Google Play, la nueva denominación con la que se conoce a la antigua tienda de aplicaciones Android Market, ha superado la astronómica barrera de las 15.000 millones de descargas. Aunque el buscador no ha facilitado datos concretos acerca del ritmo con el que sus usuarios se bajan juegos y programas, las cifras que se manejan indican que estarían en torno a los 1.000 millones al mes.
Un dato éste que refleja el enorme interés que Google Play despierta entre una parte significativa de los millones de poseedores de smartphones Android, hasta el punto de que se está convirtiendo en una alternativa cada vez más competitiva en relación a la App Store de Apple, que en marzo alcanzó las 25.000 millones de descargas y en la que actualmente sus clientes se instalan 1.250 millones de apps cada 30 días.
En estos momentos Google Play tiene un catálogo compuesto por aproximadamente 500.000 aplicaciones, mientra que en la App Store hay unas 600.000. Unos números muy cercanos que, en cambio, no se traducen en ingresos similares para los desarrolladores, que aun hoy en día ganan de media mucho más en la tienda de Apple que en la del buscador.
Y es que según los datos de la empresa Asymco, la compañía de la manzana había pagado hasta el mes de enero del 2012 más de 4.000 millones de dólares a los creadores de aplicaciones para iOS, mientras que por esas mismas fechas Google había destinado a esta partida 320 millones de dólares, menos de una décima parte.
Os propongo un pequeño juego para empezar la mañana. Es muy sencillo:

A pesar de cómo queda la pantalla, con los botones desperdigados por el fondo de la misma, la página sigue siendo completamente funcional, puesto que tanto los enlaces como el cajetín de búsqueda responden de la misma manera a como lo harían en condiciones normales. La diferencia radica, eso sí, en que las búsquedas que realicéis también caerán hacia abajo 
Google ha realizado una serie de modificaciones a su algoritmo encaminadas a eliminar de los resultados de búsqueda a aquellas páginas que hasta ahora venían apareciendo en los primeros lugares no por la calidad de sus contenidos sino por realizar webspam.
Los cambios se han implementado esta semana y van a perjudicar al posicionamiento de aproximadamente el 3,1% de los sitios en inglés que el gigante de Internet tiene listados en su base de datos y que considera que violan sus directrices de calidad, al 3% de los que están escritos en otros idiomas como el alemán, chino y árabe y hasta a un 5% de los que emplean el polaco. En el caso concreto del español, Google no ha proporcionado datos concretos acerca de la afectación que tendrán estas medidas.
En el punto de mira van a estar las webs que contengan textos o enlaces ocultos, que empleen técnicas de redireccionamiento engañosas, sobrecargen sus páginas de palabras clave irrelevantes para atraer más visitas, incorporen contenidos duplicados o dispongan de páginas "puerta" creadas exclusivamente para los buscadores pero que no aportan valor añadido alguno a sus usuarios.
El objetivo último de esta actualización, como el de otras muchas que ha ido implementando Google en los últimos años, es combatir las malas prácticas SEO y conseguir que los internautas, cuando llevemos a cabo una búsqueda, obtengamos los mejores resultados posibles.

A lo largo del día de hoy está previsto que se presente oficialmente Google Drive, el servicio de almacenamiento online que la compañía estadounidense ha desarrollado para que podamos guardar fotografías, documentos y demás archivos en sus servidores y acceder a los mismos allá donde nos encontremos.
Hace días que se daba por descontado este hecho, pero no ha sido hasta hace apenas una hora que se ha confirmado de manera definitiva, después de que Google haya modificado los contenidos de una de sus páginas de ayuda para añadir información al respecto de este servicio tal y como se puede ver en la captura de imagen que acabo de realizar:

De acuerdo a la información de la que dispone la agencia Reuters, habrá una versión básica y gratuita de Google Drive destinada al gran público que contará con 5 GB de almacenamiento. Quien desee disponer de más gigabytes para alojar sus datos tendrá la opción de contratar opciones de pago que permitirán aumentar la capacidad del disco duro hasta un máximo de 100 GB.
La cuantía que se deberá abonar se desconoce por el momento, aunque este extremo quedará resuelto presumiblemente en las próximas horas, cuando Google lance este producto. Se pondrá fin así a años de especulaciones que comenzaron en marzo del 2006 cuando el buscador subió por error a una de sus webs un documento en formato Power Point en el que se explicaban las características que podría tener un futuro sistema de almacenaje en el que estaban trabajando los ingenieros de la compañía.

