosa cuenta desde hace unas semanas con un nuevo monumento con forma de obelisco que centra las miradas de todos aquellos que se lo encuentran al circular en coche o pasear por sus calles: el Cyclisk.

Lo que hace del mismo una pieza tan llamativa a ojos de los visitantes no son sus 20 metros de altura o 4.500 Kg de peso, sino la materia prima con la que ha sido erigido: restos de bicicletas recicladas y comprimidas las unas con las otras.

La torre, para la que se han utilizado un total de 340 bicicletas y 1 triciclo, es obra de los artistas Mark Grieve e Ilana Spector, que han contado con un presupuesto de 37.000 dólares que ha sido aportado por la delegación local del gigante automovilístico japonés Nissan.
Vía | California Artists Build Obelisk Out of Bicycles.
De Google sabemos que posee el motor de búsqueda más utilizado en Internet, que ha desarrollado un navegador como Chrome, el sistema operativo para dispositivos móviles Android o aplicaciones como Maps, Picasa, Talk, Buzz, Calendar, Orkut o Gmail, pero en ocasiones olvidamos que es también la mayor compañía de publicidad del mundo, con una facturación que el año pasado superó los 22.800 millones de dólares.
La introducción de los programas AdWords/AdSense y la posterior compra de DoubleClick le han servido para rentabilizar los millones de visitas que recibe diariamente y de paso ha beneficiado a un sinnúmero de pequeños anunciantes y soportes, los primeros porque han podido anunciarse en Internet con presupuestos muy ajustados y los segundos al conseguir monetizar sus proyectos online.
Pero si bien es cierto que empresas y negocios con una facturación reducida conforman la base sobre la que se sustenta su negocio publicitario, no lo es menos que algunas multinacionales tienen también una presencia muy activa y destinan partidas significativas a anunciarse en las plataformas de Google.
Pero, ¿cuánto gastan estos grandes conglomerados? Un documento interno al que ha tenido acceso Advertising Age en el que aparecen desglosadas las inversiones realizadas durante el mes de junio en los servicios del buscador arroja un poquito de luz al respecto. Especialmente significativa es esta gráfica con los mayores anunciantes de esos 30 días:

Como podéis ver, AT&T, Apollo Group, Expedia, Amazon, eBay, BP, Hotels.com, JC Penney, Living Social y ADT Security son las firmas que más dinero destinaron, superando todas ellas los 2 millones de dólares.
La presencia de BP en este top-ten es consecuencia del desastre ecológico que provocó el hundimiento de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, que ha llevado a la petrolera a poner en marcha una costosísima campaña publicitaria en Estados Unidos valorada en unos 100 millones de dólares con la que ha tratado de limpiar su imagen. Con poco éxito, todo sea dicho.
Esta última semana he estado probando una unidad del reproductor multimedia DP1W que me ha hecho llegar LG. De entrada, lo primero que me ha llamado la atención del mismo es su cuidado diseño, especialmente si lo comparamos con lo que solemos ver en este tipo de dispositivos, que consigue que no desentone lo más mínimo en el salón junto al televisor, el DVD o la consola de turno.

Más allá de sus formas, el LG DP1W es un aparato bastante completo que reproduce los formatos dat, mpg, mpeg, avi, vob, ts, mov, xvid, mp4, m2t, m2ts, wmv, asf, iso, divx, m1v, m2v, m4v, dvr-ms, flv, m1s, m2p, ifo, tp, trp, m4t, mts, mp3, wma, wav, ogg, aac, m4a, flac, mka, ape, aif, aiff, mp1, ac3, mpa, mp4a, gif, bmp, jpeg, tif, tiff, png, subtítulos srt, sub, smi, ssa, ass, vobsub, pgs y, por supuesto, mkv.
Cuenta con 2 puertos USB, salidas de audio/vídeo, un puerto S/PDIF que soporta la salida digital del sonido, y otro HDMI 1.3. Asimismo, dispone de conectividad WiFi N, lo que permite entre otras lindezas conectarlo al ordenador y ver en la TV los contenidos que tengamos almacenados allí sin tener que andar grabando DVD o USB y moviéndolos de un lado a otro.

