Las sucesivas versiones de Windows que han ido apareciendo durante las dos últimas décadas, ya sea para ordenadores domésticos, servidores o smartphones, han cubierto de montañas de dinero a Microsoft y la han convertido, qué duda cabe, en una de las marcas más reconocidas en todo el mundo.
Pero que Windows sea junto con Office la punta de lanza de la empresa de Redmond y la fuente de la mayor parte de sus beneficios no quiere decir que no hayan trabajado, y continúen haciéndolo, en productos y servicios aparentemente alejados de su habitual ámbito de actuación.
Tal es el caso de HomeOS, un sistema operativo pensado para gestionar, manejar e intercomunicar los dispositivos inteligentes que poco a poco están poblando nuestros hogares y que van desde los televisores, hasta las consolas, reproductores multimedia, cámaras de seguridad, impresoras o teléfonos móviles.
Implementado con C# y .NET Framework 4, es definido por Microsoft como un entorno agnóstico a los aparatos a los que provee acceso, permitiendo la fácil incorporación de nuevos equipos y aplicaciones. Todavía en una fase de desarrollo preliminar, ha sido probado en 12 hogares a lo largo de los últimos 4 a 8 meses y 42 estudiantes han creado aplicaciones y han añadido nuevos dispositivos compatibles con el mismo.
¿Veremos a corto plazo a HomeOS a la venta? Es poco probable, pero en cambio sí que me da la impresión de que a unos años vista es muy posible que una evolución de este sistema operativo u otros que compartan ideas y planteamientos vean la luz y permitan sacar mayor partido a los electrodomésticos y gadgets que a buen seguro van a ir apareciendo en un futuro próximo.

Steven Sinofsky, presidente de la división de Windows y Windows Live en Microsoft, ha desvelado en el transcurso de una conferencia para desarrolladores celebrada en Japón que la Release Preview de Windows 8 estará disponible para descargar a lo largo de la primera semana de junio. Será la tercera y última versión de evaluación de Windows 8 que Microsoft va a publicar antes del lanzamiento definitivo del sistema operativo, previsto si no media ningún imprevisto para el mes de octubre.
Las dos primeras fueron la Developer Preview que el 13 de septiembre del 2011 se proporcionó a los asistentes al ciclo de conferencias BUILD que tuvo lugar en Anaheim (California), y la Consumer Preview, algo así como una Beta, que se presentó el 29 de febrero con motivo del Mobile World Congress de Barcelona.
Con toda seguridad, la Release Preview será un producto muy cercano al que se pondrá a la venta a finales de año, de manera que aquel que así lo quiera podrá comprobar de primera mano y gratuitamente el aspecto y las funcionalidades casi definitivas que tendrá un sistema operativo de vital importancia para el devenir de la compañía, ya que de su éxito o no va a depender el futuro de Microsoft en el sector de los tablets y de los híbridos de ultrabooks y tablets que presumiblemente van a inundar el mercado a partir del año que viene.

Karen Cheng, una ejecutiva que hasta ahora ostentaba el cargo de Jefa de Producto en Microsoft, ha decidido abandonar a la multinacional norteamericana para enrolarse en las filas de Exec, una startup creada por el fundador de Justin TV que permite poner en contacto a sus usuarios con todo tipo de profesionales dispuestos a realizar pequeños trabajos a cambio de una compensación económica.
Una decisión la suya que no había trascendido más allá de su ámbito puramente personal de no ser porque Cheng ha optado por subir a YouTube un vídeo en el que, tocando los acordes de American Pie con una guitarra, ha rememorado los 3 años que ha trabajado codo con codo con el equipo encargado del desarrollo de Excel y se ha despedido de ellos:

