
Entre las 20:53 UTC del día de ayer y las 02:49 UTC de esta madrugada ha tenido lugar un eclipse solar cuya fase anular se ha podido observar en la costa sur de China, la parte norte de la isla de Taiwán, el sur de Japón y la parte occidental de Estados Unidos. Como es norma habitual en este tipo de eventos astronómicos, ha dejado para el recuerdo imágenes realmente espectaculares:

Un eclipse solar de tipo anular como el que se ha producido en las últimas horas se da cuando la Luna se encuentra en el punto de su órbita elíptica alrededor de la Tierra más alejado del centro de la misma, de manera que al situarse entre nuestro planeta y el Sol su diámetro angular es menor que el del astro rey y al taparlo seguimos pudiendo observar un anillo del disco solar. Fuera de la banda de anularidad, el eclipse es parcial.

Este pasado martes, los astronautas Gennady Padalka, Sergei Revin y Joseph Acaba partieron desde el Cosmódromo de Baikonur a bordo de una nave espacial Soyuz TMA hacia la Estación Espacial Internacional, donde está previsto que lleguen durante el día de hoy. Un lanzamiento que gracias a este vídeo en formato time lapse que ha publicado la NASA a partir de fotografías realizadas desde la misma plataforma de despegue podemos observar ahora desde una perspectiva novedosa y espectacular.

Astrofísicos del Observatorio Haleakala, situado en la cima del volcán del mismo nombre que representa más del 75% de la isla hawaiana de Maui, han descubierto con la ayuda del telescopio Pan-STARRS1 un agujero negro supermasivo engullendo una estrella cercana. El fenómeno, que también se ha seguido mediante el GALEX, un observatorio espacial de la NASA situado en órbita a 690 kilómetros de altura, se ha producido en una galaxia situada a 2.700 millones de años luz de la Tierra.
La desdichada estrella, que tras consumir el hidrógeno de su núcleo durante la etapa de secuencia principal se había transformado en una gigante roja, seguía una órbita elíptica alrededor del agujero negro, pero el enorme campo gravitatorio del mismo la ha atraído paulatinamente hasta que finalmente ha acabado con ella.
Los científicos consideran que este agujero negro supermasivo es comparable en tamaño al que se cree que hay en el centro de la Vía Láctea, que según las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años se encontraría a 26.000 años luz de distancia y podría tener una masa 4,5 millones de veces mayor que la del Sol.
A raíz de este descubrimiento, la NASA ha difundido el siguiente vídeo generado por ordenador en el que se puede contemplar cómo el agujero negro acaba con la estrella, absorbiendo una parte y expulsando el resto al espacio a grandes velocidades:
A mediados de febrero la NASA dio a conocer el presupuesto que va a manejar durante el 2013 y los peores augurios se confirmaron en forma de una drástica reducción de la inversión destinada a la exploración planetaria, que pasará de los 1.501 millones de dólares previstos para el 2012 a 1.192 millones.
Las estrecheces presupuestarias en este campo se mantendrán al menos hasta el 2017, con unas partidas que en el 2014 serán de 1.133 millones de dólares, en el 2015 de 1.102 millones, en el 2016 de 1.119 millones y en el referido 2017 de 1.198 millones de dólares. En el siguiente gráfico podéis observar las cantidades económicas con las que espera contar la agencia espacial estadounidense en los próximos ejercicios:

Claro que ante la difícil situación económica que atraviesa la NASA ya hay quien ha tirado de imaginación y ha encontrado una posible vía para ayudar a financiar las futuras misiones de exploración del Sistema Solar. No permitiría compensar ni de lejos los recortes que se han aplicado, pero al menos serviría para tapar algunos "agujeros" 