Basta con que compartamos una carpeta, copiemos allí las películas, canciones o fotografías que queramos visionar en el salón y el DP1W se encarga de localizarla en la red local y nos permite acceder a ella.
He probado una amplia variedad de vídeos, tanto desde un disco duro multimedia WD de 1 TB que he conectado por USB como por WiFi, y la experiencia ha sido muy positiva. La reproducción, incluida la de contenidos en alta definición, ha sido siempre fluida y no he notado tirones.
La interfaz gráfica, aunque un poco simple, cumple con la función para la que ha sido concebida, que es al fin y al cabo permitir acceder a las funcionalidades existentes tanto a las personas más experimentadas en este tipo de reproductores multimedia como a quienes no están muy puestos en la materia.
Por lo demás, me gustaría reseñar que el manual de instrucciones que me he encontrado está en un perfecto inglés. Desconozco si es una particularidad de la unidad que he probado o si LG tiene previsto venderlo tal que así. Ni que decir tiene que en caso de ser ésta última la opción escogida se trataría de un fallo de consideración, dado que si de lo que se trata es de hacer atractivo el DP1W a un espectro de consumidores lo más amplio posible no es una buena idea obligarles a entender la lengua de Shakespeare.
El Battlefield Extraction-Assist Robot o BEAR, como prefiráis, es un androide que ha diseñado Vecna Robotics para ayudar en las tareas de localización y rescate de personas que se encuentren en situaciones de peligro, ya sea porque hayan quedado atrapadas en un edificio que se ha venido abajo, en una mina o incluso en un tiroteo.
Para llevar a cabo tal labor, dispone de unos amplios brazos mecánicos con los que puede levantar cargas de hasta 225 Kg y transportarlas largas distancias hasta una localización segura. Asimismo, en lugar de ruedas convencionales cuenta con una tracción de oruga para poder desplazarse por terrenos escarpados y superar pequeños obstáculos que aparezcan en su camino.
Sus desarrolladores aseguran que cuentan con el respaldo económico del Telemedicine and Advanced Technology Research Center (TATRC), una unidad del ejército estadounidense. En los vídeos que han preparado para mostrar de lo que es capaz su criatura, todavía en fase de pruebas, hacen especial hincapié en la fuerza que posee, de ahí que lo saquen rompiendo las lunas de un coche o levantando pesas cual culturista 
Las musiquitas de marras me recuerdan a las de 'El Equipo A' 
En el parque de atracciones Tokyo Summerland han instalado un nuevo divertimento para niños y no tan niños llamado Yaskawa-kun, un robot de aspecto infantil, muy al estilo japonés, que se encarga de servir helados a los visitantes.
Mediante una pantalla táctil situada en un costado de la parada, se puede escoger el sabor o tamaño del mismo entre las distintas opciones que se ofrecen. Una vez hecha la elección, el androide atiende presto la petición realizada y entrega al usuario su anhelado cucurucho:
Los trabajadores del gremio en Japón deben estar contentos ante la nueva y robótica competencia que se les viene encima 
Ir a una Apple Store y encontrarse con una afable ancianita echando una ojeada a los ordenadores y demás productos de la manzana en compañía de su poni debe ser una experiencia digna de ser vivida... y contada 

Vía | Yes, That's a Horse Inside an Apple Store.
Nacido el 20 de abril de 1955 en Silverton (Oregón), Don Pettit es un doctor en ingeniería química que trabajó como científico en el Laboratorio Nacional de Los Álamos hasta 1996, cuando fue seleccionado por la NASA como futuro astronauta.
Desde entonces, ha participado en diversas misiones a bordo de la Estación Espacial Internacional, ha estado en órbita más de 6 meses y ha llevado a cabo experimentos para comprobar cómo reaccionan los fluidos en condiciones de microgravedad.
No contento con ello, este peculiar astronauta ha aprovechado sus estancias en el espacio para llevar a cabo un sinfín de fotografías de la Tierra mientras la recorría a 27.743 Km/h a bordo de la EEI. Lo mejor de todo es que, a partir de esas imágenes, ha montado varios vídeos en formato time-lapse que nos permiten hacernos una idea, al menos parcialmente, de cómo es la visión que tienen del planeta los elegidos que pueden contemplarlo desde el gigantesco mecano que orbita a 340 Km de altura:
A estas alturas supongo que todos habremos visto mil y un documentales en los que científicos o simples turistas con ganas de experimentar un subidón de adrenalina se suben a una embarcación en Sudáfrica y, una vez en mar abierto, se ponen sus trajes de neopreno y se meten en una jaula de observación de tiburones blancos mientras en la superficie la tripulación va lanzando carnaza al agua para atraerlos.
Por norma general, al cabo de un rato aparecen los grandes escualos, los intrépidos submarinistas les hacen unas fotitos, quizá incluso alguno se atreve a sacar la mano de la fortaleza con barras en la que se refugia para tocarlo y poco después todos vuelven tan contentos a sus respectivos hoteles, orgullosos de la proeza realizada. Hasta aquí lo habitual.
Claro que... ¿os imagináis qué sucedería si la jaula de protección, ya sea por un defecto de fabricación o porque no ha sido diseñada para aguantar los embites de un animal de tales dimensiones, cediera ante el empuje de un gran blanco de 4,5 metros y permitiera que éste se colara en su interior junto a los submarinistas? Dadle al play 
Si os ha interesado este artículo, os recomiendo que le echéis una ojeada a estos otros:
Duck Hunt fue un videojuego que Nintendo lanzó para la consola NES a mediados de 1984 en el que teníamos que disparar a los patos que iban apareciendo en pantalla con ayuda del NES Zapper, un accesorio con forma de pistola. Aunque los análisis que se publicaron en aquel entonces no fueron demasiado positivos, ha acabado por convertirse en un clásico.
Visto hoy en día, su aspecto gráfico es extremadamente simple, pero parece que al gatito del vídeo no le importa lo más mínimo, enfrascado como está en cazar a los pobres pájaros que van apareciendo en pantalla 
Si ver a un minino tratando de cazar los patos de un videojuego de hace 25 años es ciertamente peculiar, ¿qué me decís de este otro vídeo, ya un clásico, en el que una mantis quiere zamparse el cursor de un ratón? 
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