Si entráis a Google durante el día de hoy os vais a encontrar con el que sin duda alguna es uno de los doodles más espectaculares que ha creado jamás el buscador: una enorme cremallera situada en el centro de la página que la cruza de arriba a abajo.
El motivo de este inusual aspecto es rendir homenaje a Gideon Sundbäck, un ingeniero eléctrico e inventor sueco que logró diversos avances en el desarrollo del concepto de la cremallera a principios del siglo XX y que nació precisamente tal día como hoy del año 1880.
A lo largo de la primera década del siglo XXI Google no ha necesitado invertir grandes sumas de dinero para promocionar su línea de productos online, conformada entre otros muchos servicios por el propio buscador, YouTube, Google News, Gmail, Blogger o Google Maps, debido a su supremacía en la Red y a lo novedosas que resultaban dichas herramientas.
Pero la decisión estratégica de entrar en nuevos sectores ya copados por otros gigantes como Facebook en el caso de las redes sociales, Apple en el de los sistemas operativos para dispositivos móviles o Microsoft y Mozilla en el campo de los navegadores web ha llevado a la compañía de Mountain View a verse en la necesidad de destinar partidas progresivamente más importantes para dar a conocer Google+, Android y Chrome entre sus potenciales usuarios.
De ahí que en el 2011, y sólo en Estados Unidos, Google haya invertido 213 millones de dólares para anunciarse en televisión, blogs, periódicos y revistas. Esto es, casi 4 veces más que los 56 millones que dedicó al capítulo publicitario durante el 2010 y una cantidad que multiplica por 8 los 26 millones de dólares del 2008.
La mayor parte de esos 213 millones ha ido a parar a anuncios en medios online, mientras que en televisión ha empleado 70 millones de dólares, una suma también muy significativa, especialmente comparada con los apenas 6 millones que gastó el año anterior. Sin ir más lejos, contrató un espot sobre Google+ que se emitió en uno de los intermedios de la ceremonia de los Oscars celebrada en febrero que tenía como protagonistas a los personajes de Barrio Sésamo y en el que sonaba de fondo la canción de Queen y David Bowie Under Pressure:
En conjunto, durante el pasado ejercicio Google destinó un 1,2% de sus ingresos en Estados Unidos a la publicidad, un porcentaje que muy próximo al 1,5% que emplearon tanto Apple como Microsoft, compañías ambas que históricamente se han caracterizado por su fuerte presencia en los medios. Es indudable que los tiempos están cambiando. También para Google.

Cada 8 de marzo, desde 1977, se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, también conocido como Día Internacional de la Mujer, para rendir homenaje a la lucha que han librado durante generaciones tantas mujeres para conseguir la igualdad con el hombre. Google, como hace año tras año, se ha sumado a la celebración con este logo.