Uno de los aspectos que tradicionalmente más se ha criticado de las sucesivas reencarnaciones de Windows que han ido apareciendo con el transcurso de los años ha sido el excesivo número de ediciones que Microsoft ha comercializado para cada una de ellas, debido a la confusión que acaban creando entre los usuarios, que en no pocas ocasiones no saben cuál es la que se adecúa más a sus necesidades.
Sin ir más lejos, en la actualidad podemos elegir entre Windows 7 Starter, Windows 7 Home Basic, Windows 7 Home Premium, Windows 7 Professional, Windows 7 Enterprise y Windows 7 Ultimate. Una cifra exagerada de opciones que contrasta, y de qué manera, con Mac OS X Mountain Lion, el sistema operativo que equipan los iMac y MacBook de Apple, para el que sólo existe una única versión.
Pero finalmente, después de muchos años, Microsoft ha dado su brazo a torcer y ha anunciado que Windows 8 contará con sólo 3 ediciones. A saber: Windows 8, Windows 8 Pro y Windows RT.
La primera de ellas irá destinada al público en general, funcionará tanto en PCs como en tablets impulsados con micros x86 de Intel y AMD e incluirá las funcionalidades habituales de la casa más unas actualizaciones del Explorador de Windows, del Administrador de Tareas, un soporte mejorado para trabajar con varios monitores y la habilidad de cambiar el idioma que aparece en pantalla sobre la marcha.
Windows 8 Pro tendrá como destinatarios a usuarios y empresas que necesiten de características más avanzadas e incluirá, además de las funcionalidades de su hermano menor, tecnologías de encripción de datos, de virtualización y servicios de gestión y control de equipos conectados en red.
Finalmente, Windows RT vendrá instalado de serie en los PCs y, especialmente, en los tablets que funcionen con procesadores ARM, e incorporará versiones de Word, Excel, PowerPoint y OneNote optimizadas para ser manejadas mediante pantallas táctiles, así como servicios y aplicaciones en la nube.

Aunque Microsoft nunca ha querido confirmar la fecha en la que lanzará Windows 8, hace tiempo que se da por descontado que el début del nuevo sistema operativo se producirá antes de que finalice el año, a tiempo para el periodo consumista por antonomasia: las navidades.
Un rumor éste que ha sido ratificado en las últimas horas por el diario económico Bloomberg, que ha publicado un artículo en el que, que citando a fuentes internas del gigante del software, ha explicado que el sucesor de Windows 7 se pondrá a la venta en el mes de octubre.
Aunque últimamente habían surgido ciertas dudas acerca de si de entrada estarían disponibles tanto la versión para procesadores x86 como la destinada a los chips de ARM, parece confirmarse que ambas estarán listas desde el inicio. Pese a ello, habrá menos de 5 dispositivos con la arquitectura ARM concebidos para ser utilizados con Windows 8 cuando éste se ponga a la venta, mientras que, por contra, los consumidores podrán escoger entre más de 40 ordenadores y tablets impulsados por los micros de Intel.
Sea como fuere, está previsto que Microsoft organice un evento para sus socios industriales a principios de abril en el que confirmará la estrategia de lanzamiento de Windows 8. Será entonces cuando, presumiblemente, tendremos la oportunidad de saber ya con datos oficiales en la mano cuándo podremos acceder al sistema operativo en el que tantas esperanzas ha puesto la firma de Redmond.

Tras casi 2 décadas de supremacía indiscutida en el terreno de los sistemas operativos, Microsoft se ha encontrado de repente con que la aparición de los tablets, unos dispositivos a medio camino entre los portátiles y los smartphones que han revolucionado la industria informática de arriba a abajo, puede convertirse en la mayor amenaza a la que se han enfrentado jamás.
Aunque a lo largo del 2011 se comercializaron 72,7 millones de unidades frente a los más de 350 millones de ordenadores convencionales, las predicciones de algunos analistas señalan que en los próximos 5 años las ventas de estos dispositivos van a experimentar un crecimiento explosivo hasta el punto de que en el 2017 superarán a las de PCs.
Eso no sería un problema para Microsoft si contara con un sistema operativo adaptado a las características específicas de estos aparatos, pero el problema es que hasta la fecha no lo tiene. Windows 7 es un software realmente bueno, pero no ha sido concebido para ser manejado a través de pantallas táctiles, y eso se nota.
La poca visión de futuro de la empresa de Redmond ha sido aprovechada por Apple y, en menor medida, por Google, que han sacado partido al vacío dejado por su mayor contricante para consolidar a iOS y Android como opciones primarias en los tablets tal y como ya lo hicieron anteriormente en los smartphones.

