El 2 de abril de 1998, la NASA lanzó a bordo del cohete Pegasus el Transition Region and Coronal Explorer (TRACE), un observatorio espacial dedicado al estudio del Sol que disponía de un telescopio ultravioleta con un espejo de 30 cm de diámetro. En los 12 años que ha permanecido en activo orbitando al astro, nos ha proporcionado imágenes tan espectaculares como éstas que os traigo hoy a Abadía:



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