Un francés ha llevado esta semana a Google a los tribunales por una foto de Street View, la herramienta integrada en Google Maps y Google Earth que ofrece imágenes panorámicas de calles de América, Europa, Oceanía y Asia, en la que aparece orinando en el jardín de su casa.
En la demanda este buen hombre esgrime que aunque su cara se encuentra difuminada, sus vecinos lo han reconocido y se ha convertido en el hazmerreír del pueblo de 3.000 habitantes en el que reside, situado en el departamento de Maine y Loira. Por ello solicita al buscador que retire la instantánea y le pague 10.000 euros en concepto de daños y perjuicios.
Su abogado ha declarado a la agencia Reuters que cuando sucedieron los hechos su representado, de unos 50 años de edad, creía estar protegido de las miradas indiscretas por las vallas que separan su patio de la calle, pero que la cámara situada sobre el techo del coche de Google que justo en ese momento pasaba por delante de su casa captó el incómodo episodio. El letrado de Google ha solicitado, por su parte, la nulidad del caso. Sea como fuere, está previsto que el juez dicte sentencia el próximo 15 de marzo. Veremos qué sucede 
El 11 de marzo pasado, un tsunami con olas que alcanzaron alturas de hasta 40,5 metros arrasó 18 prefecturas de la zona noreste de Japón, causando 15.841 muertos, 5.890 heridos y destruyendo o causando graves daños estructurales a unos 125.000 edificios, algunos de ellos situados hasta 10 kilómetros tierra adentro.
Las imágenes de desolación que los medios de comunicación captaron los días posteriores estremecieron las conciencias de millones de personas en todo el mundo, que semanas más tarde quedamos aún más impactadas tras contemplar los vídeos que grabaron los propios habitantes de las regiones afectadas mientras escapaban de la furia de las aguas.
A raíz de este desastre natural, Google anunció que iba a crear un archivo fotográfico de la región a ras de carretera mediante la herramienta Street View para que los internautas tuviéramos la oportunidad de observar desde nuestros ordenadores, tablets o smartphones la devastación que dejó tras de sí el tsunami.
Después de meses de trabajo, y tras enviar a sus coches equipados con cámaras a recorrer más de 44.000 kilómetros por la costa noreste de Japón, Google ha conseguido finalmente crear un archivo digital con panorámicas de 360º en Street View.
Unas imágenes que dejan, una vez más, buena muestra de la magnitud que alcanzó el tsunami y que pueden ser consultadas directamente desde Google Maps o bien a través de la web Memories for the Future, que el buscador ha diseñado para la ocasión.
Desde el mes de mayo, los internautas que se conectan desde Estados Unidos tienen a su disposición Music Beta, un servicio de música por streaming que permite a sus usuarios subir gratuitamente a los servidores de Google hasta 20.000 canciones y escucharlas posteriormente allá donde estén, ya sea con un ordenador o mediante un smartphone equipado con Android.
En los 5 meses transcurridos desde su lanzamiento, apenas si se han añadido nuevas características al servicio, lo que unido a que sólo está disponible en suelo estadounidense y mediante invitación ha provocado que en gran parte del mundo apenas si se hable del mismo, incluso entre los más aficionados a las nuevas tecnologías y a los productos de Google en particular.
Pero esa circunstancia tiene visos de cambiar, y además radicalmente, si tal y como explica The Wall Street Journal, en las próximas 2 semanas el buscador introduce la ristra de novedades de las que ha tenido conocimiento, entre las que destacan la posibilidad de comprar música y la integración con Google+.
Desde su aparición, una de las críticas que más se ha escuchado acerca de Google Music era precisamente que no se pueden adquirir canciones. La ausencia de esta característica de importancia vital para la futura supervivencia del proyecto se debe, cómo no, a que el gigante de Mountain View no había cerrado los acuerdos pertinentes con las grandes discográficas.
Pero tras unas negociaciones que se han alargado más de lo que seguro querían en Google, todo hace indicar que finalmente han obtenido o están a punto de obtener el visto bueno de EMI y Universal Music Group, 2 de las 4 disqueras más grandes del mundo. Así pues, el catálogo no será, ni de largo, tan extenso como el que se puede encontrar en iTunes, pero es desde luego un buen principio.
Por otra parte, y tal y como ha hecho Facebook con Spotify, Google tiene la intención de utilizar su red social G+ para impulsar la comercialización de música entre la inmensa base de usuarios que posee. Para conseguirlo, las personas que utilicen Google Music podrán recomendar canciones a sus contactos de Google+, quienes a su vez tendrán la opción de escucharlas gratuitamente una vez. Si quieren hacerlo en más ocasiones deberán comprarlas a un precio que, si no hay sorpresas de última hora, será de 99 céntimos.
Lo que desgraciadamente Google aún no ha aclarado es cuándo va a lanzar este servicio de música por streaming en el resto del mundo. Así pues, por el momento, los internautas estadounidenses seguirán siendo los únicos con acceso al mismo. Una pena 

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