En fin... un poco de humor nunca está de más 

El 4 de junio de 1974 comenzó la construcción del que iba a ser el primer transbordador espacial de Estados Unidos. Designado internamente con el código OV-101, la NASA tenía la intención de presentarlo el 17 de septiembre de 1976, el día en que se cumplían 200 años de la entrada en vigor de la carta magna norteamericana, y llamarlo Constitution.
Y esa hubiera sido su denominación de no haber sido porque los seguidores de la serie de televisión Star Trek promovieron una campaña en la que solicitaron a la Casa Blanca que se le cambiara el nombre por el de Enteprise, la nave insignia de la Flota Estelar de la Federación Unida de Planetas que comanda el capitán James T. Kirk.
Finalmente, y después de que el propio presidente estadounidense Gerald Ford reconociera sus simpatías por la campaña, los directivos de la NASA aceptaron que pasara a llamarse Enterprise y convocaron a los protagonistas de Star Trek para que estuvieran presentes el día de su puesta de largo oficial.
La fotografía que encabeza este artículo fue tomada precisamente esa jornada, y en la misma aparecen, de izquierda a derecha, James D. Fletcher, director de la NASA; DeForest Kelley, el actor que interpretaba el personaje de Dr. "Bones" McCoy; George Takei (Mr. Sulu); James Doohan (Montgomery "Scotty" Scott); Nichelle Nichols (teniente Uhura); Leonard Nimoy (Spock); Gene Rodenberry, el creador de la serie, y Walter Koenig (Pavel Chekov).
Concebido para realizar vuelos de prueba en la atmósfera, el Enterprise fue el primer transbordador espacial construido por la NASA. Denominado así en homenaje a la nave del mismo nombre de la serie Star Trek, llevó a cabo su primer vuelo libre el 12 de agosto de 1977 y se mantuvo en activo hasta el 18 de noviembre de 1985, cuando pasó a ser propiedad del Instituto Smithsoniano, que lo ha mantenido expuesto en el National Air and Space Museum, sito en Washington DC.
Pero tras 16 años en la capital estadounidense, el 12 de diciembre del año pasado su propiedad pasó a manos del Intrepid Sea, Air & Space Museum de Nueva York. A raíz de este acuerdo, el Enterprise fue transportado ayer a lomos de un Boeing 747 modificado a la que va a ser su nueva casa, la ciudad de los rascacielos. Pero antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional JFK tuvo tiempo de pasar frente a la Estatua de la Libertad, en un momento que ha quedado inmortalizado para la posteridad por la fotografía que encabeza este artículo.

Los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional tomaron el pasado 28 de marzo esta espectacular fotografía en la que se puede observar cómo un Vehículo de Transferencia Automatizado, una nave espacial robótica no tripulada desarrollada por la Agencia Espacial Europea que se encarga de las funciones de abastecimiento y de la retirada de residuos, ultima sus maniobras de acercamiento a la EEI antes de acoplarse definitivamente mientras de fondo se aprecian las luces de las ciudades de una noche en la Tierra.

La Mars Reconnaissance Orbiter, una nave espacial de la NASA que desde septiembre del 2006 se encuentra orbitando Marte y estudiando su superficie, nos ha proporcionado una imagen realmente llamativa de Elysium Planitia, la segunda región volcánica más grande del planeta rojo.
Y es que la casualidad ha querido que un río de lava haya dibujado la silueta de un elefante gigantesco en el que se distinguen su trompa, ojo, boca y frente. La fotografía ha sido tomada con la cámara HiRISE (High-Resolution Imaging Science Experiment), que incorpora un telescopio reflector de 0,5 metros de diámetro, el más grande que se ha incluido en una misión interplanetaria, y en cuyo desarrollo se han invertido 40 millones de dólares.
Las cámaras de alta definición a bordo del Solar Dynamics Observatory (SDO), un telescopio espacial de la NASA que estudia el Sol, han captado un gigantesco tornado de plasma que ha alcanzado velocidades de hasta 300.000 kilómetros por hora y se ha elevado más de 100.000 kilómetros sobre la superficie de la estrella. Para que nos hagamos una idea de la magnitud del acontecimiento, que se ha prolongado durante unas 3 horas, basta con señalar que el diámetro de la Tierra es de 12.742 kilómetros.

Desde el 1 de julio del 2004, la nave espacial Cassini, un proyecto conjunto de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la italiana (ASI), está orbitando alrededor de Saturno y proporcionando tanto a la comunidad científica como a los millones de simples aficionados a la astronomía datos e imágenes impagables del segundo mayor planeta del Sistema Solar y de sus satélites.
Esta misma semana, sin ir más lejos, ha tomado esta espectacular instantánea de Jano, una luna que debe su denominación al dios romano del mismo nombre, desde sólo 44.000 kilómetros de distancia. Se trata de un satélite de unas dimensiones de 203x185x152 kilómetros cuya superficie está cubierta de cráteres, algunos de más de 30 kilómetros, y que ocupa la misma órbita que Epimeteo. Siguiendo este enlace podéis acceder a la galería completa de imágenes que ha realizado Cassini desde que comenzó su misión, entre las que se encuentra la que he incluido en este artículo.

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