Ante tal tesitura, Microsoft decidió que el sustituto de Windows 7 sería un sistema operativo híbrido que funcionase indistintamente en PCs y en tablets y que podría ejecutar los mismos programas en ambas plataformas. Se trata de una opción rompedora y muy arriesgada que les ha llevado a introducir una serie de cambios radicales en la interfaz de usuario de Windows 8 como no se habían visto nunca antes en ninguna otra entrega de Windows.
De ahí que desde hace meses se esperara con gran expectación la Consumer Preview de Windows 8 que Microsoft presentó el miércoles por la tarde en el Mobile World Congress, puesto que es un producto pulido, estable y muy cercano a lo que será el software que se pondrá a la venta en octubre o noviembre de este año.
Una vez explicados los cambios y mejoras que incorpora respecto a la versión para desarrolladores que mostró en septiembre del año pasado, Microsoft facilitó un enlace de descarga gratuito para que cualquiera que así lo desease pudiera bajárselo y probarlo.
Pero, ¿hasta qué punto interesa Windows 8 a la gente? Bueno, pues parece que mucho, puesto que el gigante del software ha anunciado a través de una de sus cuentas en Twitter que en sólo 24 horas se han producido más de 1 millón de descargas. Es todavía pronto para saber si se convertirá en un éxito cuando se ponga a la venta y los fabricantes de PCs y de tablets lo instalen por defecto en los nuevos modelos que saquen al mercado, pero desde luego es un magnífico comienzo.

Cuatro meses después de mostrar una primera versión para desarrolladores, Microsoft aprovechó ayer la masiva presencia de medios de comunicación en Barcelona con motivo del Mobile World Congress para presentar oficialmente la Consumer Preview de Windows 8, una versión que si no median sorpresas de última hora será muy parecida a la que se ponga a la venta a partir de, muy probablemente, octubre o noviembre de este mismo año.
Los cambios más llamativos que incorpora respecto a sus predecesores son la nueva interfaz de usuario Metro, que puede ser manejada tanto desde ordenadores convencionales como a través de pantallas táctiles, y el soporte que ofrece para procesadores basados en la arquitectura ARM, un movimiento que pone de manifiesto la importancia que confieren en la empresa de Redmond a los tablets.
Para dar a conocer Windows 8 y empezar a acostumbrar a la gente a su nuevo diseño y funcionalidades, Microsoft ha habilitado una página desde la que se puede descargar una copia de la Consumer Preview. La pregunta que me imagino que algunos os estaréis haciendo es: ¿qué requisitos mínimos son necesarios para que se ejecute con soltura?
Muy poquita cosa, la verdad. Si disponéis de un ordenador mínimamente actualizado vais a poder probarla sin problemas. Para que no quepa ninguna duda, paso a detallaros el hardware que demanda:
Básicamente pide lo mismo que Windows 7, algo por otra parte lógico dado que uno de los objetivos de Microsoft es conseguir que este nuevo sistema operativo sea adoptado de forma masiva por parte de los fabricantes de tablets, unos dispositivos que aunque son cada vez más potentes, siguen teniendo unas características inferiores a las de los ordenadores convencionales.
Durante una década y media Microsoft ha sido la mayor compañía tecnológica del mundo, la más conocida y la que mayores beneficios ha obtenido de media ejercicio tras ejercicio. Pero años de falta de innovación, de inmovilismo, de no saberse anticipar al futuro, la han llevado a verse superada en bolsa por empresas que hace sólo 2 ó 3 años valían la mitad o menos que el gigante de Redmond.
Aunque en el último año y medio Microsoft se ha vuelto a poner las pilas, ha lanzado productos excelentes como Windows 7, Kinect o Windows Phone 7, ha mostrado al mundo versiones para desarrolladores en las que todavía se encuentra trabajando pero que tienen muy buena pinta como Windows 8 o Internet Explorer 10, tiene una suite ofimática que sigue siendo una máquina de generar dinero y la Xbox 360 está funcionando realmente bien, lo cierto es que su comportamiento en los parqués no ha mejorado.

Hace un año y medio Apple superó su capitalización bursátil y a día de hoy ya vale 1,5 veces más que Microsoft. Pero es que la empresa de Cuppertino no ha sido la única que la ha sobrepasado, puesto que IBM, hace sólo 3 meses, también lo consiguió después de mucho, muchísimo tiempo permaneciendo a su zaga.

Por si eso fuera poco, todo hace indicar que Google, el que durante mucho tiempo ha sido su gran rival en el mundo online, va a hacer lo propio a principios del 2012. En el preciso momento en que escribo este artículo, la capitalización bursátil del buscador es de 200.660.000.000 de dólares, por los 215.020.000.000 de dólares de Microsoft, en la que es la menor distancia que ha separado jamás a ambas en los parqués.

El año que está a punto de comenzar se atisba como especialmente trascendente para el devenir de Microsoft, puesto que de los resultados que obtenga de su alianza con Nokia y de la acogida que consiga Windows 8, cuyo lanzamiento está previsto para la segunda mitad del 2012, dependerá su futuro en el campo de los smartphones y de los tablets, respectivamente.
A partir del mes que viene, los usuarios de Windows que tengan activadas las actualizaciones automáticas verán cómo Internet Explorer se actualiza solo a la última versión disponible para el sistema operativo en el que esté instalado. De esta manera, las personas que hasta ahora hayan estado utilizando Internet Explorer 6 o Internet Explorer 7 en Windows XP pasarán a tener Internet Explorer 8 en su ordenador y quienes tengan Windows Vista saltarán hasta Internet Explorer 9.
El proceso de actualización, tal y como sucede con Google Chrome, será transparente para los usuarios, que sólo percibirán el cambio cuando reinicien el sistema y que conservarán la página de inicio, el proveedor de búsqueda y el navegador por defecto que tengan configurados previamente.
Se trata de una decisión importante, no sólo para Microsoft, sino también para la seguridad en Internet, puesto que una década después de su lanzamiento, todavía hay millones de personas que acceden a la Red con este vetusto e inseguro navegador, foco de muchos y graves problemas de seguridad y que no respeta los estándares web.
Concretamente, y según los datos que posee la propia multinacional del software estadounidense, a día de hoy el 8,3% de los internautas aún lo usan con asiduidad. Su penetración es especialmente elevada en China, donde está instalado en el 27,9% de los ordenadores conectados a Internet. Corea del Sur, con un 8,9%, e India, con un 5%, siguen al gigante asiático en esta poco edificante clasificación.
Para aquellas personas o empresas que, por el motivo que sea, no quieran actualizar su versión de Internet Explorer, Microsoft ofrece las siguientes soluciones: desactivar Windows Update o bien instalar uno de los 2 programas que ha implementado para bloquear el proceso de actualización automática, ya sea a Internet Explorer 8 o a Internet Explorer 9.

En el distópico Los Ángeles del año 2019 que aparece reflejado en la película Blade Runner, los ciudadanos se desplazan en vehículos que surcan los cielos y los avances en ingeniería genética de la época han permitido crear a unos seres conocidos con el nombre de replicantes que poseen un aspecto prácticamente idéntico al del ser humano, tienen mucha más fuerza y agilidad, pero carecen de la empatía y la respuesta afectiva ante situaciones cotidianas que caracterizan a nuestra especie.
Más allá de que se trate de una película de ciencia ficción -con todo lo que ello implica- que se rodó hace casi 30 años y cuyo argumento se basa libremente en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que Philip K. Dick publicó en un hoy lejano 1968, por aquella época había quienes creían que la tecnología que aparecía en los largometrajes de este tipo estaría a nuestro alcance un cuarto de siglo más tarde.
En pleno 2011 podemos afirmar, sin riesgo a equivocarnos, que en el año 2019 no viviremos rodeados de seres siquiera parecidos a los replicantes, ni los aires de nuestras ciudades estarán plagados de coches voladores, ni habremos librado batallas en constelaciones lejanas más allá de Orión.
Así pues, ¿de qué avances técnicos podremos disfrutar justo antes de que finalice la presente década? ¿hasta qué punto habrán evolucionado los teléfonos móviles, los ordenadores, los televisores o los tablets actuales? Microsoft ha querido responder a dichas cuestiones con este vídeo en el que expone las mejoras tecnológicas que, desde su punto de vista, tendremos a nuestro alcance de aquí a casi nada, en el año 2019:
Como habéis podido ver, según Microsoft en 8 años tendremos dispositivos inteligentes de diseño ultrafino que, entre otras muchas cosas, podrán mostrar imágenes holográficas y harán un uso extensivo del 3D, se adaptarán a nuestras necesidades y nos facilitarán la vida en el trabajo ofreciéndonos información detallada de nuestros clientes o nos permitirán interactuar con los anuncios presentes en las calles de las ciudades.
¿Será verdad o aún deberemos aguardar muchos más años para vivir en un futuro como el plasmado en el vídeo? La respuesta, en 8 años 
Por cierto, y antes de que se me olvide: hace un par de años Microsoft elaboró un vídeo similar en el que exponía cómo sería la tecnología que tendríamos en nuestras manos en una década. Si queréis echarle un vistazo para comprobar cómo veía la multinacional de Redmond el futuro antes de la aparición del iPad y cómo lo ve ahora, dadle al play:

Introduce tu correo electrónico y recibirás los artículos de Abadía en tu bandeja de entrada: